Tras confinamiento, niños podrían fortalecer su resiliencia

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 30 (EL UNIVERSAL).- En el marco del Día del Niño, integrantes de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM declararon que, durante la pandemia, la ansiedad y el duelo son los principales motivos por los cuales, la población infantil mexicana requiere asistencia psicológica, a diferencia de tiempo atrás en el que, los problemas de conducta e inconsistencias en el aprendizaje invadían el diván de los especialistas.

Salvador Chavarría Luna, supervisor en Intervención Clínica en Niños y Adolescentes de la UNAM, expresó que la emergencia sanitaria por el Covid-19 ha propiciado un cambio radical en la conducta de niñas y niños.

El docente aseguró que así como existe un impacto positivo, los efectos adversos están a la orden del día. Uno de ellos tiene que ver con un duelo mal logrado, en torno a las pérdidas de sus seres queridos, ya que hasta la fecha no hay rituales que ayuden a elaborar la pérdida.

"Sucede que dejan de ver a una persona, a un familiar unas semanas y luego ya no lo vuelven a ver", comentó el experto en psicoterapia infantil.

De acuerdo con la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del Covid-19, del Bienestar de las Niñas, Niños y Adolescentes, en México un 35.7% de los hogares con niños reportaron síntomas de ansiedad severa.

A estos padecimientos se suman factores como encierro prolongado, la imposibilidad de interactuar con sus compañeros de escuela, incremento del riesgo de abandonar los estudios, mayor exposición a la violencia en el hogar y en línea, lo que podría afectar la salud mental de los niños y adolescentes.

Sin embargo, María Teresa Monjarás Rodríguez, experta en el estudio de preescolares, consideró que algunos de los menores saldrán fortalecidos cuando las medidas pandémicas hayan cesado. De esto dependerá los aspectos protectores con los que cuenten, como un clima familiar favorable, autoestima y capacidad intelectual.

"Hay que resaltar, además, tres factores involucrados en el desarrollo de la resiliencia en los menores: los atributos propios del niño; los aspectos de su familia; y las características de su contexto social. Es debido a éstos que es complejo hablar de habilidades generales que los niños podrían estar adquiriendo", ahondó.

La investigadora de la máxima casa de estudios resaltó que la adaptación de los más pequeños, durante situaciones de crisis, es motivada por la empatía con que sus padres o tutores las afrontan, ya que de esta forma les será más fácil asimilar otros fenómenos que se presenten a futuro, como un sismo, inundaciones o el surgimiento de otra epidemia.

Aunado a ello, Monjarás Rodríguez, señaló que la creatividad ha sido un punto importante durante el confinamiento, ya que los niños han tenido que emplear y rehabilitar los espacios del hogar, en algunos casos reducidos, como centros de estudios y de juegos.

Estas prácticas han sido una demostración de la paciencia desarrollada, pues la especialista aseguró que, muchas veces, son los pequeños quienes recuerdan los adultos las medidas para prevenir contagios: "No hay que agarrar nada porque nos contagiamos", ejemplificó.

En consonancia, los catedráticos de la UNAM estimaron que la ansiedad de los niños disminuirá, dependiendo de la disposición de sus padres padres a escucharlos, cuando así lo requieran, a atender dudas e inquietudes sobre el Covid-19, así como un eventual regreso a clases presenciales.

"Bajar la ansiedad de un niño o niña no se logra diciendo que no pasa nada, sino dando respuesta a su pregunta, indagar qué necesita, cuáles son sus dudas y ayudándoles en el desarrollo de sus habilidades sociales", aseveró Chavarría Luna, quién exhortó a los padres de familia a indagar sobre la evidencia científica, de no conocer el tema a profundidad.

Esta celebración, implementada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante la Conferencia Mundial sobre Bienestar Infantil en 1925, se conmemora, en la mayoría de regiones del mundo, el primero de junio. Sin embargo, países como Perú y México los festejan en fechas alternativas, el segundo domingo de abril y el 30 de este mismo mes, respectivamente.

De acuerdo con la Declaración de Ginebra sobre los Derechos de los Niños, esta fecha está dedicada a la comprensión de las infancias mundiales, así como a su fraternización. En este contexto, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expusieron el impacto positivo y negativo que la pandemia ha producido en la psiquis de la población infantil.