Coronavirus: más de 6,5 millones de personas aguardan la segunda dosis en el país

Domitila Dellacha
·8  min de lectura
Vacunación contra el coronavirus a mayores de 70 años, en Mendoza
Marcelo Aguilar

El país lucha contra el avance de una agresiva segunda ola de contagios de coronavirus, pero tiene otro desafío: hasta ahora, 7,3 millones de dosis han sido aplicadas, pero solo poco más de 879.000 de ellas representan el refuerzo, según el Monitor Público de Vacunación relevadas por el sitio CovidStats. Es decir que es necesaria una masiva campaña de vacunación con la segunda dosis como protagonista, que por ahora se mantiene en suspenso.

El Gobierno fijó un intervalo mínimo de doce semanas entre primera y segunda dosis que, de cumplirse, podría detener y casi anular las nuevas inoculaciones, si el ritmo con el que llegan las vacunas al país se mantiene estable. En particular, si se tiene en cuenta a la vacuna rusa Sputnik V, cuyos componentes de la primera y segunda dosis son diferentes, el problema podría ser significatvo. Según dijo el infectólogo Eduardo López a LA NACION, si se siguen recibiendo solo primeras dosis en la Argentina “será muy difícil completar el plan de vacunación”.

Tras una Reunión Extraordinaria de la Comisión Nacional de Inmunizaciones, el Ministerio de Salud de la Nación resolvió el 26 de marzo de 2021 que, para ampliar el total de personas inmunizadas, se diferiría la aplicación de la segunda dosis contra el Covid-19 por doce semanas. Si bien la sugerencia sanitaria comenzó a regir ese día, aquellos individuos que recibieron la primera dosis de cualquier vacuna –Sputnik V, Sinopharm, AstraZeneca o Covishield- antes de ese momento, todavía no habían recibido la segunda.

Se trata, según cifras relevadas por CovidStats, sitio creado por el ingeniero en sistemas Mauro Infantino y consultado por LA NACION, de 2,9 millones de personas inoculadas desde el 25 de diciembre de 2020 (momento en que se inició la vacunación en el país) y la fecha en que el Gobierno hizo el anuncio.

De esta manera, la diferencia entre el total de personas vacunadas solo con la primera dosis y quienes recibieron la vacunación completa aumentó aún más. En total, desde Navidad hasta hoy, en la Argentina se inoculó a poco más de 7,3 millones de personas: de ese número, alrededor de 879.000 recibieron la dosis de refuerzo tal como lo sugieren los laboratorios productores de las vacunas.

Para entender esta tendencia, LA NACION consultó a fuentes del Ministerio de Salud, quienes indicaron: “El Estado Nacional ha distribuido dosis de vacunas a las jurisdicciones y son ellas las encargadas de implementar el plan de vacunación acorde a los lineamientos técnicos que lo rigen”.

Además, desde el Gobierno nacional se desligaron del problema e indicaron que la falta de segundas dosis aplicadas debería ser materia de consulta a las provincias. “La priorización de las primeras dosis arrancó en marzo, por lo que el cumplimiento de las doce semanas sería junio”, señalaron.

Completar el plan de vacunación con las inoculaciones de los laboratorios Sinopharm, Covishield y AstraZeneca no debería representar un gran desafío, siempre y cuando haya dosis disponibles, pues el componente para la segunda aplicación es el mismo que el que se utiliza para la primera. Como se señaló, el caso de la Sputnik V es diferente.

Pese a las múltiples consultas de este medio por una posible fecha de entrega para los componentes rusos, desde la cartera sanitaria de la ministra Carla Vizzotti no hubo grandes precisiones. “Depende de la logística y organización de la campaña y de la disponibilidad de vacunas”, indicaron.

En este sentido, una representante del equipo de comunicación del Instituto Gamaleya en la Argentina indicó a LA NACION que todavía no hay confirmación de un vuelo con segundos componentes. Además, al ser consultados por los rumores que indican que desde Rusia se han enfrentado algunas dificultades en la producción masiva de estas dosis, se negaron a hacer comentarios al respecto.

La última semana, el Gobierno Nacional anunció la llegada de un millón de dosis de la vacuna Sinopharm para ser utilizadas como segunda dosis. La medida morigeraría la falta de aplicación de refuerzos de la vacuna china, pero todavía la diferencia se mantiene alta con respecto al total. Entre el 1 de mayo y el 27 de julio próximo, las 6,5 millones de personas vacunadas con 1 dosis ya habrán visto el paso del intervalo de las 12 semanas o más todavía.

De sostener el nivel de ingreso de vacunas y el ritmo de vacunación actual, si se destinaran los próximos tres meses a la aplicación de refuerzos necesarios, el margen para aplicar primeras dosis sería escaso o prácticamente nulo. De lo contrario, si se mantiene la constancia en inoculaciones de primeras dosis, el margen entre la primera aplicación y la segunda -todo si se preservan estos ritmos- seguiría en aumento.

¿Hasta cuándo postergar?

De acuerdo a la información publicada por el Gobierno, la estrategia busca diferir la segunda dosis por “un intervalo mínimo de 12 semanas” para así favorecer la vacunación de más personas. Esto no se traduce en una suspensión del refuerzo, sino en una “extensión” entre una dosis y la otra. “Con la evidencia disponible en este momento, se anticipa que se requiere una segunda dosis para potenciar la inmunidad de larga duración”, enfatizaron desde el Ministerio de Salud, mientras que citaron “estudios poblacionales de inmunogenicidad para fortalecer la recomendación”. Pero hasta ahora no se ha conocido información al respecto.

Las vacunas están diseñadas para crear memoria inmunológica, lo que brinda al sistema inmunológico la capacidad de reconocer y defenderse de enemigos como el coronavirus, incluso si no existió un encuentro previo. Con dos dosis, las vacunas apuntan a maximizar los beneficios de sus efectos. Según el médico infectólogo y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Eduardo López, la primera dosis prepara esa memoria inmunológica mientras que la segunda apunta a fortalecer sus efectos.

LA NACION consultó al especialista para conocer y entender las implicancias de la recomendación de la cartera sanitaria del gobierno nacional.

“De las vacunas que estamos poniendo en la Argentina -llámese Sinopharm, Sputnik V o AstraZeneca/Covishield-, no hay datos de eficacia con 1 dosis a tan largo plazo [un intervalo mínimo de doce semanas], por lo menos hasta hoy”, sostuvo el especialista.

Ayer, Alexander Gintsburg, director del Instituto Gamaleya -institución detrás del desarrollo de la vacuna rusa-, consideró posible incrementar el intervalo mínimo entre la aplicación del primer y segundo componente de la inoculación hasta doce semanas. Hasta ahora, la recomendación era espaciar las dosis 21 días. “Este incremento del intervalo no influirá en la intensidad de la respuesta inmune inducida por nuestra vacuna, y en algunos casos la aumentará y prolongará”, se aseguró, aunque no hubo un estudio publicado con esta información.

“Consideramos que cada regulador nacional puede decidir de forma independiente si mantener el intervalo entre inyecciones en 21 días o extenderlo hasta 3 meses”, se añadió desde el Instituto Gamaleya en un comunicado.

En particular, según López, la vacuna cuyos efectos son más difíciles de interpretar es la china Sinopharm. “No hay datos sobre cuán eficaz es la primera dosis ni cuánto se puede espaciar la segunda dosis”, sostuvo. “Sinopharm liberó un comunicado de prensa que afirma que, con dos dosis, la vacuna tiene una eficacia de 78% y por encima del 90% para las formas graves. No obstante, hasta ahora no ha liberado ninguna información sobre cuán eficaz es una dosis ni cuánto dura esa protección en el tiempo”, enfatizó.

En particular, sobre la vacuna rusa Sputnik V, López destacó que si se siguen recibiendo solo primeras dosis en la Argentina “será muy difícil completar el plan de vacunación”. “En el caso de la vacuna AstraZeneca/Covishield tampoco se sabe qué pasa después de ese plazo. En el mundo se aplica la segunda dosis después de la semana 12″, señaló.

En un contexto atravesado por muchas dudas, surge un gran interrogante: ¿puede existir un escenario en el que se deba volver a iniciar de cero con la vacunación? “Los trabajos de Pfizer y Moderna dicen que no, pero estas son vacunas distintas”, señaló López.

Una por una, las dosis que faltan

Sputnik V

Desde el 29 de diciembre se aplicaron 4.2 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V. Solo 822.885 recibieron el refuerzo. Personas que aguardan hasta hoy la segunda dosis: 3.436.982

Covishield

Desde el 29 de diciembre se aplicaron poco más de 597.066 dosis de la vacuna producida en India con tecnología de la universidad de Oxford, CoviShield. Solo 2563 recibieron el refuerzo. Personas que aguardan hasta hoy la segunda dosis: 595.141

AstraZeneca

Desde el 1 de enero de 2021 se aplicaron poco más de 736.782 dosis de la vacuna AstraZeneca. Solo 27.715 recibieron el refuerzo. Personas que aguardan hasta hoy la segunda dosis: 709.100

Sinopharm

Desde el 1 de enero de 2021 se aplicaron poco más de 1,7 millones de dosis de la vacuna china Sinopharm. Solo 25.910 recibieron el refuerzo. Personas que aguardan hasta hoy la segunda dosis: 1.791.938