Corea del Sur inicia su primer programa alternativo al servicio militar obligatorio en la cárcel

LA NACION
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SEÚL.- Un grupo de surcoreanos que se negaron a servir en el Ejército ha iniciado un programa de reclutamiento alternativo histórico, el primero en un país que solía enviar a los "objetores de conciencia" a prisión como criminales convictos.

Todos los hombres sanos de Corea del Sur deben someterse a casi dos años de servicio militar, una ley que las autoridades consideran necesaria debido a las amenazas de Corea del Norte, con la que técnicamente todavía está en guerra.

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Hasta hace poco, aquellos que citaban creencias religiosas o morales por su decisión de no alistarse en el ejército podían ser condenados a penas de cárcel de al menos 18 meses, el período estándar de servicio.

Pero luego de una decisión de la Corte Constitucional que ordenó al gobierno proponer opciones de servicios alternativos en 2018, un total de 63 "objetores de conciencia", muchos de ellos testigos de Jehová, al servicio militar han ingresado a un nuevo programa en el que realizan trabajos en un centro correccional, donde se mantienen separados de otros presos, anunciaron el lunes la Fuerzas Armadas de la República de Corea, citadas por el medio Vice.

Corea del Sur ha mantenido el servicio militar obligatorio durante más de medio siglo después de la Guerra de Corea. El moderno sistema de reclutamiento se introdujo en el sur en 1949, pero no se implementó como una herramienta esencial hasta 1957.

A los objetores de conciencia y testigos de Jehová se les asignarán trabajos en la preparación de comidas, en la administración de instalaciones o en la sección de salud del correccional. Obtendrán los mismos permisos y salarios periódicos que los soldados, pero su período de estadía será mucho más largo, 36 meses en comparación con los 18 normales.

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Todos los solicitantes deben pasar rigurosos procesos de selección demostrando sus creencias religiosas u otras creencias que sean incompatibles con el servicio militar.

Mo Jong-hwa, comisionado de la Administración de Recursos Humanos Militares, dijo el lunes que el nuevo programa era "muy significativo" ya que se estaba llevando a cabo dentro de un marco militar.

Aunque algunos defensores de los derechos humanos han señalado el contraste de tiempo entre el servicio alternativo y los períodos regulares en el ejército, el programa es popular en Corea del Sur.

Casi el 43% del público y casi el 80% de los soldados en servicio activo dijeron que estaban "de acuerdo" en que 36 meses era el período de tiempo apropiado para quienes se negaban a servir, según una encuesta realizada por encargo del Ministerio de Defensa Nacional en 2018.