Coronavirus: Crece la preocupación de los gobernadores por garantizar el pago de los sueldos

Gabriela Origlia

CÓRDOBA.- La insistencia de todos los gobernadores a la Nación para que libere más Aportes del Tesoro de la Nación (ATN) -la Casa Rosada autorizó $6000 millones para las próximas semanas- se fundamenta en que proyectan muchas dificultades para poder pagar los salarios correspondientes al mes de mayo. La preocupación es transversal a todos los mandatarios.

Hace diez días los ministros de Finanzas provinciales pidieron que se distribuyeran los $70.000 millones acumulados para oxigenar los números, dar respuesta a la emergencia y previsionar las partidas salariales que crecerán en sectores como los de salud y seguridad por los refuerzos ordenados para contener la pandemia del Covid-19.

"Se pueden tomar medidas salariales con los funcionarios, pero no con los empleados rasos. Ellos necesitan seguir cobrando. Y hay que prorrogar impuestos y subsidiar líneas de crédito. La frazada es corta", comenta un integrante del gabinete del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintana.

La mayoría de las jurisdicciones asegura que tiene los fondos para hacer frente a los salarios de marzo, pero la preocupación se presenta de cara a los meses venideros, cuando impactará de lleno el freno a la economía generado por la cuarentena.

El de Chubut es un caso especial. La provincia arrastra problemas económicos y financieros desde hace varios meses y ayer el gobernador Mario Arcioni anunció que depositaron la totalidad de los sueldos del sector de Salud, completando "lo que percibieron en el primer rango". Se trata del mes de febrero, que se viene pagando en tramos.

"Hay que ver la posibilidad de tener algunos ATN para poder compensar la baja abrupta que hemos tenido en la coparticipación y en los impuestos federales. Tenemos que saber y entender que la provincia, en cuanto a los impuestos locales, prácticamente estamos en muy baja recaudación. Ayer recibí un informe de Rentas y estaríamos rondando el 15% de lo que se recaudó el mes anterior. La baja es realmente preocupante", dijo Arcioni, en conferencia de prensa.

En la videoconferencia que los ministros provinciales mantuvieron hace unos días con la secretaria de Provincias del Ministerio del Interior, Silvina Batakis, le indicaron que sin la asistencia de la Nación varias jurisdicciones avanzarían en la emisión de cuasi monedas, una alternativa que ya analizaban antes del Covid-19.

Los recursos

El 80% de los ATN se repartirán según los índices de coparticipación y el 20% según la población. Además, habrá una línea de crédito de organismos multilaterales por US$65 millones de dólares y préstamos por $2500 millones para destinar al sistema salud.

El paquete, de todos modos, no convenció a los gobernadores, que se mantienen preocupados por la crisis.

"Hay mucha bronca", afirmó el ministro de una provincia que está entre las que se definen como menos complicadas: la ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén y Entre Ríos. "Menos comprometidas no significa holgadas", aclaró el funcionario, que insistió en que los mayores inconvenientes se verán en las próximas semanas.

Además de más fondos a través de los ATN, los gobernadores reclaman que el Banco Central (BCRA) flexibilice las regulaciones para que las provincias puedan tomar créditos en el sistema financiero.

Son conscientes de que es una alternativa complicada, pero lo intentarían. Hasta ahora rigen normas que permiten prestar al sector público hasta un determinado límite.

Todos los impuestos asociados al consumo -tanto nacionales como provinciales- sufrirán una caída que todavía nadie proyecta en voz alta. Para los gobernadores, por caso, Ingresos Brutos representa, en promedio, el 70% de sus recursos propios y en abril se desmoronará si la cuarentena se extiende.

Las provincias más chicas son las que más dependen de la coparticipación nacional (arriba del 70% de sus ingresos totales) y, además, en las que el empleo público pesa más que el privado, por lo que será clave lo que les gire la Nación. La consultora IRAF estimó que, por medidas fiscales y la baja de recaudación, el sector público nacional resignaría en abril $268.000 millones y, a través de la coparticipación y resignación de recaudación propia, las provincias unos $132.000 millones.