Coronavirus: el Gobierno define medidas de contención para los argentinos varados

Alan Soria Guadalupe

El Gobierno evalúa tomar medidas de asistencia económica para los argentinos varados en el exterior, que no podrán volver por tiempo indefinido tras el anuncio de Alberto Fernández de suspender todas las repatriaciones dispuestas en medio de la crisis del coronavirus. Se estima que todavía quedan entre 10.000 y 15.000 personas que esperan regresar.

El canciller Felipe Solá discutió las alternativas con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para definir qué tipo de contención tendrán los pasajeros, que en las últimas horas elevaron el tono de sus quejas ante los consulados y la Cancillería, que permanecerá cerrada hasta el miércoles por una desinfección programada.

Se espera que en las próximas horas se publique el decreto de suspensión de vuelos con los detalles de los alcances de la medida.

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El ministro presentó al Poder Ejecutivo un borrador con medidas que se podrían tomar para asistir a quienes quedaron varados por el cierre de fronteras. Por ahora, no se tendría en cuenta un subsidio directo para que los argentinos paguen el alojamiento y los víveres, sino facilidades para que puedan financiarse por su cuenta.

Solá plantea entablar conversaciones con los bancos para que se amplíen los límites de las tarjetas de crédito. También se piensa en abrir posibles líneas de crédito a través del Banco Nación.

Otra de las propuestas sería pedir a los gobiernos de otros países que habiliten edificios públicos para alojar a los argentinos que no pueden pagar un hotel.

Por lo pronto, el Gobierno está en contacto permanente con embajadas y consultados en el exterior, que canalizan el grueso de los reclamos. Según supo LA NACION, las representaciones sugerirán que los ciudadanos que tengan la posibilidad de solventar los gastos de estadía lo hagan, respetando siempre las restricciones vigentes en cada territorio.

En el caso de aquellos que manifiesten no poder planificar una estadía prolongada, los consulados deberán brindar información de programas de ayuda de los gobiernos locales, organizaciones de asistencia social o religiosas. Solo en los casos indispensables se evaluará la posibilidad de realizar "erogaciones extraordinarias" para financiar alojamiento y comida.

Los consulados, además, tienen la orden de difundir en sus páginas web toda la información sobre las medidas que toman los gobiernos para enfrentar la pandemia.

El Presidente interrumpirá los vuelos de repatriación por un decreto del que aún no se conoce la letra chica como, por ejemplo, por cuánto tiempo durará la suspensión. En la entrevista televisiva que brindó el miércoles, Fernández dijo que los argentinos varados deberán esperar hasta que "el riesgo argentino sea manejable".

"Por ahora, hemos decidido no ingresar más gente. He instruido al canciller a que ayude con recursos a los que están en el exterior hasta que podamos ordenar este tema. En lo inmediato, salvo algún caso excepcional, van a tener que quedarse esperando el momento del regreso. Ya los iremos a socorrer", dijo el Presidente, en diálogo con el programa "Cortá por Lozano".

Con los equipos sanitarios en el aeropuerto de Ezeiza desbordados, el Gobierno fundamenta la decisión en que se debe disminuir la cantidad de gente que proviene de países de alto riesgo de contagio para evitar una propagación aún mayor de Covid-19. En la Argentina el coronavirus ya dejó de ser importado y entró en la fase de transmisión comunitaria.

En ese sentido, Aerolíneas Argentinas no programará más vuelos y este viernes cumplirá con la treintena de viajes que había anunciado para traer a los varados. Hoy llegarán dos aviones y, mañana, otros dos. Ya se repatriaron más de 12.000 personas.

Asimismo, se registraron cancelaciones de vuelos programados por aerolíneas extranjeras, que habían sido habilitadas por el Gobierno para sumarse a los operativos de repatriación.

Todavía resta definir cómo se instrumentará la excepción para los mayores de 65 años, que integran el grupo de mayor riesgo de enfermarse gravemente. El Presidente había dicho que no iban a suspender esas repatriaciones.

Entre la letra chica del decreto, además, deberán figurar los detalles del plan de Fernández de reforzar los controles en los pasos fronterizos por tierra para evitar el flujo de turistas que provienen del exterior. Actualmente hay controles, pero no son tan estrictos como los aplicados para los vuelos internacionales.

La suspensión de las repatriaciones llega pocos días después de que el Presidente se quejara públicamente de aquellos argentinos que decidieron irse de viaje igual, pese a que ya se había declarado la pandemia del coronavirus y el Gobierno comenzaba a anunciar las primeras restricciones. Según sus cálculos, fueron unos 20.000 ciudadanos. "Parte de esos argentinos son los que ahora me reclaman que los traiga urgente. ¡Por favor!", dijo Fernández el domingo.