Constructora SNC-Lavalin se declará culpable de fraude por pagos en Libia

Agencia EFE

Toronto (Canadá), 18 dic (EFEUSA).- La empresa canadiense de construcción e ingeniería SNC-Lavalin llegó hoy a un acuerdo judicial para abonar una multa de 280 millones de dólares canadienses (213 millones de dólares estadounidenses) por fraude en el pago de sobornos al régimen del fallecido líder libio Muamar el Gadafi.

SNC-Lavalin informó en un comunicado de que su división de construcción ha "aceptado" declararse culpable de un cargo de fraude y que todos los restantes cargos contra la compañía "han sido retirados".

En el pacto se reconoce que la división de construcción de SNC-Lavalin cometió fraude en sus actuaciones en Libia, a cambio de la retirada de los cargos por soborno.

El acuerdo establece un periodo de prueba de tres años durante los que si la compañía reincide el acuerdo quedaría anulado.

SNC-Lavalin estaba acusada de pagar 48 millones de dólares canadienses (36,5 millones de dólares estadounidenses) a altos funcionarios del régimen de Gadafi, entre ellos uno de sus hijos, para conseguir contratos en Libia entre 2001 y 2011.

El acuerdo se produce tres días después de que un jurado canadiense declarase culpable a Sami Bebawi, un ex alto ejecutivo de SNC-Lavalin, del pago de sobornos al Gobierno de Gadafi.

El juicio contra Bebawi y el de SNC-Lavalin están relacionados, pero son dos casos separados.

El de SNC-Lavalin provocó la crisis más grave del Ejecutivo del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, durante sus primeros cuatro años de mandato.

Las presiones de Trudeau para que la fiscalía canadiense ofreciese a SNC-Lavalin un acuerdo que evitase su condena en los tribunales causó a principios de 2019 un conflicto entre el primer ministro y la entonces titular de Justicia, Jody Wilson-Raybould.

Wilson-Raybould se opuso a las presiones de Trudeau en favor de SNC-Lavalin, la mayor constructora de Canadá y con un gran peso en la provincia de Quebec, y fue primero sustituida al frente del Ministerio de Justicia y posteriormente expulsada del gobernante Partido Liberal.

Trudeau inicialmente negó las presiones pero después justificó la necesidad de que la fiscalía ofreciese a SNC-Lavalin un acuerdo de enjuiciamiento diferido para evitar la posible desaparición de la constructora y la pérdida de miles de puestos de trabajo.

La condena a SNC-Lavalin por soborno en el extranjero hubiese significado que la empresa no podría acceder a contratos públicos en Canadá, lo que limitaría sustancialmente sus operaciones.

El presidente del Consejo de Administración de SNC-Lavalin, Kevin G. Lynch, expresó su satisfacción por dejar atrás "estos problemas del pasado".

"Creemos que este acuerdo es justo y lamentamos profundamente este comportamiento pasado que era contrario a nuestros valores y estándares éticos", añadió Lynch.

Con anterioridad el Banco Mundial había prohibido a SNC-Lavalin participar en contratos por el pago de sobornos en otros países en desarrollo.

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