Sin corbatas ni tacones: el regreso parcial a la oficina favorece el estilo informal

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Por Corina Pons y Clara-Laeila Laudette

MADRID, 6 oct (Reuters) - La aficionada de la moda Blanca Lorca antes juraba por los tacones altos y la ropa entallada para la oficina, pero el confinamiento por COVID-19 ha transformado su sentido del estilo y sus hábitos de compra.

Después de pasar meses trabajando desde su elegante piso de Madrid, esta empleada española de una empresa farmacéutica de 31 años se viste ahora con tonos neutros y prendas holgadas en los tres días que pasa en la oficina.

Los 18 meses de trabajo a distancia con ropa de estar en casa durante la pandemia han dejado a los profesionales de toda Europa con ganas de renovar sus armarios mientras asumen el sistema de trabajo híbrido, lo que supone una bendición para los minoristas más afectados.

El énfasis en la comodidad puede haber desterrado las corbatas, los zapatos de vestir y los tacones altos, pero ha estimulado un nuevo deseo de ropa versátil que sea lo suficientemente elegante para la oficina, pero también cómoda para las teleconferencias en la mesa de la cocina.

Las ventas de ropa personal -incluyendo ropa, zapatos y cosméticos- crecieron un 8,5% en los 12 meses anteriores a agosto, ya que el aumento de la movilidad y la obligación de volver a la oficina impulsaron las compras, según datos oficiales.

En Reino Unido, más de una cuarta parte de las personas encuestadas por la consultora de trabajo Office Group afirmó que seguiría vistiendo de manera menos formal incluso cuando volviera a la oficina, mientras que casi un tercio planea experimentar con estilos diferentes, según una nota de Bank of America.

"Creo que a raíz de estar tanto tiempo en casa, prefieres la comodidad, pero sin dejar que sea al mismo tiempo elegante como para poder ir a la esquina", dijo Lorca, con una camisa ligera y un pantalón de corte holgado mientras examinaba los estantes de Zubi, una pequeña boutique de Madrid.

PIJAMAS Y ZOOM

Las grandes marcas están prestando atención.

Tiendas como Zara, Mango y H&M están destacando los pantalones, camisas y vestidos "smart casual" en sus sitios web, junto con la ropa de casa y deportiva que los confinamientos hicieron omnipresentes.

Muchas de las principales marcas de moda han lanzado nuevas colecciones para esta temporada única de vuelta al trabajo, mientras la relajación de las restricciones y las campañas de vacunación impulsan la movilidad.

La cadena de grandes almacenes El Corte Inglés señaló que la demanda de ropa de oficina cómoda aumentó durante el verano en España y se aceleró en septiembre con la vuelta de los consumidores a las oficinas y a las reuniones de trabajo.

Las tiendas que más rápidamente han alcanzado los niveles de ventas anteriores a la pandemia son las que venden ropa de trabajo informal o mixta, según analistas y fuentes de la venta de moda en Londres y Madrid, donde las altas tasas de vacunación de Europa han ayudado a reanudar la actividad.

Las mujeres a las que sus jefes han obligado a volver parcialmente a la oficina siguen llevando la blusa que a veces se han puesto por encima de los pantalones de pijama para las llamadas de Zoom, pero ahora la combinan con pantalones cómodos y zapatos planos, dijo a Reuters la propietaria de Zubi, Elena Zubizarreta.

Más del 78% de los españoles están totalmente vacunados y alrededor del 80% de los trabajadores han vuelto a la oficina al menos a tiempo parcial, según una encuesta de CCOO, el mayor sindicato del país. Pocos, sin embargo, han echado de menos las restricciones de la vestimenta formal.

Alberto Gavilán, director de talento de la agencia de colocación Addeco, dijo que la vestimenta formal era ahora la excepción. "Personalmente creo que se extenderá el 'business casual' que tan eficaz y cómodo se ha mostrado en los últimos meses", sostuvo.

LA MODA HA CAMBIADO

Más de la mitad de los españoles que vestían formalmente para el trabajo antes de la pandemia estaban ilusionados con la idea de comprarse ropa nueva para la vuelta a la oficina, según una encuesta realizada en junio por la empresa de investigación Dynata, lo que supone la tasa más alta de los 11 países encuestados.

Los británicos y los japoneses eran los menos entusiastas, con un 19% y un 21% cada uno.

El sitio web español de comparación de precios Idealo.es dijo que las búsquedas en línea de chándales deportivos cayeron un 96% de enero a agosto, a medida que aumentaba la tasa de vacunación.

"La moda ha cambiado, han pasado casi dos años y a uno le apetece cosas nuevas para volver a la oficina", dijo la especialista en comunicación Valme Pardo, mientras extendía vestidos con estampados atrevidos, pantalones de sastre amplios y americanas elásticas en la cama de su casa de Madrid.

Los hombres también buscan la comodidad.

Lucía Danero, asesora de compras en El Corte Inglés de Madrid, ha notado un flujo de clientes que buscan renovar, pero los hombres ya no piden probarse corbatas.

"Antes era impensable que un hombre acudiera a la oficina con una sudadera y un chaleco y ahora se está viendo", dice, mientras pasea por los pasillos y señala los vaqueros que ahora buscan los empresarios.

CIUDAD RELAJADA

La tendencia es global.

Las marcas Vince, Me+Em, Uniqlo y The White Company, y minoristas estadounidenses y británicos como Nordstrom y John Lewis, están dedicando "un espacio a la ropa de trabajo moderna, con un fuerte énfasis (...) en las piezas sin temporada para garantizar la versatilidad y la longevidad", dijo la agencia de inteligencia de tendencias Stylus en un informe reciente.

De hecho, a pesar de que la movilidad en el lugar de trabajo sigue cayendo un 30% por debajo de las tasas anteriores a la pandemia, las ventas de ropa son en promedio un 5% más altas en los principales mercados occidentales, dijo el banco Jefferies en una nota a los clientes en septiembre.

Tanto las ventas físicas como las online del gigante de la moda Inditex fueron incluso un 9% más altas en agosto y la primera semana de septiembre respecto a los niveles prepandémicos.

Sin embargo, aunque la demanda se recupere, los minoristas deben lidiar con las interrupciones de las cadenas de suministro a nivel mundial: las ventas de H&M crecieron menos de lo esperado en el tercer trimestre, antes de verse obstaculizadas en septiembre por las restricciones de suministro.

En el backstage de la semana de la moda de Madrid, los diseñadores apostaron por los nuevos comienzos, que parecían incluir vestidos brillantes e informales y jerséis coloridos.

"Tienes que sentirte bien. Los tacones han quedado para momentos bien puntuales porque es verdad que un estileto te da un look bien mono (...) te acaba el look. Pero el día a día creo que la gente se ha bajado de ellos, para ir mucho más cómoda", dijo la diseñadora española Maite Casademunt, en cuya colección "Comfy Wild" predominaban los vestidos, la ropa cómoda y elegante y las zapatillas deportivas.

(Información de Clara-Laeila Laudette y Corina Pons en Madrid; información adicional de Anna Ringstrom en Estocolmo, Joyce Philippe y Arriana Mclymore en Nueva York y Rocky Swift en Tokio; traducido por José Muñoz y Flora Gómez en la redacción de Gdansk. Editado por Javier Leira)

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