Reaparece vivo testigo clave de juicio por crimen de activista en Argentina

Un testigo clave en el juicio por el crimen de un militante de izquierda en 2010 durante una riña con sindicalistas del peronismo (gobierno) en Argentina apareció con vida el jueves, golpeado y en estado de shock, tras estar desaparecido 24 horas, informó su hijo.

"Está golpeado y shockeado", explicó en rueda de prensa emitida por televisión Gastón Severo, hijo de Alfonso Severo, de 54 años, quien había sido visto por última vez la noche del miércoles.

Severo debía prestar testimonio ante un tribunal el jueves en el juicio por la muerte de un disparo en el pecho del activista Mariano Ferreyra, el 20 de octubre de 2010, homicidio del cual está acusado como instigador José Pedraza, un exlíder del sindicato Unión Ferroviaria.

Ferreyra participaba aquel día de una marcha que denunciaba la existencia de sindicalistas que actúan como empresarios y dan empleo a ferroviarios por menores salarios que los oficiales del gremio, adherido a la mayoritaria central obrera peronista CGT.

Alfonso Severo permanecía la noche del jueves internado en un hospital de Avellaneda, en la periferia sur de Buenos Aires, dijo su hijo.

El ministro de Justicia, Julio Alak, dijo al canal C5N que el caso "debe ser investigado aún para saber en qué circunstancias estuvo desaparecido" el testigo, quien la noche del jueves apareció en una calle de Avellaneda luego de su presunto secuestro, dijeron fuentes policiales citadas por la televisión.

La desaparición había causado conmoción y movilizado por la aparición con vida a centenares de activistas a la Plaza de Mayo, en el segundo caso de este tipo que se producía desde la restauración de la democracia, luego del que sufrió Julio López, un albañil de 77 años de quien nada se sabe desde 2006.

López también desapareció un día antes de declarar, en un juicio por violaciones a los derechos humanos en la dictadura (1976-1983).

"Esta desaparición es obra de la policía y de la burocracia sindical", había dicho a la AFP Vilma Ripoll, exlegisladora comunal y dirigente nacional del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST, izquierda), cerca de la Pirámide de la histórica de Plaza de Mayo durante el mitin.

Alrededor de la Pirámide caminan desde 1977 las Madres de Plaza de Mayo en reclamo de justicia por los desaparecidos durante la dictadura, que organismos humanitarios calculan en unos 30.000.

Alak había advertido más temprano que "no fue solicitado ni por la Justicia ni por la familia de Severo su inclusión en el programa de testigos protegidos".

"Mi papá sabe muchas cosas y por eso hoy no está acá. Conocía a toda la gente que aparece en el video del día del asesinato de Ferreyra porque trabajaba en el ferrocarril desde los 18 años", había declarado a radio del Plata Gastón Severo.

Severo, exempleado ferroviario, dijo en la etapa de instrucción del juicio haber visto un arsenal de armas en una oficina de la Unión Ferroviaria, días después del crimen de Ferreyra, revelaron abogados a la prensa local.

"A Alfonso Severo le balearon la casa, estuvo amenazado de muerte y una vez tuvo custodia durante seis meses", reveló a la AFP Mercedes, una militante que participaba de la marcha con una remera negra que tenía grabado el rostro de Ferreyra.

Un testigo clave en el juicio por el crimen de un militante de izquierda en 2010 en Argentina apareció con vida la noche del jueves 4 de octubre de 2012, golpeado y en estado de shock, luego de estar desaparecido 24 horas, informó su hijo en rueda de prensa emitida por televisión.

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