Barcelona iniciaba otra noche de violentas protestas tras la condena a los separatistas

LA NACION

BARCELONA.- El conflicto que se desató tras la condena a los separatistas catalanes ayer no cesa. En la noche de hoy, miles de manifestantes ocupan nuevamente a las calles de Barcelona, donde comenzó una reunión frente al edificio de la delegación del gobierno de Madrid.

Luego de mantener choques con los manifestantes, los Mossos d'Esquadra, la policía local, El rodearon completamente el lugar mientras se calcula que alrededor de 4000 personas concentran frente a la sede de la delegación del gobierno en Girona.

En Barcelona y Girona, los agentes antidisturbios han cargado contra los manifestantes que trataban de acceder a la sede y en la capital catalana, dos personas han sido detenidas, según consignó el diario El País.

Ayer tres personas fueron arrestadas y más de 170 resultaron heridas, incluyendo alrededor de 40 agentes de policía, durante enfrentamientos entre manifestantes y agentes antimotines con porras en el aeropuerto internacional de Barcelona, Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, y en otros puntos de la capital de la región del noreste de España.

En el aeropuerto de El Prat se manifestaron ayer unas 4000 personas, según el recuento ofrecido hoy por los servicios de emergencias. Uno de losheridos perdió un ojo por el disparo de una pelota de goma durante las cerca de tres horas en que la policía cargó para dispersar a los manifestantes. Tras los 110 vuelos suspendidos ayer, el aeropuerto canceló hoy otros 45 aunque amaneció con normalidad y sin manifestantes.

Los enfrentamientos en Cataluña continuaron hasta bien entrada la madrugada de hoy. Miles de pasajeros quedaron varados en el aeródromo y muchos se vieron obligados a caminar por autopistas y a cruzar campos con sus maletas.

Los choques, que comenzaron anoche, se produjeron durante movilizaciones convocadas por Tsunami Democratic, un grupo sin dirección que emplea apps de mensajes codificados para convocar a manifestaciones pacíficas tras las condenas a una docena de líderes separatistas que encabezaron un intento de secesión de Cataluña hace dos años.

El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, dijo hoy que las autoridades están investigando al grupo.

Fallo histórico

En un fallo histórico ayer, el Tribunal Supremo absolvió a los políticos y activistas catalanes del crimen de rebelión por impulsar un referendo vedado el 1 de octubre de 2017 y declarar la independencia sobre la base de sus resultados. Pero los halló culpables de sedición y los condenó a penas de entre nueve y 13 años de cárcel. Además condenó a cuatro de ellos por malversación de fondos públicos y multó a tres por desacato.

El tribunal también los inhabilitó para la función pública, lo que afecta en forma directa las elecciones del 10 de noviembre próximo en las que seis de ellos se presentaban como candidatos al Congreso federal.

El veredicto probablemente será un tema central en la campaña y en los próximos años, ya que dio lugar a opiniones muy divergentes en Madrid y Cataluña horas después de emitido.

El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, convocó a iniciar una "nueva era" y exhortó a los separatistas catalanes a acatar la ley.

"Volveremos a hacerlo"

Pero dirigentes del movimiento independentistas renovaron sus llamados a la secesión con consignas como "volveremos a hacerlo".

"Debemos seguir defendiendo el derecho de Cataluña a la autodeterminación", dijo hoy el presidente regional Quim Torra a los periodistas extranjeros en Barcelona. "Un referendo es la solución más positiva para resolver esta situación".

Su ministro regional para el exterior, Alfred Bosch, exhortó al presidente español a cambiar su actitud. "No vemos propuesta alguna, solo vemos 100 años de prisión, exilio y represión", dijo Bosch.

El canciller interino español Josep Borrell, quien próximamente pasará a encabezar la diplomacia de la Unión Europea, dijo que la sentencia no respondía a los problemas políticos subyacentes que solo el diálogo "en el marco de la Constitución" podía resolver.

"Actitud totalitaria"

La Constitución española sostiene que el país es indivisible.

"Ayer, hoy y mañana es y sigue siendo un problema político a resolver", dijo Borrell a la prensa extranjera. Añadió que los separatistas catalanes que ignoraban a los catalanes como él, que se oponen a la independencia, caían en una "actitud totalitaria".

Hoy se sucedieron nuevas protestas con bloqueos esporádicos de caminos y líneas ferroviarias regionales. Para mañana está previsto el inicio de una huelga estudiantil de tres días.

Desde Bruselas

En Bruselas, el prófugo expresidente catalán Carles Puigdemont participó de una protesta con decenas de partidarios de la independencia frente a la sede de la Comisión Europea.

Puigdemont dijo: "Necesitamos el apoyo total de los demócratas europeos, porque la crisis concierne a la democracia europea y la calidad de la democracia europea. No es un problema catalán, regional o español".

Un juez español ha emitido una nueva orden de arresto internacional contra Puigdemont, cuyos colegas dijeron que está dispuesto a cooperar con la policía y las autoridades belgas.

Agencias ANSA y AP