Coronavirus en la Argentina: carriles exclusivos y multas más severas, la fórmula contra el caos de tránsito

Mauricio Giambartolomei

En medio del aislamiento obligatorio para evitar el avance del nuevo coronavirus, se intensificaron los controles de tránsito en la Autopista 25 de Mayo en dirección a la Capital

El colapso de los principales accesos a la ciudad y la cantidad de personas que circularon ayer en el primer día hábil de la semana en medio del aislamiento obligatorio por el avance del nuevo coronavirus impulsaron a tomar nuevas medidas para tratar de limitar aún más la restricción en las calles porteñas. El efecto se sintió hoy en los mismos puntos que hace 24 horas lucían desbordados de vehículos y filas que demoraban hasta cuatro horas en sortearse. Fueron obstáculos para muchos trabajadores de sectores esenciales, de la salud, por ejemplo, que no pudieron llegar a tiempo a hospitales, consultorios o salas de atención primaria.

En el gobierno porteño tomaron nota de la experiencia para implementar, desde hoy, carriles exclusivos destinados a la circulación del personal de la salud, de la seguridad y del abastecimiento de alimentos y bienes básicos, además de la apertura de otros accesos destinados exclusivamente a estos trabajadores.

Para evitar el caudal del tránsito, se habilitaron carriles exclusivos destinados a los trabajadores de servicios esenciales

Con estas modificaciones el tránsito se agilizó y los controles realizados por efectivos de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina, junto a la Policía de la Ciudad no estuvieron desbordados como ayer.

Estas medidas, sumadas a la aplicaciones de multas más severas que también dispuso la administración porteña para las personas que se movilizan por la ciudad sin los permisos correspondientes, fueron los dos factores que posibilitaron un mejor ordenamiento vehicular en puntos sensibles como la Panamericana o el Puente Pueyrredón, advirtieron desde el Ministerio de Seguridad y Justicia porteño.

De los 110 accesos a la ciudad, el martes pasado, 56 fueron cerrados y solo 13 se mantuvieron abiertos al tránsito particular y otros 20 para el transporte público. Desde hoy cuatros de los 56, se abrieron para la circulación del personal sanitario, del transporte urbano y de carga. Son los accesos de los puentes Victorino de Plaza (Barracas) y Olímpico Ribera Sur (Villa Soldati), la avenida Mosconi (Villa Devoto) y la calle Tinogasta (Villa Real).

Controles en la Autopista 25 de Mayo mano hacia la Capital esta mañana

Los otros 16 cruces destinados al transporte público también están habilitados para la circulación de los trabajadores de la salud, el transporte de bienes esenciales, personal de seguridad y fuerzas policiales. Los accesos son en las avenidas 27 de Febrero (Villa Riachuelo), De Los Corrales (Mataderos), Juan Bautista Alberdi (Mataderos), Emilio Castro (Liniers), Juan B. Justo (Versalles), De los Constituyentes (Saavedra), Francisco Beiró (Villa Real), Fernández de la Cruz (Villa Riachuelo), Lope De Vega (Villa Devoto), Ricardo Balbín (Saavedra) y Del Libertador (Núñez); en las calles Víctor Hugo (Villa Real), Ricardo Guttiérrez (Villa Devoto), Emilio Lamarca (Villa Devoto) y Tonelero (Liniers); y el puente Pedro de Mendoza (Villa Lugano).

La recomendación del Ministerio de Seguridad y Justicia, que coordina los operativos junto a las fuerzas nacionales, es que todos los trabajadores de la salud del área metropolitana que deban ingresar a la ciudad lo hagan por estos cuatro accesos para que la circulación en el resto de los pasos sea más fluida y, sobre todo, para que puedan llegar a tiempo a los lugares de atención. A su vez, todo el personal de sanidad puede entrar y salir por el resto de los accesos, aunque los detallados en el párrafo anterior fueron previstos para agilizar su traslado.

Al menos seis millones de personas, entre los residentes y los que ingresan desde la provincia, se mueven en la ciudad en condiciones habituales. Desde el viernes pasado, se habían extendido 340.000 permisos de los cuales, al menos, 122.000 pertenecían al personal de salud, seguridad, bomberos y fuerzas de seguridad. Ayer también se modificó el trámite para obtener el permiso para circular de manera tal que sea más rápido y efectivo y que no caducara a las 72 horas como ocurría anteriormente.

Las medidas que se adoptaron en base a la experiencia de ayer apuntaron a una mejor distribución del tránsito en diferentes carriles lo que terminó favoreciendo la circulación. En todos los puestos de control había uno central para autos particulares con autorización para estar en la calle; el izquierdo se reservó para personal de salud (ambulancias y vehículos personales) y de seguridad; mientras que en el derecho circularon camiones y colectivos. De acuerdo al flujo de tránsito y a la necesidad, el carril izquierdo también quedaba habilitado para los autos particulares.

Además los 20 accesos exclusivos que estaban destinados al transporte público se abrieron a la circulación de tránsito pesado, el operativo de control sobre el puente Pueyrredón se desplazó 1500 metros para permitir una mejor distribución del tránsito, de maniobras y fluidez, y hubo un nuevo puesto en el acceso de la autopista Buenos Aires - La Plata para reforzar los controles de Dock Sud y Hudson.

Multas

Generar más conciencia y evitar que la gente que no debe transitar o no tiene permiso para hacerlo fue el objetivo de la modificación de la ley de faltas N° 451 dispuesta por el Ejecutivo porteño que elevó las sanciones para situaciones que ponen en riesgo a toda la sociedad y a la salud pública. La nueva multa económica va de $10.700 hasta $ 79.180 también en los casos que no se impida la propagación de enfermedades transmisibles.

La decisión de endurecer los castigos fue tomada ayer en línea con la nuevas medidas para la movilidad y los controles que comenzaron a aplicarse hoy y que mostraron resultados alentadores. El objetivo es reducir al mínimo la presencia de las personas en las calles como ocurrió en forma progresiva desde que se implementó la cuarentena obligatoria en todo e país, pero que ayer mostró una dinámica diferente.

La llegada de un nuevo fin de semana largo es un síntoma alentador para las autoridades sanitarias teniendo como parámetro lo que ocurrió entre el sábado y martes pasado cuando la ciudad estuvo prácticamente vacía y el transporte público operó con bajas históricas.