Continúan intensos choques entre palestinos en Líbano

Por FADI TAWIL

SIDÓN, Líbano (AP) — Los residentes del mayor campamento de refugiados palestinos en Líbano huyeron luego de que los choques entre fuerzas de seguridad y combatientes islamistas se intensificaron el domingo, por tercer día consecutivo.

Varias ambulancias llevaron a los heridos a hospitales cerca del campamento de Ein el-Hilweh, en la ciudad portuaria de Sidón. La agencia de noticias estatal reportó que cuatro personas murieron desde que los combates comenzaron el viernes.

Combatientes con fusiles automáticos y lanzagranadas montados en camionetas estaban enfrentados dentro del campamento.

La violencia se extendió fuera de los límites del campamento y las autoridades libanesas cerraron la carretera que conecta la ciudad con el sur del país. El hospital del gobierno en Sidón fue alcanzado por un cohete.

Representantes de las mayores facciones palestinas, incluso Fatah, ordenaron al líder islamista Bilal Badr y a sus seguidores que se entreguen a las autoridades o que de lo contrario sufrirán consecuencias graves. Los grupos radicales en el campamento regularmente tienen problemas con las fuerzas de seguridad palestinas por esconder a fugitivos de la justicia libanesa. Según un acuerdo con la Organización de Liberación de Palestina, las fuerzas libanesas de seguridad no están autorizadas a ingresar al campamento.

Salah al-Ali, residente del campamento, dijo que hubo daños de proyectiles fuera del campamento. "Le pedimos a Dios que se calme la situación para poder regresar a nuestras viviendas", dijo en la mezquita Musally, de Sidón, donde se había albergado.

El portavoz del Consejo de Estudiosos Palestinos en Líbano dijo que los grupos extremistas estaban emitiendo fatwas autorizando la ejecución de personas en desacuerdo con ellos.

"Eso ha creado un caso en Ein el-Hilweh", dijo el jeque Mohamad al-Muwad en su oficina en Sidón. "Esos grupos no respetan ningún otro juramento o promesa".

Los refugiados palestinos en Líbano tienen prohibido tener empleos profesionales y propiedad, además de gozar de pocos derechos legales.

La ONU dice que unas 55.000 personas viven en 55.000, que fue establecido en 1948 para albergar a desplazados por el establecimiento del estado de Israel.