El canto obsceno y la conspiración que inició una guerra en el futbol contra beIN Sports

Tariq Panja
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ISTANBUL, TURKEY - MARCH 4: Mesut Ozil of Fenerbahce is carried on a stretcher off the pitch by medics after an injury during the Turkish Super Lig week 28 match between Fenerbahce and Fraport TAV Antalyaspor at Ulker Stadium in Istanbul, Turkey on March 4, 2021. (Photo by Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)
Mesut Ozil del club Fenerbahce es transportado tras ser lesionado en un juego de la Súper Liga de Turquía (Foto: Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)

Durante meses, el cántico ofensivo se había televisado en los partidos de la liga turca antes de que alguien lo notara. El estribillo, una variación de lo que se suele escuchar en los estadios de toda Turquía, termina con una obscenidad dirigida al Fenerbahce, uno de los clubes más grandes y ricos del país.

Durante meses, había formado parte del ruido pregrabado del público que se ha convertido en la banda sonora de los deportes en vivo celebrados en los estadios vacíos de la era del coronavirus. Además, durante meses, nadie dijo nada en Turquía, hasta enero, cuando un comentarista con buen oído se percató del cántico de fondo en los juegos de uno de los equipos más chicos de la liga.

Ahora, es el último foco de tensión en una disputa cada vez más amarga que ha puesto al Fenerbahce —un equipo de fútbol turco que tiene millones de aficionados apasionados y lo encabeza uno de los hombres más ricos de Turquía— en contra de beIN Media Group, uno de los compradores más importantes de derechos deportivos en el mundo.

El Fenerbahce ha aprovechado la revelación sobre los cánticos para justificar una hipótesis antigua según la cual la televisora con sede en Catar, por medio de su filial beIN Sports Turkey, tiene intenciones ocultas en contra del club. A causa de la riña, se han saboteado entrevistas, el conflicto ha evolucionado hasta convertirse en protestas en el campo de juego, se han percibido injusticias y, lo más reciente, se ha presentado una demanda en un tribunal turco. La disputa podría tener graves consecuencias económicas para toda la liga y el club no está mostrando ninguna señal de recular.

“Sería demasiado ingenuo considerar todos estos incidentes consecutivos como errores humanos sin dolo”, mencionó el Fenerbahce en comentarios que le atribuyó a su secretario general, Burak Caglan Kizilhan. “Creemos que nuestros argumentos tienen toda la validez y son muy preocupantes”.

La tensión entre uno de los clubes más grandes de Turquía y la televisora oficial de la liga ha llegado en un momento delicado para el fútbol turco. BeIN Sports, por medio de su filial local, paga unos 360 millones de dólares por los derechos de televisión de los partidos de la liga.

Fenerbahce's president Ali Koc attends Mesut Ozil's signing ceremony at the Divan Faruk Ilgaz facilities on January 27, 2021 in Istanbul. - Ozil joins Fenerbahce on a three-and-a-half year deal after last playing for the Gunners in March, both clubs announced on January 24. (Photo by Ozan KOSE / AFP) (Photo by OZAN KOSE/AFP via Getty Images)
Ali Koc, presidente del Fenerbahce. (Foto: OZAN KOSE/AFP via Getty Images)

Ahora que la mayoría de los clubes más grandes de Turquía, entre ellos el Fenerbahce, tiene unas deudas inmensas, la liga está planeando una nueva venta de derechos de televisión. Y beIN se está preguntando si vale la pena seguir involucrada en el fútbol turco.

“¿Por qué querríamos coaccionar a uno de los clubes más grandes de Turquía?”, comentó un vocero de beIN Media Group respecto de las acusaciones del Fenerbahce. “No tiene ningún sentido, ni comercial ni de cualquier otro tipo”. Como varias de las personas entrevistadas para este artículo, el vocero solicitó que no se usara su nombre, para evitar la ira del Fenerbahce y sus aficionados.

Incluso antes de la última escaramuza, la situación había desquiciado a los ejecutivos de beIN. El Fenerbahce, por medio de su presidente, Ali Koc, había hecho comentarios sobre beIN durante meses. Por ejemplo, en repetidas ocasiones, el equipo ha acusado a beIN de que en sus transmisiones elige ángulos de televisión y repeticiones que les dan un aspecto negativo al Fenerbahce o a las decisiones que son a favor o en contra del club o, por otro lado, de acentuar los aspectos positivos de sus oponentes.

ISTANBUL, TURKEY - MARCH 4: Mesut Ozil (67) of Fenerbahce injured during the Turkish Super Lig week 28 match between Fenerbahce and Fraport TAV Antalyaspor at Ulker Stadium in Istanbul, Turkey on March 4, 2021. (Photo by Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)
Mesut Ozil, del Fenerbahce, doliéndose tras una entrada el 4 de marzo de 2021. (Foto: Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)

En respuesta, el Fenerbahce ha organizado campañas con etiquetas en redes sociales —amplificadas por sus millones de seguidores—, ha equipado a sus futbolistas con productos anti-beIN e incluso los ha hecho usar camisetas con un logotipo alterado para que se lea “séJUSTO” en las entrevistas que realiza la televisora. En enero, cuando el club firmó a la exestrella del Arsenal Mesut Özil, los periodistas de beIN Sports Turkey —la televisora oficial de la liga— fueron vetados de su primera conferencia de prensa.

La cadena de televisión ha intentado bajar la temperatura en vano. Después de que se revelaron los cánticos en la banda sonora para la televisión, representantes de beIN emitieron una disculpa inmediata. Sin embargo, en vez de enfriar las llamas, su comunicado atizó más furia.

Según el Fenerbahce, la disculpa fue publicada a propósito a las 7:05 p. m. (19:05, si se lee en el formato de 24 horas). El Fenerbahce dijo que no había sido ningún accidente: 1905 fue el año de la fundación de su máximo rival, el Galatasaray. Para el club, incluso la disculpa fue una confirmación de las intenciones de la televisora.

“La conspiración y la paranoia son parte de la cultura de Turquía”, opinó Emre Sarigul, cofundador de Turkish Football, el sitio web en inglés más grande dedicado únicamente al fútbol turco.

Sarigul señaló que las intrigas de la primera división eran más parecidas a la WWE, la popular franquicia de lucha libre de Estados Unidos, en donde las acciones a menudo se coreografían para provocar el máximo de reacciones. “Es entretenimiento”, opinó Sarigul. “A menudo lo ves por el dramatismo y no por el fútbol que se está jugando”.

“Cuando algo sale mal, los culpas a ‘ellos’. Pero nadie sabe quiénes son ‘ellos’”, agregó Sarigul.

Para beIN, una televisora que ha enfrentado situaciones complejas en sus otros mercados, la experiencia en Turquía ha sido desconcertante. La empresa llevó a cabo una investigación para saber cómo habían llegado los cánticos anti-Fenerbahce a las transmisiones y concluyó que había sido debido a un error humano.

ISTANBUL, TURKEY - MARCH 02: Irfan Can Kahveci of Fenerbahce poses for a photo after holding a press conference at Fenerbahce Can Bartu Training Facilities in Istanbul, Turkey on March 02, 2021. (Photo by Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)
Irfan Can Kahveci, jugador del Fenerbahce (Foto: Emrah Yorulmaz/Anadolu Agency via Getty Images)

En el que parecía ser un gesto conciliatorio hacia el Fenerbahce, despidió a dos miembros del personal que fueron directamente responsables. No obstante, resultó que los dos empleados eran aficionados del Fenerbahce, por lo tanto el club reactivó sus acusaciones de maltrato.

Como resultado, beIN está considerando retirarse de la pelea y de la liga. La cadena de televisión, financiada por el Estado catarí, siempre ha absorbido pérdidas de sus acuerdos de derechos, pero en años recientes ha abandonado varios y ha reducido su personal en medio de una disputa larga, y costosa, en torno a una acusación de piratería. Esto ha provocado la expiración de los acuerdos con las primeras divisiones de Alemania e Italia, así como la retirada reciente de un contrato con la Fórmula 1.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company

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