Coronavirus: un día de vacunación en un estadio de Los Ángeles: largas filas y 7730 dosis gratis en 15 horas

LA NACION
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LOS ÁNGELES.- La decisión de convertir grandes estadios y gimnasios en centros de vacunación masiva contra el coronavirus tuvo una respuesta abrumadora en el Dodger Stadium de Los Ángeles, donde este miércoles se llegaron a vacunar 7730 personas en una jornada de 15 horas, con demoras que se extendieron hasta cinco horas y larguísimas filas de auto en espera.

La afluencia desbordante de personas que desde hace una semana buscan poder aplicarse la vacuna en el Dodger Stadium mostró el enorme desafío que tienen los funcionarios locales, y dieron cuenta de la vertiginosa logística necesaria para distribuir miles de dosis perecederas, en un espacio, como es un estadio, que no fue pensado para atender una crisis de salud pública.

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"Algo que no estaba aquí, la vacuna, de repente está, y la decisión de construir esto se tomó hace menos de dos semanas", dijo el alcalde de Los Angeles, Eric Garcetti. "Estamos conduciendo un automóvil a 80 km/h mientras lo estamos construyendo", dijo el alcalde de manera gráfica.

También hubo algunas idas y vueltas al momento de decidir quiénes podían recibir la vacuna. El estado de California dijo que se podía vacunar cualquier persona de 65 años o más, pero los funcionarios del condado afirmaron que sólo vacunarían a los trabajadores de la salud. Finalmente, bajo presión, el condado cambió de idea y permitió que los mayores de 65 años se vacunaran

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Sin embargo, a pesar de todos los contratiempos, Los Ángeles tiene una tasa de vacunación más alta que otras grandes ciudades y condados: el 83% de las dosis que recibió la ciudad ya se han administrado, en comparación con el 74% en la ciudad de Nueva York, el 52% en el condado de Bexar de San Antonio. y el 58% de las dosis ordenadas en el condado de Maricopa en Phoenix.

Sólo para organizar el estacionamiento, el condado tuvo que comprar 30.000 conos naranjas, muchos más que los que disponían en sus distintos departamentos.

La cultura del automóvil imperante en Los Ángeles se traslada a este improvisado centro de vacunación del estadio: las personas que aguardan para aplicarse la vacuna de Moderna nunca dejan sus vehículos, y ni siquiera abren sus puertas. Así, el estacionamiento se asemeja a un enorme autocine sin pantallas. Entre tantos miles de vehículos algunos de los que esperan con el aire acondicionado encendido, se quedan sin combustible o sufren averías.

Desde que comenzó el operativo de vacunación el pasado 20 de enero, en el estacionamiento del estadio se aplicaron casi 56.000 dosis de vacunas, con un promedio diario de 6203. Un equipo de bomberos, paramédicos, enfermeras, estudiantes de farmacia, trabajadores sin fines de lucro, empleados de la ciudad y celebridades crearon esta "ciudad en un estacionamiento", dividida en sectores llamados Alpha, Bravo y Charlie. El Departamento de Bomberos de Los Ángeles lidera el sitio administrado por la ciudad, con la ayuda de Community Organized Relief Effort, o CORE, el grupo sin fines de lucro cofundado por el actor Sean Penn.

El estacionamiento del Dodger Stadium es hoy un buen muestrario de lo que es esta multicultural ciudad de Los Angeles. Allí esperan hombres en motocicletas, conductores con sus perros asomados a las ventanillas, trabajadores de la salud latinos, familias etíopes, comerciantes de Bangladesh, ejecutivos jubilados de compañías discográficas, y trabajadores del aeropuerto. A una mujer de 100 años le preocupaba no tener suficiente masa muscular en el brazo para recibir la inyección. Uno de los primeros en llegar para vacunarse iba sentado en el lado del acompañante de un Cadillac Escalade y esperó como todos los demás, con su barbijo puesto. Era Arnold Schwarzenegger, la estrella de cine y exgobernador de California.

Agencia AP