Coronavirus en la Argentina. ¿Cómo están funcionando los controles y el operativo cerrojo en la ciudad?

Federico Acosta Rainis

Para reducir los contagios por coronavirus, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volverá esta semana a la fase 1 de la cuarentena. Lo hará recién a partir de las 0 del miércoles y al menos hasta el 17 de julio, pero el gobierno porteño decidió prepararse con anticipación: desde hoy, para limitar la circulación de personas, se reforzó el control en los accesos a la ciudad, las estaciones de trenes y subtes, los centros de trasbordo y en los colectivos. Las nuevas medidas provocaron algunas filas y demoras especialmente en los ingresos desde el sur.

Personal de la Policía de la Ciudad, Agentes de Tránsito y de Prevención verificarán que quienes ingresen a la ciudad por alguno de los únicos 40 accesos vehiculares -20 habilitados y 20 semihabilitados- o crucen a pie alguno de los 26 pasos peatonales en funcionamientosean trabajadores esenciales y cuenten con sus respectivos Certificados Únicos Habilitantes de Circulación (CUHC). También habrá controles "dinámicos y rotativos" en todas las comunas y se dispondrán retenes internos en las zonas de mayor circulación vehicular.

"Me parece oportuno que se agreguen controles, porque estamos llegando al pico y hay que cuidarse", opina Mariana Mazziotti, médica de 31 años oriunda de Belgrano. Está parada en el hall de la estación Retiro del Ferrocarril Mitre, que toma tres veces a la semana para ir a trabajar. Son las 8.30 y acaban de llegar dos formaciones -una desde José León Suarez y otra desde Tigre- con no más de 50 pasajeros en total.

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Todos, al entrar o salir del predio, deben atravesar un pasillo con cámaras térmicas donde unos diez efectivos de la Policía Federal piden los permisos. "Ah, sí, este es el permiso nuevo, pasá", indica uno de los agentes. "Hoy está tranquilo, parecido a la semana pasada, pero veremos qué pasa el miércoles", señala otro. Aunque estos controles ya se estaban realizando, el gobierno porteño indicó que desde hoy "se redoblan los esfuerzos" para "garantizar que solo se trasladen los trabajadores esenciales".

De acuerdo con los datos del primer parte diario de la Secretaria de Transporte y Obras Públicas porteño, hasta las 10 circularon 32 mil vehículos en las principales avenidas y 33 mil en las autopistas, un 7% y un 19% menos que el lunes pasado. Desde el miércoles, solo los trabajadores esenciales estarán exceptuados del aislamiento obligatorio. Y para poder circular por el AMBA, entre hoy y mañana deberán volver a tramitar sus certificados, ya que serán dados de baja los anteriores.

Endurecimiento de la cuarentena

"Mañana es el último día, después se termina", lamenta Cristian Anicama mientras se frota alcohol en gel en las manos. Acaba de bajar de la Línea C del subte en Retiro y se dirige al tren para viajar hacia José León Suárez, donde trabaja en un taller mecánico. El dueño ya le avisó que pasado mañana cerrará el negocio por el endurecimiento de la cuarentena y Anicama está preocupado porque cobra por día: pasado mañana dejará de percibir ingresos por lo menos hasta el 17 de julio.

"La mecánica también es un rubro esencial -opina el hombre, que tiene 36 años, esposa y tres hijos y es el único que hoy aporta dinero a su hogar-. Creo que de a poco van a tener que volverlo a activar, como hicieron antes. Si se rompe un vehículo, ¿quién lo va a arreglar?".

En la estación Once del Ferrocarril Sarmiento también hay controles. Y una novedad: desde hoy, todos los pasajeros que viajen entre las 6 y las 10 en esta línea en dirección a la Capital están obligados a utilizar el sistema "Reservá tu Tren" para solicitar asiento en la formación.Obtendrán así un código QR que deberán mostrar a los empleados del servicio para poder utilizarlo.

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"Saqué pasaje para hoy y para mañana la semana pasada, no tuve inconvenientes", cuenta Ariel Hernández, informático de 45 años que subió en Ituzaingó y afirma que hoy "hubo menos gente en el tren y sobraban asientos", a diferencia de días anteriores cuando "siempre había alguno parado". Hernández no sacó todavía el nuevo permiso de circulación y no sabe tampoco si le corresponde sacarlo, explica: "Imagino que no voy a poder, no lo tengo muy claro el tema, pero ahora cuando llegue al trabajo le voy a preguntar a mi jefe".

Después de pasar los controles policiales de la estación, María Isabel Miranda rezonga un poco porque ahora tiene que llevar "los dos permisos en el celular", para el tren y para circular, pero le parecen "perfectos los controles" porque opina que "hay que cuidarse". La mujer, de 53 años, viaja a Capital de lunes a sábados para cuidar adultos mayores; según cuenta, en la estación Morón esta mañana se formaron varias colas de pasajeros que no sabían que tenían que reservar el tren e intentaban hacerlo en el momento, desde sus celulares.

Fuertes controles en los colectivos

El cruce de avenida Rivadavia y avenida General Paz, en el barrio de Liniers, es otro de los puntos neurálgicos de acceso a la ciudad; esta mañana había unos 40 agentes desplegados allí para el fuerte operativo cerrojo. "Se reforzó y concentró al personal", explicó uno de los agentes.

Todos los colectivos debían detenerse y eran abordados para que los pasajeros presentaran su DNI y permiso de circulación, lo que provocó largas demoras y filas de hasta siete o más unidades. Entre las 6.30 y las 7.30, la hora pico, "hubo unidades que tardaron hasta 40 minutos" en llegar desde el Bingo Ciudadela, ubicado a menos de 200 metros, hasta la esquina de José León Suarez y avenida Rivadavia, ilustró Luis, un inspector de la Línea 96. "Un recorrido que habitualmente "no demora más de cinco o 10 minutos", completó.

A media mañana, eran al menos 52 las personas con trabajos no esenciales y 6 sin permiso las que habían sido obligadas a bajar de los colectivos y caminar de regreso a provincia, explicó una fuente del Ministerio de Justicia y Seguridad que trabajaba en el lugar.

"No puedo abrir mi barbería por la cuarentena y estoy yendo a cortar pelo a domicilio. Hoy tenía que atender a diez clientes, pero no me dejaron pasar", se quejó Alfredo, un joven que debió descender del interno 1132 de la Línea 8. "No pude actualizar el permiso", justificó. Según el agente que le impidió el paso, el joven "tenía permiso esencial como fumigador, una actividad diferente a la que dijo que venía a realizar".

En el mismo retén también se controlaban a los automovilistas -en la mayoría de los casos, en regla- y a todas las personas que se desplazaban a pie por avenida Rivadavia, en dirección al centro. "Muchos te dicen que viene a comprar a Liniers, pero los tenemos que mandar de vuelta a provincia -explicó una agente a cargo de controlar a los peatones-. No entienden que esta es otra jurisdicción y sin no son esenciales no pueden pasar".