Coronavirus en la Argentina: ¿cómo cumplir con las medidas de prevención cuando hay más gente en la calle?

María Paula Etcheberry

Los expertos recomiendan que el uso de tapabocas y mantener una distancia de dos metros con otros peatones son clave para transitar por las calles en plena pandemia del nuevo coronavirus

El hartazgo y la necesidad de salir comienzan a sentirse después de 47 días de aislamiento obligatorio para frenar la propagación del nuevo coronavirus. Mientras la flexibilización de la cuarentena ya es una realidad en algunas provincias, en las calles porteñas circula una mayor cantidad de personas que al comienzo del confinamiento. Los especialistas consultados por LA NACIÓN advierten que seguir cumpliendo con las medidas de distanciamiento social será el próximo desafío.

Aunque la flexibilización de la cuarentena va a aumentar la frecuencia con la que las personas se cruzan a una distancia cercana, en las calles, en los comercios, o al salir a hacer ejercicio, los especialistas indican que el riesgo de contagio es mínimo, siempre que el contacto no sea prolongado y se cumplan las medidas de prevención necesarias.

"El riesgo de contagio es mínimo cuando uno se cruza sólo por unos segundos con otra persona, siempre que se respeten las medidas de higiene de manos y se mantenga la distancia", indicó Fernando Polack, médico infectólogo pediátrico y creador de la Fundación Infant.

"Cuando las exposiciones son muy íntimas y durante mucho tiempo, los riesgos son importantes. Si las exposiciones son alejadas y por poco tiempo, los riesgos son escasos", agregó Pablo Scapellato, jefe de Infectología del Hospital Santojanni y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Por eso, los especialistas insisten en continuar con las medidas del lavado de manos, el uso del tapabocas, y una distancia mínima de dos metros en todo momento y lugar. Ya sea en las colas de los supermercados y negocios, al salir a correr, o al viajar en transporte público.

Los especialistas señalan que el riesgo de contagio es mínimo al cruzarse con otras personas en la calle durante segundos por la calle

"Es muy bajo el riesgo de acercarse a una góndola a buscar un producto junto a otra persona. Pero hay que tener cuidado con no jerarquizar demasiado la desinfección del producto y olvidarse de la higiene de manos. Es un virus muy sensible al agua y al jabón. En el transporte público, es muy importante no sentarse cerca de otra persona, para mantener la distancia. Debe respetarse el distanciamiento social si uno interactúa con otra persona, si charla, o si tiene contacto por varios minutos", afirmó Ricardo Rüttimann, pediatra infectólogo de Funcei y miembro de SADI.

"Hay que mantener la distancia de dos metros en las colas de los negocios. Aunque quitaría las diferencias de lugares. La distancia mínima es de dos metros, siempre, en todo lugar. En el colectivo probablemente sea difícil de cumplir. Por eso, el uso del tapabocas tiende a minimizar el riesgo", explicó Scapellato.

"Al correr, alcanza con mantener la misma distancia de 1,5 o dos metros que se mantiene al caminar. No es riesgoso salir a hacer ejercicio y menos aún en lugares donde no hay circulación comunitaria. La bicicleta es el medio ideal para hacer ejercicio, porque sí o sí te hace mantener la distancia", agregó Rüttimann.

La responsabilidad individual, la clave

Quienes circulan por la calle no sólo notan un aumento en la cantidad de gente. Muchos muestran preocupación ante el virus, hecho que los impulsa a extremar sus recaudos. "Me cuido y evito el roce con los demás, aunque cada vez está más difícil porque hay más personas circulando. Siempre mantengo la distancia con el otro, uso el barbijo y tengo el alcohol en gel encima. Me da miedo viajar en transporte público y estar por las grandes avenidas, por eso intento hacer todo por mi barrio. Al virus hay que respetarlo", afirmó Marisa Guiñazú, de 65 años, vecina del barrio porteño de Coghlan.

"Es la primera vez que salgo con mi hijo, siempre salgo sola, pero tomamos todas las medidas de prevención y me acompañó a hacer las compras. Al barrio se lo ve mucho más congestionado y con muchos más comercios abiertos", señaló Cristina Cabrera, de 50 años, mientras caminaba en el Barrio Chino, en Belgrano.

En la misma línea, los especialistas señalan que la clave para lograr el éxito de esta nueva etapa con una mayor circulación de personas, será la responsabilidad individual a la hora de acatar las medidas de prevención. "La sociedad argentina debería reaccionar ante la relajación del aislamiento comprendiendo que deben mantenerse las mismas normas de distanciamiento social que ya regían desde antes. Ahí es donde se juega el éxito de este período. Todo depende de nosotros. La disciplina social es fundamental. No alcanza solo con dejar que el Estado se haga cargo", explicó Polack.

"Hay dos partes en esto. Lo que cada uno de nosotros puede hacer, intensificando y no dejando de lado el mantenernos distanciados, higienizar nuestras manos y las superficies continuamente, y usar tapabocas. Después están las soluciones que provee el Estado para minimizar la exposición. Pero sin el compromiso individual de cada uno de nosotros, es imposible" coincidió Scapellato.

"La cultura y el respeto de las normas es fundamental. El éxito es básicamente mantener esa disciplina", concluyó Rüttimann.

Con la colaboración de Olivia Díaz Ugalde