COP25: Greta tuvo que abandonar la masiva marcha en Madrid contra el cambio climático

Laura Ventura

MADRID.- Después de 10 horas de viaje -un total de 17 paradas-, desde Lisboa a Madrid, cuando llegó a su destino Greta Thunberg intentó salir del vagón en la última estación del recorrido. Sin embargo, la líder ecologista sueca de 16 años debió esperar dentro de la formación a que la policía coordinara su descenso. Un aluvión de jóvenes, ambientalistas, curiosos y medios buscaban acercarse a la imagen y voz más representativa de la lucha actual contra la emergencia climática que se da cita estos días en la Cumbre de Cambio Climático (COP25), en la capital española.

A los actos, discursos y mesas de trabajo con líderes políticos se añade hoy una marcha masiva liderada por la activista sueca. A lo largo de la arteria que recorre la ciudad de norte a sur, desde Atocha hasta Nuevos Ministerios, un total de 5 kilómetros, traslada este movimiento sus reclamos a los líderes mundiales. Allí la aguardada a Thunberg un escenario donde además del actor Javier Bardem habrá números musicales a cargo de Macao y de Amaral. La activista, que llegó hasta la marcha, luego tuvo que dejar la manifestación por recomendación de la policía, al no poder avanzar al verse rodeada de gente y periodistas. "Tengo que sibir a este auto eléctrico", dijo. Estaba previsto que leyese un manifiesto al final de la protesta.

"Algunas personas quieren mantener el status quo y les da miedo lo que los jóvenes piden. Están desesperados por intentar silenciarnos. Hemos conseguido mucho. Hemos concienciado a la opinión pública y esto es un paso importante en la dirección correcta. Sin embargo falta mucho por hacer. Las emisiones de carbono no se están reduciendo, sino que están creciendo, como ha ocurrido en el último año, en un 6%. Es por eso que también, si lo vemos desde otra perspectiva, no hemos conseguido nada y, por eso, debemos seguir luchando", dijo antes en la conferencia de prensa poco antes de salir rumbo a Atocha, desde donde parte la marcha. A esta columna principal se le sumaron otras tres que habían partido una hora antes desde Pacífico, Príncipe Pío y Moncloa, zonas neurálgicas de la ciudad.

Madrid y la capacidad hotelera de una ciudad experta y ávida por recibir turistas y acompañar su flujo de actividades se encuentran desbordados. A los asistentes extranjeros de la COP25 se suma el trajín de un fin de semana puente -hoy se conmemoran 41 años de la Constitución Española y el lunes el día de la Inmaculada Concepción- donde el turismo interno realiza compras de Navidad en el centro de la ciudad, muy cerca de donde se realiza la manifestación. La denominada "almendra central" de la ciudad se ha convertido hoy en un espacio peatonal.

Thunberg pertenece al movimiento Fridays for Future, una ONG cuyo nombre proviene de la iniciativa que consiste en que niños y adolescentes realicen huelgas los días viernes en horario escolar para captar la atención de las autoridades políticas en su reclamo por la urgencia climática.

Todas las preguntas de la conferencia de prensa celebrada antes de la manifestación apuntaban a Thunberg, que pidió por favor que también se consultase a otros jóvenes de la misma organización sentados a su lado: dos españoles, Shari Crespi y Alejandro Martínez, y una ugandesa, Vanessa Nakate ("Es muy difícil hacer huelgas masivas en mi país dada la brutalidad policial", dijo).

Thunberg demoró tres semanas en cruzar el océano Atlántico en un catamarán no contaminante de 15 metros como modo de protestar contra la contaminación que generan las aerolíneas comerciales. Había partido hacia Chile, donde se celebraría la COP25, pero dado la crisis política y social, su sede fue modificada el pasado 1° de noviembre cuando se eligió a Madrid como nuevo anfitrión de la Cumbre.

La primera y tercera pregunta de la conferencia, a cargo de periodistas chilenos, buscó conocer cuál era su opinión sobre el contexto del país y cómo había tomado la noticia sobre la cancelación de la Cumbre. "En primer lugar, por supuesto había seguido los acontecimiento recientes del país. Me preocupaba mucho ver lo que estaba ocurriendo. Mis sentimientos estaban con las personas de Chile y siguen estando ahí. Espero que la situación mejore", dijo, e insistió en que no todas las preguntas fuesen dirigidas hacia ella "soy solo la pequeña pieza de un movimiento más grande".

El tinte político de la conferencia no cesó, no solo por las menciones hacia los hechos que ocurren en Chile, sino porque se le consultó a Thunberg cómo abordaba las críticas y burlas que había recibido con su cruzada, así como la ausencia de Jair Bolsonaro y Donald Trump en la COP25. La activista eludió nombrarlos, pero instó a que el año próximo, en la COP26 que se celebrará en Gran Bretaña, se tomen decisiones importantes a nivel global.

Casi una rock star

"De modo exitoso logré escabullirme en Madrid. No creo que nadie me haya visto. de todos modos es genial estar en España", publicó en su cuenta de Twitter poco después de llegar a la capital española.

La familia Thunberg se hospeda en una casa en un barrio obrero en el norte de la capital, Tetuán, con cierta fama de peligroso. Partieron poco después de dejar sus pertenencias en un coche eléctrico rumbo al predio donde se celebra la COP25. La presencia de la adolescente en estas instalaciones no se esperaba hasta la semana próxima, pero Thunberg sorprendió a otros jóvenes y se manifestó en silencio, sentada en el piso, acompañando su reclamo.

La familia de Thunberg está integrada por su madre, cantante de ópera Malena Ernman; su padre, y su hermana menor, Beata, que se perfila como otra joven líder mundial con un reclamo feminista. Greta padece síndrome de Asperger, trastorno obsesivo-compulsivo y en ocasiones mutismo selectivo.

"Greta pertenecía a esa minoría de personas que podía detectar el dióxido de carbono a simple vista. Ver lo invisible. Ver ese abismo incoloro, inodoro y silencioso que nuestra generación ha elegido obviar", escribió su madre en Nuestra casa está ardiendo (Lumen), donde relata cómo su hija se convirtió en el rostro visible de un movimiento global.