Coronavirus en la Argentina: ¿cómo trabaja el sector privado de salud ante los casos sospechosos?

Lucía Cullen

Para buscar agilizar la gestión de servicios en un contexto de pandemia, varias empresas de medicina privada pusieron a disposición de sus socios mecanismos de consultas médicas online o teleconsultas, que funcionan como una herramienta sanitaria práctica para seguir los casos sospechosos de coronavirus , dengue y sarampión .

Una de estas compañías que ofrece este tipo de servicios es OSDE. En una entrevista con LA NACIÓN, Gabriel Barbagallo, gerente de Relaciones Institucionales y RSE de la empresa, explica los beneficios de este dispositivo y sugiere recomendaciones a tener en cuenta en este contexto.

-¿Cómo funciona el servicio de teleconsulta para estos casos?

-Ante un llamado, si los síntomas se correlacionan con un posible caso de Covid-19, se pasa a un médico que, mediante una entrevista por videollamada, realiza un interrogatorio epidemiológico detallado. Los casos sospechosos se canalizan y derivan de acuerdo a la jurisdicción y a la autoridad sanitaria correspondiente. A las personas en cuarentena, también se las sigue por este canal. Esto no quiere decir que ya no se hagan atenciones domiciliarias. Toda situación que requiera la presencia inevitable del profesional al lado del paciente se sigue realizando. Además, pusimos a disposición herramientas de contacto ágiles para responder inquietudes relacionadas a la pandemia, que además ayudan a descomprimir los canales de urgencia.

-¿Cuáles son los beneficios de las herramientas de teleconsulta?

-Su uso se transformó en una herramienta sanitaria muy poderosa y sustentable. Es realizada exclusivamente por médicos acreditados y es utilizada como vía de acceso y seguimiento de los casos sospechosos. Para ilustrar con números, las consultas online se incrementaron de 40 diarias en promedio antes de la pandemia a 400 en la actualidad, la resolución de la consulta se encuentra en el 92% y la duración promedio se duplicó. Tal vez en el futuro puedan evaluarse otras aplicaciones de la telemedicina, pero en la actualidad, esta herramienta está destinada exclusivamente a la atención domiciliaria y el seguimiento de pacientes con sospecha de coronavirus, sarampión y dengue.

-¿Cuál es su recomendación como profesional de la medicina para el resto de la sociedad ?

-Desde nuestro lugar, seguir las medidas del Ministerio de Salud Nacional que reproducimos y aplicamos al pie de la letra e instamos al conjunto de la población a hacer lo mismo. En estas circunstancias, las organicidad salva vidas.

-¿Qué opina de las medidas preventivas que tomaron los gobiernos municipales, provinciales y el nacional?

-Creemos que se está haciendo lo correcto. No se subestima el riesgo ni se genera pánico, que podría ser tan peligroso como la pandemia. Si comparamos con otros países que ya sufrieron el pico, pareciera que estamos aprovechando esas experiencias de manera anticipada. Como le escuché a un colega, tenemos el trailer del hemisferio Norte.

-¿Cuál debe ser nuestra responsabilidad social como ciudadanos para evitar la propagación del virus?

-Tal vez esta pandemia nos permita recuperar valores que peligraban, especialmente el de la unidad. Como seres gregarios, no podemos desentendernos de la suerte del otro. El virus no llegó volando ni nadando, llegó pasando de persona a persona y sabemos que el aumento de casos se va a producir. El objetivo es aplanar la curva, proteger a la población vulnerable y reducir la circulación. De manera que la responsabilidad individual no es optativa, porque el que no se cuida se pone en peligro y a los demás.

-¿Cómo hacemos para proteger a los que tienen un mayor riesgo de contagio?

-Los adultos mayores, las embarazadas y demás grupos de riesgo deben extremar el cuidado, y las entidades de la salud como la nuestra, en tanto eslabones de la salud pública, debemos intentar que esta población se distancie los más posible del contagio. Esto reducirá el riesgo de estas personas y además mitigará la alta demanda de servicios médicos de alta complejidad que tantos problemas están causando en otros países.

-¿Qué sugiere hacer en los casos en que aparece el miedo y la incertidumbre?

-La incertidumbre es casi obligada ante lo desconocido. Es necesario transformar el miedo en energía positiva con información objetiva y con gestión unificada y coordinada de todos los actores del sector salud. Esta crisis no es un problema de un gobierno, sino de un Estado, que integramos todos.