Coronavirus: Hugo Sigman dio precisiones sobre la vacuna de Oxford que compró la Argentina

LA NACION
·2  min de lectura

A pocos días del anuncio de que el Gobierno compró 22 millones de dosis de la vacuna de Oxford, Hugo Sigman, el empresario responsable de elaborarla, dio algunas precisiones sobre cómo será la comercialización y distribución.

Según explicó en un hilo en Twitter, mAbxience, empresa de biotecnología de la que es accionista, es quien fabricará el principio activo, es decir, la materia prima de la vacuna de Oxford.

Una vez concluido ese proceso, el producto será entregado a AstraZeneca, que lo enviará a México. Allí el laboratorio Liomont se ocupará de fraccionarlo y envasarlo.

Coronavirus: Cinco preguntas todavía sin respuesta sobre las vacunas

De acuerdo a su testimonio, AstraZeneca, desde México, distribuirá la vacuna de manera equitativa en América Latina, con excepción de Brasil, que llegó a un acuerdo por separado.

Según dice, el precio acordado es de 4 dólares, "sustancialmente menor al de las vacunas de otras compañías".

Quién comercializa la vacuna

"En otras palabras, AstraZeneca es quien vende la vacuna. Ni mAbxience ni Liomont pueden vender la vacuna, ni a gobiernos ni a privados. AstraZeneca nos ha encargado un mínimo de 150 millones de dosis y un máximo de 250 millones de dosis", detalla Sigman.

Según el empresario, este pedido depende de que los estudios clínicos den resultados positivos y la vacuna sea aprobada por las agencias regulatorias correspondientes, incluida la Anmat.

Pfizer: las vivencias de un médico argentino que probó la vacuna como voluntario

"Hasta ahora ninguna vacuna, ni la de AstraZenca ni ninguna otra, ha concluido los estudios clínicos", informó.

El aporte de Carlos Slim

La fundación Carlos Slim, del magnate mexicano, se comprometió a financiar las primeras 30 millones de dosis de vacuna a riesgo, lo que significa que si las pruebas fracasan las vacunas se destruirán.

Para Sigman, aunque este aporte es "fundamental", su compañía también corre riesgos y contribuye a la iniciativa. "Interrumpimos nuestra producción habitual para dedicar la planta enteramente a la producción de la vacuna, adquirimos equipos y tecnología y pusimos a todo el equipo a disposición, de modo que también corremos riesgo si la vacuna no resulta efectiva. Confiamos en que las pruebas serán exitosas y estamos orgullosos de poder ser parte de este proyecto".