Consideran en Sudamérica un “signo de humildad” renuncia del Papa

Santiago, 11 Feb (Notimex).- El anuncio del Papa Benedicto XVI de que renunciará al Pontificado el 28 de febrero próximo, sorprendió hoy al mundo católico en Sudamérica, donde un religioso chileno consideró ese gesto “un signo de humildad”.

"Yo creo que es un signo muy fuerte de humildad y sobre todo para este tiempo", dijo el arzobispo de la ciudad chilena de San Bernardo, Juan Ignacio González, poco después de conocer la noticia ampliamente difundida por radio, televisión y medios digitales.

El arzobispo González aseveró que “personalmente, no significa tanta sorpresa, porque es el Papa que más me ha dado sorpresas, como por ejemplo, enfrentar el tema de la pedofilia, viajar a la edad que tiene, perdonar a quienes lo han ofendido gravemente".

Recordó que en un encuentro sostenido con el Papa en enero del año pasado, "me pareció que estaba de cabeza perfecta pero de cuerpo muy envejecido y en lo que siguió del año comenzó a sucederle lo que decía su comunicado".

Benedicto XVI señaló este lunes que “después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”.

Por su parte, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, afirmó que la renuncia del Papa Benedicto XVI se debe a que el Sumo Pontífice "se fue cansado por su edad y por el peso que significa llevar a la Iglesia adelante".

En declaraciones a periodistas, el máximo jerarca de la Iglesia Católica chilena valoró la gestión de Benedicto XVI y aseguró que su “pontificado” de ocho años representó “una bendición para la Iglesia Católica” en el mundo.

En Argentina, el embajador ante el Vaticano, Juan Pablo Cafiero, dijo estar sorprendido, “pero hay que respetar la decisión del Papa”.

El representante diplomático agregó que el anuncio fue totalmente inesperado porque al Sumo Pontífice “siempre se lo notó con mucha fuerza, con ganas de ir adelante” y ni siquiera había rumores de una decisión de esta magnitud.

Los obispos argentinos Alberto Germán Bochatey, Marcelo Sánchez Sorondo, Héctor Cardelli y Jorge Lozano reconocieron su consternación por el inmenso afecto que les genera el Papa.

“Fue una sorpresa muy grande para todos. Fue un Papa muy profundo, con mucho caudal intelectual que le dio un dinamismo y cambio de servicio muy importante a la Iglesia”, afirmó Bochatey, obispo auxiliar de La Plata.

Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias, se confesó “muy triste con la noticia”, ya que recién la víspera estuvo con el Papa cuando celebró la misa para los caballeros de Malta “y no se sabía nada”.

El obispo aseguró que Benedicto XVI será recordado por “el dinamismo” que imprimió a la Iglesia al denunciar el movimiento de secularización en occidente, sobre todo en Europa, “que ha hecho perder las raíces profundas en la fe".

Cardelli, obispo de San Nicolás, dijo que pese a la tristeza que pueda provocar la decisión del Papa “somos conscientes de que los hombres en la Iglesia estamos de paso".

Lozano, obispo de Gualeguaychú, explicó que el Papa reconoció la limitación de sus fuerzas para cumplir tareas, que son muy exigentes, por lo que su gesto fue muy bueno.

En Paraguay, el presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Claudio Giménez, reconoció que la renuncia sorprendió a todos, pero destacó el gesto.

“(Benedicto XVI) creyó oportuno dar un paso al costado para gente con más fuerza. La Iglesia necesita de vitalidad para poder evangelizar”, afirmó el obispo Jiménez, en declaraciones al sitio electrónico del diario ABC Color.

En Brasil, en tanto, el secretario general del episcopado, Leonardo Steiner, dijo a periodistas que “sorpresa es la expresión para decir que no esperábamos un gesto tan importante dentro de la Iglesia, a pesar de saber que no es el primer Papa que renuncia”.

A juicio de Steiner, Benedicto XVI pasará a la historia de la Iglesia Católica como el pontífice que “siempre abordó la cuestión más esencial del Cristianismo: el amor de Dios”.

Sostuvo que tras sus ocho años de papado, que inició en abril de 2005 luego de la muerte de Juan Pablo II, Benedicto XVI será recordado por la feligresía católica de todo el mundo como el “Papa del amor”.

Steiner expresó su esperanza de que el próximo obispo de Roma, que será elegido por un cónclave cardenalicio en marzo próximo, continúe continuidad al diálogo ecuménico con otras religiones y también con los pueblos en conflicto.

“El actual papa vivía un momento de diálogo importante con los anglicanos, las iglesias ortodoxas, y no sólo iglesias, sino también con los musulmanes, los judíos. Creo que el nuevo Papa dará continuidad a ese diálogo, a esa sensibilidad”, enfatizó.

En Caracas, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) afirmó que el Papa Benedicto XVI “da un buen ejemplo” del ejercicio del poder al anunciar su renuncia al cargo, por lo que calificó la noticia como “un momento muy luminoso”.

El presidente del episcopado venezolano, Diego Padrón, dijo este lunes que el Sumo Pontífice “da un buen ejemplo” al decidir dimitir por razones de salud, “pues está demostrando que (el papado) no es el poder por el poder”.

Benedicto XVI es el primer Papa que renuncia al sillón de Pedro desde Celestino V, quien abandonó el obispado de Roma en 1294 y luego Gregorio XII quien dejó su ministerio en 1415.

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