Coronavirus: cierran hoteles en Punta del Este por la falta de turistas extranjeros

LA NACION
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PUNTA DEL ESTE.- La página web del Grand Hotel de Punta del Este ya no acepta reservas para febrero. El cinco estrellas decidió cerrar sus puertas a partir del 31 de enero, y enviar a todo su personal al seguro de desempleo, producto de la baja actividad que está registrando en el tan particular verano con fronteras cerradas a raíz de las medidas para combatir la pandemia del coronavirus.

La realidad de esta empresa no es ajena a la que vive todo el sector hotelero en el principal balneario de Uruguay. Algunos hoteles ni siquiera abrieron sus puertas en la temporada, otros lo hicieron solo por los fines de semana, y otros tantos salieron a probar suerte a sabiendas de que la ecuación económica resultará negativa.

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El Centro de Hoteles de Punta del Este realizó un relevamiento del estado de situación para graficar la crisis que atraviesa el sector. Héctor Araújo, asesor de esa asociación, dijo a El País que el panorama es más crítico de lo que se preveía, y el horizonte tampoco es alentador.

"Dar un porcentaje de ocupación, en esta situación de hoy, no es un número que pinte el panorama, porque muchos hoteles decidieron abrir de forma parcial. Les pedimos a todos los socios los números de cómo había sido la facturación de diciembre de 2020 en comparación con diciembre de 2019. Eso dio que en promedio la facturación de los hoteles en diciembre de 2020 fue el 14% de la de 2019. Es decir que si en 2019 facturaste 100 dólares promedio, este año facturaste 14 dólares. Eso da la pauta de la situación nuestra en la hotelería", comentó el empresario del rubro.

El derrumbe en la facturación de los hoteles está llevando a una parte importante de los que aún se mantienen a funcionar a pérdida. Incluso hay varios analizando si les es conveniente seguir abiertos en el mes de febrero.

El Grand Hotel de Punta del Este ya decidió cerrar sus operaciones a fin de mes. Así lo confirmó a El País el subsecretario del Ministerio de Turismo, Remo Monzeglio. El funcionario agregó que en conversaciones previas entre las autoridades del Ministerio y los representantes de la cadena hotelera, se había planteado la intención de abrir durante la primera parte de enero, para luego analizar la posibilidad de continuar operativos o suspender de forma preventiva los trabajos.

Araújo señaló que la realidad del Grand Hotel es un claro ejemplo de la crisis que atraviesa el sector. Detalló que es el segundo en importancia actualmente en Punta del Este, con 114 habitaciones y una categorización de cinco estrellas. En el lugar trabajan alrededor de 80 personas, que a partir del 1° de febrero se sumarán al beneficio del seguro de desempleo.

"La realidad es imposible. Nosotros trabajamos con 80% de clientes extranjeros. Al estar las fronteras cerradas no se puede vivir con un 20% de turismo interno", puntualizó el empresario del rubro.

Poco gasto de los turistas

Desde el aire, Punta del Este se ve repleto. Como si no existiera pandemia por coronavirus alguna. Así lo cuenta el diputado por Maldonado de Cabildo Abierto Sebastián Cal, que además es piloto aviador.

El legislador admitió a El País estar muy preocupado por la cantidad de gente que se ve aglomerada, "reguero de pólvora" para la propagación del virus en sus palabras.

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"Acá los operativos (policiales) han sido todos los días correteando gurises que han agarrado algunos puntos del departamento para amontonarse. Yo lo veo desde el aire casi todos los días: el aglomeramiento en las playas (los fines de semana) es impresionante. El movimiento que se está viendo en Maldonado está superando las posibilidades de acción. No hay ni medios ni recursos, ni gente necesaria para estar en todo", valoró el representante de Maldonado.

Pero esa cantidad de turistas en Punta del Este no se traduce en consumo para los operadores turísticos. Los hoteles están vacíos, y gran parte de los restaurantes de alta gama se encuentran trabajando a un mínimo de cubiertos.

El domingo 10 de enero, con un muy buen tiempo para ir la playa, uno de los paradores centrales de la Playa Mansa trabajó a media máquina. Uno de los mozos lamentó que mientras en enero de 2019 generaban 1000 cubiertos por día, hoy están "arañando" los 200 cubiertos vendidos -lo cual se traduce en comensales que asistieron al restaurante.

Piden "rescate" al gobierno

Los hoteleros no tienen expectativas de que se vuelvan a abrir las fronteras en febrero. Por eso le piden al gobierno una ayuda financiera.

"El sector turístico hay que salvarlo. Para nosotros el trabajo va a empezar en octubre o noviembre del 2021. El Estado tendría que tirarnos un salvavidas como lo ha hecho al agro y a otras industrias. Somos un sector importante y necesitamos ese salvavidas para poder sobrevivir", remarcó el asesor del Centro de Hoteles de Punta del Este.

También desde la Cámara de Turismo solicitaron esta semana un "rescate" al gobierno.

Diario El País/GDA