Coronavirus: ante el aumento de casos, Brasil exigirá un examen PCR negativo a los turistas que lleguen al país en avión

LA NACION
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Fuente: LA NACION

BRASILIA.- Ante el aumento de casos de coronavirus, nuevas medidas. El gobierno de Brasil, que tenía una de las políticas más laxas del continente para recibir turistas, anunció ayer que a partir del 30 de diciembre brasileños y extranjeros que lleguen a los aeropuertos de ese país deberán presentar un test negativo PCR de Covid-19 para poder ingresar.

El Ejecutivo publicó la resolución en el Diario Oficial de la Unión, que también anuncia que se mantendrán cerradas todas las fronteras terrestres o acuáticas para no residentes.

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La resolución 630 indica que el test negativo de Covid-19 deberá realizarse al menos 72 horas antes del embarque y el comprobante deberá ser presentado ante la aerolínea. El viajero deberá además llenar un formulario diciendo que cumplirá las medidas sanitarias vigentes en Brasil.

Desde marzo pasado el Ministerio de Justicia y el de Salud mantienen restricciones al flujo terrestre y acuático de personas en las fronteras. Sin embargo, para quienes ingresaban por aire solo era necesario presentar un documento de identidad.

Por otro lado, autoridades consulares argentinas recomendaron esta semana a los turistas no ir de vacaciones a Río de Janeiro y Florianópolis, dos de las ciudades más elegidas por los veraneantes locales, dada la delicada situación sanitaria en esas ciudades.

Búzios no cierra

Mientras tanto, el Supremo Tribunal de Justicia de Río de Janeiro suspendió ayer el lockdown en Búzios, luego de que un juez ordenara el cierre total y diera 72 horas a los turistas para dejar la ciudad debido a la suba de casos.

El presidente del tribunal, Claudio de Mello Tavares, dio lugar al pedido de la alcaldía, que había apelado el fallo de primera instancia que ordenaba el cierre y que había desatado fuertes protestas en una de las playas más elegidas dentro de Río.

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Tavares resolvió que cabe al poder ejecutivo local tomar ese tipo de medidas restrictivas y además destacó la "grave lesión a la economía pública" que causaría el cierre total de Búzios.

Vacunación en Brasil

El presidente Jair Bolsonaro lanzó el miércoles un plan para vacunar contra el Covid-19 a más del 70% de los ciudadanos en este país que superó los 185.000 muertos por la pandemia, superado solo por Estados Unidos. Y admitió que el virus, a la que había calificado de "gripecita", "aflige" a los brasileños.

El jueves, desbloqueó 20.000 millones de reales (unos 4000 millones de dólares) para comprar vacunas, en pleno repunte de la enfermedad que mató ese día a más de mil brasileños por primera vez desde fines de septiembre.

Pero esos esfuerzos parecen encontrar su antídoto... en el propio Bolsonaro. Ese mismo jueves, el excapitán del Ejército volvió a proclamar que no se inmunizaría y siguió sembrando dudas, recurriendo al repertorio del absurdo, sobre los efectos colaterales de las vacunas empezando por la de Pfizer/BioNTech, ya aplicada o autorizada en Reino Unido, Estados Unidos, México y la Unión Europea, entre otros países.

"En el contrato de Pfizer está bien claro: 'no nos hacemos responsables por cualquier efecto colateral'. Si te vuelves un caimán, es tu problema", afirmó el líder ultraderechista.

La prédica parece encontrar eco. El porcentaje de brasileños dispuestos a vacunarse cayó del 89% en agosto al 73% en diciembre, según una encuesta de Datafolha.

Ante esa campaña antivacuna, la Corte Suprema decidió el jueves que los gobernadores pueden exigir su obligatoriedad.

El gobierno negocia 360 millones de dosis para 2021, entre ellas 210 millones de la desarrollada por Oxford con la farmacéutica británica AstraZeneca y el instituto brasileño Fiocruz, que realizan pruebas en Brasil; 42 millones del conglomerado internacional Covax y más de 70 millones de Pfizer-BioNTech.

Pero por el momento ninguna de ellas, ni la china Coronavac (en fase de pruebas en Sao Paulo), han pedido autorización de uso de emergencia o generalizado ante el organismo regulador sanitario brasileño (Anvisa).

El número de muertos por coronavirus ascendió a 185.687 ayer en Brasil, donde el promedio diario subió al 29 %, cerrando una semana que confirmó la tendencia al agravamiento de la pandemia. En paralelo se consignaron 52.385 infectados y el acumulado desde febrero, cuando se registró el primer test positivo, se elevó a 7.163.962.

Agencias AFP, Télam y ANSA