Consejos para bajar de peso durante el encierro de la pandemia

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CIUDAD DE MÉXICO, febrero 3 (EL UNIVERSAL).- Estamos encerrados todo el día, sentados en el comedor o en nuestra nueva home office, totalmente desmotivados para hacer ejercicio y con el refrigerador a unos pasos, resulta muy lógico que muchos de nosotros hayamos acumulado algunos –y hasta demasiados- kilos durante los dos periodos de encierro casi total que hemos tenido que hacer debido a la pandemia de coronavirus.

La verdad es que no sabemos cuánto más se prolongue esta situación y no podemos seguir ganando peso, por muy deprimidos que estemos y que no podamos salir.

Llegó el momento de retomar el cuidado de nuestro cuerpo y poner en acción estrategias que nos ayuden incluso a llegar a nuestro ideal, si es que teníamos ya algo de sobrepeso.

Aquí te compartimos algunas estrategias para ayudarte a lograrlo, aun estando encerrados:

Llenar tres botellas de agua en la mañana

Toma un litro de agua al despertar, al tiempo que te lo estás tomando, llena tres botellas más de un litro y mantenlas al lado de tu computadora con un vaso. Para que no te aburras, añade a cada una de las botellas unas hojitas de menta, una gotitas de limón o unos granitos de sal del Himalaya. Para las 7 de la noche tendrás que haberte terminado el contenido de las tres.

Sáltate una comida de vez en cuando

De acuerdo con "Time", las personas que se saltan el desayuno queman más grasa acumulada en los días en los que lo hacen, pero si lo repites habitualmente, tu metabolismo puede perder la flexibilidad para quemar carbohidratos y grasa indistintamente, lo cual a la larga puede causar inflamación e impedir el buen procesamiento de la glucosa.

Por otra parte, es mejor dejar de cenar que de comer al mediodía, pues se queman más calorías por el ayuno prolongado durante la tarde y noche. Si te da mucha hambre, puedes tomar una taza de café o té para "distraerla".

Usa la escalera y la cuerda de saltar

¿Tu gimnasio sigue cerrado? No es pretexto para dejar de hacer ejercicio. Si no tienes una bicicleta fija o una caminadora, lo más sencillo es usar las escaleras o una cuerda de saltar. Calcula un mínimo de subir 200 escalones diarios y dar 500 saltos en la cuerda y esto constituye un buen workout que te ayudará a mantener el peso a raya y una buena condición física. No es necesario que lo hagas todo al mismo tiempo, puedes dividirlo a lo largo del día para que no le inviertas tanto tiempo.

Lleva un diario de lo que comes y bebes

Seguramente en alguna dieta -o en algunas-, te han dado este consejo. Es uno de los más efectivos para bajar de peso, darte cuenta de lo que comes y bebes cada día. Muchas veces bebemos más calorías de las que comemos sin darnos cuenta.

Anota todo lo que comes, todas tus bebidas y tu nivel de actividad diario y de ejercicio, cuando al final del día leas el resumen, sin duda te darán ganas de corregir los excesos.

Compra antojos y snacks sanos y bajos en calorías en lugar de cosas que engorden.

Desde el encierro, mientras algunos experimentan con alta cocina, otros tienen problemas para organizar sus comidas diarias. Como resultado, muchos se saltan comidas o se llenan con alimentos procesados o comida rápida.

Evita recurrir a frituras, chocolates, caramelos y demás para "atarantar" el hambre y en cambio ten a la mano bastones de jícama, pepino y zanahoria, plátanos y otras frutas, barritas de amaranto, nueces y almendras y demás alimentos saludables. También prepara bebidas saborizadas con fruta, pero sin azúcar para evitar la tentación de los refrescos.

Camina o muévete mientras hablas por teléfono.

Cada vez que alguien te marque o hables con alguien por teléfono, camina en lugar de permanecer sentado o acostado, así harás un poco más de ejercicio.

En esta época es muy complicado llegar a la meta de 10 mil pasos por día, pero esta es una manera de por lo menos hacer ¡algo más que cero!

Duerme en una habitación oscura

Sí, aunque no lo creas, el dormir bien contribuye a la pérdida de peso, pero tu descanso debe ser de calidad. Asegúrate de que no entre la luz en la habitación y que no tengas frío ni calor.

Por el otro lado, la falta de sueño o la mala calidad de sueño, engordan, además de provocar potenciales problemas de ansiedad.