Conmemoran en Sudáfrica la humillante derrota que los zulúes infligieron al ejército británico

Con azagayas y escudos, los guerreros zulúes avanzan contra las casacas rojas de los soldados británicos. Esta fue una de las imágenes de este sábado en Sudáfrica, donde recrearon una de las derrotas más humillantes que sufrió el Imperio Británico en un país colonizado.

A los pies de la montaña de Isandlwana, que dio el nombre a la histórica batalla, en la provincia de KwaZulu-Natal (sudeste de Sudáfrica), la tierra casi ardía bajo el abrasador sol del verano austral, entre ráfagas de aire caliente.

Fue allí donde, el 22 de enero de 1879, un ejército de 20.000 hombres, considerados como "salvajes" por los ingleses, se impuso a las tropas británicas, armadas con fusiles.

"Ese día vencimos a los británicos. Esa batalla es un motivo de orgullo y una piedra angular para la nación zulú", explicó a la AFP Simelane Velaphi, un guerrero amabutho, que llevaba una corona hecha con la piel de un animal y una lanza.

Miles de personas, incluidos el rey tradicional Misuzulu y el expresidente sudafricano Jacob Zuma, asistieron a la representación de ese acontecimiento, que marcó la identidad de los zulúes.

Con una población de 11 millones, esta etnia es la más importante del país y representa una quinta parte del total de los habitantes sudafricanos.

Durante la representación, mujeres jóvenes bailaron con una vestimenta tradicional que dejaba sus pechos al descubierto, y con sus coloridos collares de perlas tintineando al son de la música.

Mientras los guerreros zulúes se precipitaban hacia los soldados británicos, estos disparaban con balas de fogueo, pero sin poder impedir el avance de sus rivales de torso desnudo.

- "La valentía" -

Al cabo de 15 minutos de representación de esa épica batalla, quienes interpretaron a los soldados zulúes le llevaron la bandera británica al actual monarca zulú. "Hemos ganado la batalla", proclamaron.

Las casacas rojas de los británicos seguían en el suelo, en señal de derrota.

"La valentía de ambos bandos merece ser conmemorada", comentó John Murphy, un comandante mayor del ejército británico, que iba vestido con el sombrero y uniforme tradicionales, al que invitaron en la ceremonia.

No obstante, esa derrota generó una gran conmoción en la sociedad británica, y de otros países europeos, de finales del siglo XIX, que se creía superior a los pueblos de los países colonizados.

En aquel entonces, la colonia inglesa del Cabo quería extender sus territorios para explotar las ricas minas de oro, carbón y diamantes de la zona.

Pero el reino zulú resistió a su avance, al tratarse de una sociedad de guerreros aguerridos, heredera de una tradición implantada a principios de ese siglo por el rey Shaka.

Ese carismático jefe tribal inventó la estrategia de la "Cabeza de Búfalo", que consistía en formar un frente parecido a una media luna y atacar por los flancos. Esa fue la táctica utilizada en la batalla de Isandlwana, en la que murieron 1.300 soldados ingleses.

Sin embargo, a los zulúes, el sabor de la victoria no les duró mucho tiempo no pudieron disfrutar durante mucho tiempo: un año después, los británicos, no muy lejos de ese monte, les infligieron la primera de una serie de derrotas.

A pesar de ello, en la historia quedó inscrita, en mayúsculas, la inesperada victoria de las lanzas contra los fusiles en Isandlwana.

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