Coronavirus: para la Justicia, robar durante la pandemia es un agravante

Gabriel Di Nicola

Para la Justicia robar durante la pandemia del coronavirus Covid-19 es un agravante. Así lo sostuvo la jueza en lo criminal y correccional porteña Paula Petazzi en una resolución donde procesó a dos delincuentes que habían hurtado una bicicleta de en un balcón de un departamento de Villa del Parque.

Para Petazzi, D. A. V, de 24 años, y F. M. E., de 38, se aprovecharon de las facilidades provenientes de un desastre, en este caso de la pandemia del coronavirus, para llevar adelante su plan criminal.

"En primer lugar, en cuanto a la agravante de su comisión por el aprovechamiento de las facilidades provenientes de un desastre, debe señalarse que esta calificante tiene una base objetiva y otra subjetiva. La objetiva consiste en que al producirse un desastre, la autoridad pública se ve obligada a emplear todos sus medios de acción para reparar y prevenir sus consecuencias, por lo cual la custodia de los bienes queda librada a la confianza común en cambio. La subjetiva consiste en el especial ánimo de aprovecharse por parte de los autores, como un elemento subjetivo distinto del dolo, de esas circunstancias de público conocimiento", afirmó la jueza Petazzi en su resolución firmada durante las últimas horas.

El hecho, por el que fueron procesados con prisión preventiva los dos sospechosos, ocurrió el 3 de este mes a las 3.45 en General Rivas y Zamudio, en Villa del Parque. Los delincuentes eran tres. Fue D. A. V., vestido con una campera de color beige y bermudas de jeans, quien subió al balcón de la víctima. Para poder escalar hasta el segundo piso, utilizó como ayuda las rejas del garaje. La secuencia quedó grabada por las cámaras de seguridad del edificio y fue observada por un vecino que llamó al número de emergencias 911.

Después de romper parte de una red protectora que cubría el balcón, D. A. V agarró la bicicleta y la arrojó a la calle, donde estaban sus dos cómplices. Pero los ladrones no pudieron llevarse su botín. La víctima, despertada por los ruidos, salió de su departamento y recuperó su GT Karakoram rodado 29, que puede alcanzar un valor de 90.000 pesos.

Ante esta situación y por la presencia de personal de la Policía de la Ciudad, los delincuentes comenzaron a correr. D. A. V. y F. M. E. fueron apresados tras una persecución de pocas cuadras, en cercanías de las vías del ferrocarril San Martín. El tercer sospechoso logró escaparse.

El agravante utilizado por la jueza Petazzi está incluido en el inciso 2 del artículo 163 del Código Penal, que prevé una pena prisión de entre uno y seis años de cárcel cuando "el hurto se cometiere con ocasión de un incendio, explosión, inundación, naufragio, accidente de ferrocarril, asonada o motín o aprovechando las facilidades provenientes de cualquier otro desastre o conmoción pública o de un infortunio particular del damnificado".

Para la magistrada, la crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus Covid-19 está dentro de lo que se considera "cualquier otro desastre". También le sumó como agravante el inciso 4, que contempla "el escalamiento" como método para conseguir el objetivo criminal.

"Pero el rédito obtenido de las circunstancias vigentes radica en que [los delincuentes] se aprovecharon de las facilidades que presenta la aludida situación extraordinaria que llevó a que las fuerzas de seguridad se encuentren abocadas al cumplimiento de la cuarentena obligatoria, procurando que cada habitante se mantenga en su residencia habitual y que solo salgan aquellos exentos por diversas razones; todo en pos del bienestar y la salud pública, ello en razón de tenerse, de momento, como una de las acciones más efectivas para evitar la propagación de la pandemia del COVID-19", afirmó la jueza en su fallo.

En sus declaraciones indagatorias, D. A. V. y F. M. E., ambos con condenas anteriores por el delito de robo, se negaron a declarar. En el procesamiento, la jueza les fijó un embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 35.000 pesos para cada uno.

Otro caso similar

La semana pasada, en Mar del Plata, el fiscal Mariano Moyano, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción especializada en robos calificados en viviendas, imputó a un joven delincuente por "robo calamitoso", por considerar que se aprovechó de la situación "de mayor vulnerabilidad en la protección de los bienes" en el marco de la pandemia del coronavirus.

"Considero que con una cuarentena obligatoria dispuesta en todo el país, una persona que comete un delito contra la propiedad se está aprovechando de un mayor estado de indefensión que tiene toda la comunidad por esta situación de pandemia", explicó Moyano a la agencia de noticias Télam.

El sospechoso había protagonizado un robo en el barrio Estafeta de Chapadmalal, en las afueras de Mar del Plata. Junto con dos cómplices amenazó a una pareja, a la que le robó dinero, un teléfono celular y ropa. El delincuente fue detenido en Miramar.

La figura elegida por el fiscal Moyano para imputar al delincuente está prevista en el Código Penal y establece una pena de hasta diez años de prisión.