Coronavirus en la Argentina: la estrategia del Ministerio de Salud para llevar tranquilidad a las cárceles

Paz Rodríguez Niell
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En Devoto todavía soldaban barrotes para asegurar la recuperación de la cárcel cuando Carla Vizzotti, virtual número dos del Ministerio de Salud, llegó al penal para hablar con los presos. Con dos casos confirmados de coronavirus, denunciaban que sus vidas estaban en peligro y pedían testeos urgentes para todos.

Era domingo y el clima era muy tenso. El viernes por la tarde había estallado un motín que, admiten fuentes oficiales, estuvo muy cerca de terminar con toda la cárcel tomada. La confirmación de los dos casos de Covid-19 había encendido otra vez la mecha. Cerca de tres horas duró la conversación de Vizzotti con unos treinta delegados de distintos pabellones. "Los testeos masivos dan una falsa sensación de seguridad", les insistió. Ayer la funcionaria volvió y recorrió por adentro la cárcel.

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Por el momento, el plan es tomarles la fiebre todos los días a todos los internos, apostar a la detección precoz de posibles casos, aislar dentro del penal a los cuadros sospechosos (trasladarlos a un centro asistencial si dan positivo) y acondicionar un gimnasio para llevar allí a los casos de "contactos estrechos" con infectados.

Los dos pacientes con diagnóstico de coronavirus confirmado eran internos que estuvieron en contacto entre sí, en el mismo pabellón del mismo módulo. Uno fue excarcelado y el otro es el detenido que cayó del techo durante la revuelta del viernes. Le detectaron la enfermedad cuando le hicieron los análisis fuera de la cárcel.

Ahora se está vigilando de cerca lo que pasa en el pabellón donde ellos estaban alojados y, como en el resto del penal, la estrategia consiste en apostar a la detección temprana de cualquier síntoma compatible con el coronavirus. El otro pabellón de Devoto donde están poniendo especial atención -relataron fuentes oficiales- es uno que reúne a personas mayores.

Para todos el plan es el mismo. "Queremos identificar muy precozmente los casos sospechosos y disponer el aislamiento rápidamente", dijo a LA NACION una fuente del Ministerio de Salud.

En sus recorridas de ayer y anteayer, los funcionarios de la cartera que dirige Ginés González García identificaron un área donde podría aislarse a los casos sospechosos puedan aparecer y están acondicionando el gimnasio donde alojarán, llegado el caso, a "los contactos estrechos". También prevén la posibilidad de disponer derivaciones al Hospital Muñiz, además de utilizar las instalaciones del hospital del penal.

"En principio la estrategia es el monitoreo de la fiebre diario [para todos los internos]", explicaron. Además, apuestan a hacer los testeos en el penal y que el Instituto Malbrán envíe la respuesta lo más rápido posible y a trabajar en las políticas de prevención. No compartir el mate es una recomendación central que les dejó Vizzotti a los presos. El Ministerio de Justicia, que ya reforzó la entrega de elementos de higiene, entregará también barbijos.

"En las cárceles construir confianza es el tema", afirmó una fuente de Salud. El domingo, la charla de Vizzotti en la cárcel terminó con un aplauso, relataron fuentes que participaron. Pero nadie se ilusiona. En el Gobierno admiten que la paz en Devoto es inestable.