Coronavirus: son argentinos, tienen problemas de salud y están varados en Perú

Brenda Struminger

Entre los miles de argentinos varados en distintas ciudades del mundo por la pandemia de coronavirus, más de 600 están en Perú, y entre ellos hay personas con problemas de salud que temen quedarse sin acceso a la medicación que necesitan. Desde el Gobierno dicen que están trabajando en sus casos, pero piden "paciencia".

La mayor parte son turistas y el grupo más nutrido está en Lima, aunque hay varios otros distribuidos en localidades alejadas de la capital, como Cuzco. Entre ellos, uno es HIV positivo y otro asmático. Además, varios aseguran que no tienen acceso al agua potable, alojamiento o recursos económicos para comprar comida.

El martes, el presidente Alberto Fernández dialogó en radio Metro con uno de los damnificados y se comprometió a buscarlos.

Desde Cancillería informaron a LA NACION que están buscando la manera de facilitarles un vuelo de vuelta, a pesar de que los aeropuertos peruanos están cerrados. Y adelantaron que quienes tenían tickets aéreos de vuelta a la Argentina tendrán prioridad.

El canciller Felipe Solá ya se puso en contacto con las autoridades diplomáticas peruanas para buscar "alternativas para buscar a los argentinos". Se trata mayoritariamente de turistas que estaban por subir o habían bajado de Machu Pichu, aunque hay varios que se encontraban en una escala y quedaron varados cuando se decretó la cuarentena en Perú.

Miguel Ledesma tiene 28 años y viajó el viernes pasado a Lima por Aerolíneas Argentinas.Tenía ticket de regreso a Buenos Aires una semana después. Su plan era viajar a Cuzco el lunes, pero su vuelo se suspendió por el decreto del gobierno local sobre la cuarentena y permaneció en la capital. Ahora está alojado en la casa de una amiga local.

Su situación es complicada porque cumple un tratamiento contra el HIV y solo tiene una cantidad de medicación limitada, hasta el sábado próximo. Teme quedarse sin las drogas que necesita si su estadía se prolonga más allá de ese día.

"Estoy diagnosticado hace tres años, soy portador y estoy considerado indetectable, es decir que no puedo transmitir el virus. Mi medicación mantiene el estado de indetectabilidad, para que mi carga viral sea menor, y aumenta mis defensas. Si no la tomo, empiezan a bajar", explica a LA NACION. "Si dejo de tomarla, paso a ser parte de la población de riesgo porque mis defensas empezarían a bajar. Si me pasa eso, no voy a saber qué hacer", insiste.

Ledesma necesita una receta médica para conseguir las drogas, pero en Lima los hospitales están "colapsados".

Otro de los argentinos varados que sufre problemas de salud es Catriel Piccini, también de 28 años. Tiene asma. Es músico y viaja por América latina por distintos medios desde octubre del año pasado junto a Suyai Fumiere, de 27, artesana. Cuando empezó la cuarentena ambos estaban en Cuzco y planeaban viajar a otra ciudad esta semana. Hoy, su principal preocupación es el acceso a la medicación: sus recursos económicos se vuelven limitados si no trabaja por varios días.

"El medicamento que necesito, el Salbutral Salbutamol, es muy caro acá y los recursos no me alcanzan para poder comprarlo porque no puedo salir a trabajar por la cuarentena. Estoy en una situación delicada, porque además me agarré una gripe", dice. Asegura que tiene suficiente droga para otros tres días.

"Estoy esperando la asistencia del Gobierno. Migraciones cerró las puertas y no hay un número de contención. Habló con nosotros el Presidente, pero no tenemos todavía una solución, tanto nosotros como otra gente que está en otras partes del Perú", dice.

Los varados relatan a LA NACION que tienen problemas para comprar agua potable, alimentos o pagar un alojamiento, ya que agentes de seguridad les prohíben circular en la vía pública para llegar a los negocios o a los bancos. Algunos reciben ayuda de vecinos de las ciudades donde se encuentran.

Los planes del Gobierno apuntan a que las aerolíneas privadas reactiven los vuelos para repatriar a los argentinos, o a enviar un avión de Aerolíneas Argentinas o una aeronave militar.

Destacaron que la situación en Perú es delicada por el toque de queda, que impide que las personas se trasladen de una ciudad a otra. Dijeron que están al tanto de que hay argentinos con problemas para conseguir alojamiento. "Entendemos la situación, pero no es fácil resolverla en el día, pedimos paciencia", aseguraron.

Las autoridades informaron que el consulado argentino en Perú está asistiendo a los argentinos "en la medida de lo posible". "Normalmente enviaríamos medicamentos y asistencia, o buscaríamos que saliera otro vuelo y los levante. Pero están cerradas las fronteras y los caminos internos", agregaron. Y destacaron que los cónsules no se pueden movilizar con facilidad en el lugar, aunque sean personal diplomático.

"Es una situación muy compleja, un escenario casi de conflicto, de guerra, donde las soluciones habituales no son practicables", dijeron.