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La conferencia de Múnich busca ampliar la coalición de apoyo a Ucrania

Múnich (Alemania), 18 feb (EFE).- El segundo día de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) ha estado marcado por intentos de ampliar la coalición de apoyo a Ucrania y muchos líderes han resaltado que la invasión rusa es algo que afecta a todo el mundo, pues es un ataque al derecho internacional.

Esos intentos han incluido guiños al llamado "sur global", donde algunos países se resisten a tomar partidos y otros, como Brasil, pese a condenar la agresión, no se suman al apoyo a Ucrania y tratan de desempeñar una posición de mediadores.

El ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, fue tajante frente a los países que se declaran neutrales y afirmó que, al hacerlo, en realidad están apoyando la agresión rusa, pues negarle el apoyo a Ucrania es dejar al país a merced del invasor.

"Hay países que dicen que son neutrales, con ello están apoyando a Rusia", dijo Kuleba durante una mesa redonda.

El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, por su parte, dijo que de lo que se trata ante algunos países es de mostrarles que lo se vive no es una guerra entre Rusia y la OTAN ni una prolongación de la guerra fría, sino una agresión injustificada que además viola el derecho internacional.

Esa opinión coincide con el tenor general del segundo día de la conferencia, en el que se insistió en que no se puede perder de vista que se está ante una situación en la que hay claramente un agresor y una víctima.

"En esta guerra lo clave son los planes imperialistas del presidente Putin. Lo que estamos haciendo es dejar claro que nunca aceptaremos una guerra imperialista ni que el presidente Putin pisoteé el derecho internacional", dijo por ejemplo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El secretario de Estado de EEUU, Anthony Blinken, advirtió de que si se permite que Putin tenga éxito eso puede servir de estímulos a otros agresores y también de futuras agresiones rusas a otros países, por lo que es necesario que Ucrania gane la guerra.

"Si no, otros creerán que, como los rusos lo consiguieron, ellos también pueden intentarlo. Y tenemos que disuadir a los rusos de que lo intenten en otra parte", dijo.

La ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, advirtió de que si Ucrania se rindiera eso significaría su desaparición como país y la desaparición de un orden de paz internacional.

"Sigue siendo válido lo que era válido hace un año: si Rusia deja de pelear no habrá más guerra, si Ucrania deja de pelear no habrá más Ucrania y no habrá un orden internacional de paz", aseguró.

La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, denunció los "horrendos " crímenes contra la humanidad que, según dijo, se está demostrado que Rusia ha cometido en Ucrania y advirtió de que los perpetradores habrán de "rendir cuentas" ante la justicia.

"En nombre de las víctimas, conocidas y desconocidas, ha de impartirse justicia, éste es nuestro interés moral", aseveró.

Esa petición de Harris coincide con la que han realizado otros durante los dos días de la conferencia.

La vicepresidenta colombiana, Francia Márquez, estuvo entre quienes intentaron desmarcarse del tenor general de la conferencia, al pedir un enfoque desmilitarizado de los temas de seguridad.

"Seguir discutiendo quién pierde y quién gana en una guerra no es bueno. Todos hemos perdido y quien pierde en una guerra es la humanidad", dijo en una mesa redonda.

"Hoy la gran parte del mundo se siente insegura. Pero creo que hay que hacer una reflexión más profunda. Porque la seguridad no se resuelve con armas", agregó.

Márquez se refirió también a otros factores que causan inseguridad, como la crisis climática con todas sus consecuencias, la crisis migratoria y la inequidad.

"Un nuevo orden mundial tiene que poner la vida en el centro y no es la militarización. Nosotros no tomamos ningún partido sobre la guerra porque la guerra ha destrozado a la humanidad", dijo.

A ese respecto, el moderador y director de la Conferencia de Seguridad, Christoph Heusgen, respondió a Márquez recordando la experiencia alemana después de la II Guerra Mundial y después del fin de la guerra fría con temas militares y cómo, después de décadas de reducir el gasto en Defensa, se ha encontrado con un agresor que no le deja otra salida que el apoyo a Ucrania.

Rodrigo Zuleta

(c) Agencia EFE