Coronavirus: dos nuevos detenidos por el robo de vacunas en Santiago del Estero

Leonel Rodríguez
·4  min de lectura
Los detenidos cobraban entre 20.000 y 30.000 pesos la inoculación de la vacuna
Ministerio de Salud de Santiago del Estero

SANTIAGO DEL ESTERO.― A medida que avanza la investigación por el robo de cientos de vacunas contra el coronavirus, crece la indignación en la sociedad santiagueña. Hoy se confirmó la detención de dos enfermeros que trabajaban en tándem con el matrimonio detenido anteayer. El operativo estuvo a cargo de la División Homicidios y Delitos Complejos de la policía local y los apresados fueron identificados como Fermín Ernesto Medina y Omar Edgardo Veliz.

A los cuatro detenidos se les imputa el presunto delito de “hurto agravado y adulteración de sustancias medicinales, en perjuicio del Estado provincial”, y el dato que surgió también es que en el recuento definitivo realizado por las autoridades de salud se detectó el faltante de 68 dosis de la vacuna Covishield contra el Covid-19 y no hay dudas para los investigadores de que estas ya fueron inoculadas a cambio de importantes sumas de dinero.

En los nuevos allanamientos se encontraron dos sellos de dos profesionales médicos de esta provincia y se sospecha que fueron robados. Con una fuerte presión social producto de la bronca e indignación que genera esta noticia en la sociedad santiagueña, los investigadores dirigidos por la fiscal Erika Leguizamón trabajaron todo el fin de semana para dar con quienes fueron inoculados de manera clandestina abonando desde 20.000 hasta 30.000 pesos, según estimaciones. “Cuando tengamos el listado de los vacunados serán detenidos”, confió una fuente de la investigación a LA NACION.

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Anoche, el Ministerio de Salud de Santiago del Estero emitió un comunicado en su cuenta oficial de Facebook en el que la médica Florencia Coronel, Jefa de Inmunización y quien descubrió el faltante de casi 300 dosis de vacunas contra el coronavirus, en su gran mayoría de las Sputnik V, explicó que las cámaras de video fueron fundamentales para confirmar el accionar del enfermero Dante Daniel Díaz.

En el parte difundido ayer, se confirmó que el faltante fue detectado anteayer por la mañana “en un control de stock de rutina efectuado por la jefa del Programa Provincial de Inmunizaciones, Florencia Coronel juntamente con el coronel del Ejército, Hugo Peralta”. Allí descubrieron que faltaban unas 300 vacunas contra el Covid-19, lo que fue confirmado por las cámaras de seguridad “donde se logró identificar a una persona perteneciente al área extrayendo vacunas del ultrafreezer donde se había constatado el faltante”.

Acceso

Tras hacerse la denuncia, Dante Díaz, empleado del programa de inmunización y con acceso a las vacunas, fue detenido y se recuperaron casi la totalidad de las dosis sustraídas así como también otras vacunas de calendario y elementos de uso sanitarios, según confirmó Coronel.

Todo parece indicar que Dante Daniel Díaz venía realizando una suerte de “robo hormiga”, de poca cantidad de dosis, las cuales las inoculaba junto a su esposa Angélica Coronel, también enfermera, en su vivienda de Manzana 19, Lote 22 del Barrio San Germes, al sur de la capital santiagueña. Cobraban entre 20.000 y 30.000 pesos por cada dosis.

Pero el robo grande se consumó días atrás, cuando Dante Díaz le mintió al personal del Ejército Argentino que custodia el ultrafreezer, que fue instalado en el Ministerio de Salud local: les dijo que tenía que reingresar un lote de vacunas que habían sido devueltas. Allí, confiado en que en ese lugar las cámaras no funcionaban, colocó una caja y cerró sin accionar la llave. Al irse la guardia, él abrió la puerta, sacó la caja y la llenó de vacunas. Después buscó los refrigerantes, puso todo en una mochila y se retiró. Todo este accionar quedó registrado en las cámaras a las que accedieron los investigadores.

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En la vivienda del complejo habitacional San Germes, se encontraron 268 dosis de vacunas Sputnik V, 14 dosis de vacunas Sinopharm y una dosis de Covishield. Pero además se secuestraron 510 dosis de diferentes vacunas que no son contra el contra el coronavirus y a las que Díaz tenía acceso por ser empleado del área de Inmunización del Ministerio. Todas las dosis fueron trasladadas por personal del Ejército Argentino bajo estrictos protocolos de no interrupción de cadena de frío y ya están nuevamente en el Ministerio de Salud.

También fueron secuestrados un arma de fuego, tipo revólver, insumos de enfermería como jeringas, agujas, guantes descartables, barbijos, bolsas de residuos patógenos, gran cantidad de libretas sanitarias de vacunación contra el Covid-19, cremas Dermaglós, y cánulas de oxígeno, entre otros elementos. En dicho domicilio funcionaba un consultorio de vacunación clandestino y ahora se busca dar con las personas que fueron vacunadas. En el allanamiento también se secuestraron $734.500 pesos en efectivo dentro de una conservadora de uso médico.