La COP27 de Egipto quiere ser una cita "africana", pero las expectativas son escasas

La conferencia sobre el cambio climático de Egipto (COP27) fue presentada por el país anfitrión como una "COP africana", dedicada a mostrar al mundo los problemas del continente, pero las expectativas se anuncian discretas, alertan ecologistas y expertos.

Como el resto de países en vías de desarrollo, el caballo de batalla de las naciones africanas en Sharm el-Sheij es la noción de "daños y pérdidas".

Puesto que los principales emisores de gases de efecto invernadero han sido los países ricos, desde hace aproximadamente dos siglos, ahora deberían crear un fondo especialmente dedicado a paliar los efectos, consideran esos países pobres.

"Históricamente, África es responsable de menos del 4% de las emisiones mundiales, pero los africanos sufren parte de los efectos brutales de la crisis climática", destaca la joven militante ugandesa, Vanessa Nakate.

"Necesitamos apoyo financiero para enfrentarnos a los daños y pérdidas que sufrimos en todo el continente. Los que contaminan deben pagar por la destrucción que causaron", exige esta ecologista.

Pero los miembros de la COP (195 países más la Unión Europea) solo lograron acordar un "diálogo" sobre el tema, que es muy controvertido. Y aún tienen dos años por delante para alcanzar algún tipo de acuerdo legal.

- El rendimiento de las cosechas -

Según la oenegé Carbon Brief, los episodios meteorológicos extremos (como inundaciones y sequías) mataron a unas 4.000 personas y provocaron el desplazamiento forzoso de unos 19 millones en todo el continente en lo que va de año.

El Cuerno de África (Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía) vive en la actualidad una sequía que afecta a las condiciones de vida de más de 9 millones de personas.

Alrededor de 1,4 millones de habitantes de Nigeria se han visto desplazados en las últimas semanas a causa de las inundaciones, las más graves registradas hasta la fecha en ese país.

Los expertos de la ONU sobre el clima alertaron específicamente en febrero sobre los riesgos a los que están expuestos numerosos países africanos, que ven cómo el rendimiento de sus cosechas baja a causa de la volatilidad del clima.

"Los países africanos estiman que se han visto particularmente afectados" al cambio climático, resume Chukwumerije Okereke, de la universidad británica de Reading.

"La mejor manera de evitar los efectos más devastadores en el continente sería descarbonizar rápidamente", explicó.

En la COP26 de Glasgow se aprobó una estrategia de financiación energética. Los países ricos prometieron 8.500 millones de dólares a Sudáfrica, en forma de donaciones y préstamos, para reducir su dependencia del carbón.

Sin embargo, Sudáfrica, que es el motor económico de todo el continente, necesitaría como mínimo 500.000 millones de dólares para alcanzar la neutralidad carbono de aquí a 2050, según el Banco Mundial.

- Cumplir lo antes posible -

Susan Chomba, directora de la oenegé africana Vital Landscapes, espera que los gobiernos utilicen la COP27 para alentar las inversiones ecológicamente sostenibles en África. "Tenemos que utilizar todos los recursos a nuestro alcance", explica.

Además de los "daños y pérdidas", hay otra fuente de financiación que sigue pendiente, y desde hace más lustros: la promesa de los países ricos de entregar unos 100.000 millones de dólares anuales en ayuda a los países en vías de desarrollo.

"Todos los países deben cumplir lo antes posible sus compromisos relativos a la financiación de la acción climática", reconocieron el presidente francés Emmanuel Macron, el senegalés Macky Sall -presidente en ejercicio de la Unión Africana- y el primer ministro holandés Mark Rutte en un artículo publicado el viernes.

Pero esos dirigentes no mencionan los "daños y pérdidas", que trastocan de manera profunda todo el sistema de seguros internacional.

Chukwumerije Okereke advierte que aunque hubiera un acuerdo en Sharm el-Sheij sobre un fondo de indemnizaciones, tendrían que pasar "cuatro o cinco años" antes de que este se materializarse.

pg/jmi/jz/jvb