Coronavirus en la Argentina. En Córdoba, el día del padre se festeja con reuniones de hasta diez personas

Gabriela Origlia

CÓRDOBA.- El festejo del día del padre este año tuvo un sabor especial; hasta hace unos días los cordobeses dudaban de poder reencontrarse en familia pero la gestión de la pandemia y la cuarentena abrieron esa posibilidad en la mayoría de la provincia, siempre y cuando las reuniones no pasen de las diez personas.

Los que no pudieron verse y "darse un codo" en vez del abrazo de siempre son aquellos que tienen a sus padres en una ciudad de un departamento diferente porque ese tránsito no está permitido. También, para los que le dan importancia a los regalos, existió la posibilidad de elegir en negocios del centro o en los shoppings, que ya están abiertos.

Yanina Passero está embarazada y hasta hace una semana estaba ansiosa porque quería pasar el día con su padre y con su marido, con quien ya tiene otra niña. "A medida que se extendía la cuarentena, una de las cosas que pensé era si íbamos a tener permiso para estar con él en su día. Integra el grupo de riesgo por su edad y eso hace que uno piense si ponemos primero la salud o la vida afectiva. Para colmo, yo también tengo que quedarme en casa porque curso un embarazo de casi ocho meses -repasa-. Reconozco que antes de que se habilitaran las reuniones familiares en Córdoba Capital había decido visitarlo este domingo; romper con la cuarentena que con mucha responsabilidad respetamos, pese a mi nivel de desacuerdo con algunas disposiciones".

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Finalmente, respiró aliviada: "Por suerte no tuvimos que cometer ningún 'delito', por desopilante que parezca la expresión, y estuvimos todos reunidos, celebrando la vida, la salud, la nieta en camino y que nuestro 'Cuchi' -como le decimos las hijas- nos hizo un asado como solo él sabe".

Cuenta que siempre vivieron cada día del padre de manera muy especial: "Cuando éramos chicas, con dos de mis hermanas, siempre le preparábamos algo diferente. Obra de teatro, canciones y coreografías que tenían una o dos semanas de práctica como mínimo. El problema era que el show empezaba a las 7 de la mañana. Las tres estábamos siempre ansiosas".

Alberto Passero, alias "Cuchi", dice que "regocija el espíritu y el alma" poder juntarse con la familia en esta situación tan especial. Se alegra de la suerte de los cordobeses de poder disfrutar de una reunión: "Me siento feliz, halagado, distinguido".

Festejo especial

Para Héctor Herrera, de 59 años, no hubo reencuentro sino festejo especial. Padre de 15 hijos y dos del corazón (todos entre los dos años y los 24 años) vive de manera precaria con 24 integrantes de la familia. Cuatro padres -él y tres hijos- fueron los agasajados este domingo. Hubo asado, "pagado entre todos" dice Liliana, la madre.

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"Festejamos que estamos sanos, en especial mi hijo discapacitado -agrega-. Por eso es un día especial. Vivimos todos juntos durante la cuarentena, pero aparte hay otros hijos que no pueden venir porque ya somos muchos".

Las reuniones familiares habilitadas son hasta diez personas pero este caso es excepcional porque viven todos juntos y ninguno se agregó de afuera. Además, Héctor recibió desde la puerta saludos de sus vecinos. "Es que es papá postizo de muchos", aclara Liliana.

En la casa de la familia, sostenido a pulmón por ellos y con la ayuda de donaciones particulares, funciona un comedor comunitario. Cada semana, le da una merienda a 95 chicos. "Ahora una vez porque se sumaron mucho y no podemos, no nos alcanza. Y cada tanto hacemos viandas para familias. El domingo que viene, si tenemos con qué, habrá", cuentan en la casa. Y festejan también poder ayudar en este momento "muy difícil".

Héctor es pintor de autos pero se quedó sin trabajo "hace tiempo"; hace changas y con eso va tirando, sobreviviendo. Liliana tiene un trabajo y, además, hace pan para vender. "Para el día del padre cocinan ellos y a mí me toca para el día de la madre", se ríe. Aunque extrañaron a los que no pudieron estar, pasaron un domingo lindo.