Coronavirus: Hasta cinco horas de espera para hisoparse en hospitales porteños

Alejandro Horvat
·5  min de lectura
Las filas para hisoparse en el Hospital Cosme Argerich
Rodrigo Néspolo / LA NACION

“Estoy esperando desde las 11 de la mañana y ya son las 16.30. Esto es un desastre, nos dijeron que había problemas con el sistema, después nos recomendaron ir al Moyano porque hay menos gente. Pero bueno, la realidad es que estoy acá bajo el sol, sintiéndome mal con mi nena de cuatro años”, relata Noemí Salerni, de 40 años, que está haciendo la fila para hisoparse en la Unidad Febril de Urgencia (UFU) del Hospital General de Niños Pedro de Elizalde.

La segunda ola de coronavirus que atraviesa la Argentina hoy se materializa en las largas filas que hay en las UFU de la Ciudad. A la ya compleja situación epidemiológica, se suma el flujo de turistas que se movilizó durante Semana Santa, que según la cifras oficiales, fue similar al de 2019, y los hospitales vieron sobrepasada su capacidad para hisopar a todos los que se acercaron con síntomas de Covid-19. Aún hay mucha demora para hacerse el test.

“Perdí el olfato, el gusto, me duele el cuerpo y estoy parada desde las 11, no puede ser. Al mediodía hacía mucho calor. Además, mi nena tuvo que faltar a clases y mi marido perdió el día de trabajo por esto”, agrega Salerni.

Unos metros más atrás se encuentra Enrique Paz, de 40 años, él es de Moreno pero todos los días viene a la Ciudad. Trabaja en una construcción que está a pocas cuadras del hospital. Según los testimonios que pudo recopilar LA NACION, es el único que dijo ser de la provincia de Buenos Aires, en donde, según dice Paz, practicarse un hisopado es mucho más complejo. Él relata que a su esposa, que tuvo coronavirus a fin del año pasado, no pudo hisoparse en el hospital público.

Según el último dato, que es del sábado pasado, la Ciudad había testeado ese día a 4842 porteños y a 4377 personas que no eran residentes de la Ciudad. Esta afluencia de personas que llegan a testearse al distrito porteño podría ser una de las causas de estas largas filas.

“Allá no es fácil hisoparse, te dicen que si te sentís mal te aísles pero no te hisopan, ya le pasó a mi mujer y por eso vine directo acá, llegué a las 14 y creo que me falta un buen rato todavía. Yo me di cuenta hoy que no tengo olfato”, dice Paz.

Coronavirus en la Argentina: Una provincia ya decidió no imponer más restricciones y apostar a los testeos

Mónica Güemes, de 51 años, también está esperando desde la misma hora que Salerni. “Estoy indignada, estoy desde las 11 y aún me encuentro haciendo la fila para hacer el trámite administrativo, todavía me falta la cola para el hisopado que es en el container de al lado. La verdad que no ayuda esto a que la gente cumpla con los protocolos, varias veces pensé en irme”, dice con indignación.

Unos metros más atrás, apoyado en un poste, cruzado de brazos mientras mira hacia el cielo, se encuentra Mauro, de 31 años, quien prefirió no dar su apellido. Él empezó a sentir dolor de garganta y fiebre el jueves a la noche, motivo por el cual suspendió el viaje a Miramar que tenía planeado. “Cancelé el viaje y esperé unos días aislado, quise hacer todo prolijo. Hoy vine a hisoparme pero nunca me imaginé que me iba a llevar tanto tiempo, además ahí está el puesto para hisopar a los chicos, que está vacío, podríamos avanzar nosotros por ahí”.

El Hospital Pedro de Elizalde tuvo un incesante ritmo de hisopados; varias unidades febriles vieron sobrepasadas sus capacidades
Rodrigo Néspolo / LA NACION


El Hospital Pedro de Elizalde tuvo un incesante ritmo de hisopados; varias unidades febriles vieron sobrepasadas sus capacidades (Rodrigo Néspolo / LA NACION/)

Mientras que, Mariana, de 33 años, no solo está enojada porque ella está haciendo la fila desde las 13, sino que, además, cuenta que una señora que hizo la fila durante horas no fue hisopada porque aún no había estado 48 horas con síntomas.

Anexos de hospitales

En la ciudad, hay 20 UFU ubicadas como anexos en algunos hospitales de alta complejidad de la Ciudad que funcionan como centros de control y derivación de pacientes sintomáticos. Funcionan entre las 8 y las 20.

Desde el Ministerio de Salud porteño señalaron a LA NACION que se aumentó el número de testeos y están reforzando el personal de todas las UFU. “Vamos a llevar la capacidad de las UFU al máximo. También la idea es que a lo largo de esta semana todas las UFU extiendan su horario hasta las 00, la del Hospital Durand ya lo viene haciendo y la idea es extenderlo a las demás”.

En el Hospital Santojanni, donde está ubicada otra de las UFU, empezaron a dar un número a las personas que llegaban, pero a las 15.30 dejaron de entregarlos. Un guardia del hospital le recomienda a los que llegan y no tienen número que vuelvan mañana bien temprano, cerca de las 7, una hora antes de que empiecen a atender al público.

Coronavirus: Cómo el “miedo útil” podría ser clave para afrontar la segunda ola

Daniel Montero, de 41 años, hace la fila en el Santojanni desde las 13.30. Es diabético, está resfriado y tiene fiebre. “Estuve con un caso confirmado y, como mi papá es de riesgo, tengo que sacarme la duda. Acá están rebotando gente desde las 15.30”.

Mauricio, de 29 años, también hace la fila. Como previó esta situación, se trajo una silla plegable. “Me siento re mal, me traje la silla porque un amigo me dijo que tardaban un montón y realmente no me siento como para estar de pie varias horas”.

Hoy, el ministerio de Salud de la Nación dio a conocer el nuevo reporte de la evolución del coronavirus en el país e informó 13.667 nuevos casos y 272 muertes. En cuanto a los fallecimientos, es el número más alto desde el 5 de febrero, cuando se produjeron 285 muertes. En la Ciudad hubo 2428 nuevos casos y en la provincia de Buenos Aires se sumaron otros 6243.