Comunidades ikoots de Oaxaca piden auxilio ante brotes de Covid

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JUCHITÁN, Oax., agosto 22 (EL UNIVERSAL).- San Dionisio del Mar y San Mateo del Mar son los dos municipios más grandes de la zona ikoots del Istmo de Tehuantepec. Estas comunidades asentadas a la orilla del Océano Pacífico en las dos últimas semanas activaron una alerta de emergencia y un llamado de auxilio a los Servicios de Salud de Oaxaca y a la Secretaría de Salud federal, debido al incremento descontrolado de contagios y fallecimientos por Covid-19.

El primero que pidió auxilio fue San Dionisio del Mar, población de 5 mil habitantes que se alarmó cuando la semana pasada murieron ocho personas y en esta semana se tuvo registro de 50 personas contagiadas con el virus, según el reporte del Consejero de Salud, Edgar Villanueva. La cifra rebasa por mucho los datos oficiales que reportan sólo 11 contagios acumulados y un muerto en más de un año.

"No, esa cifra no es real, tan sólo en una semana se logró determinar que tenemos como 50 personas contagiadas y llegamos a ese número porque mucha gente pidió sanitización de sus viviendas por tener enfermos o fallecidos, entonces para recibir el servicio trajeron los resultados de pruebas positivas y entonces nos dimos cuenta de la gravedad de la situación.", explica EL UNIVERSAL el funcionario municipal.

Ante esta situación, la autoridad municipal lanzó una petición urgente para que el IMSS-Bienestar les asigne de manera permanente un médico para Unidad Médica Rural número 5. Pues hasta ahora los dos médicos asignados fueron de apoyo, uno por semana, dejando a la población sin servicio los fines de semana, por lo que los habitantes deben buscar ayuda en los pueblos vecinos como Chicapa de Castro y Unión Hidalgo.

Al existir un conflicto político-social en la comunidad, el consejo trabaja de manera dividida, por una parte se organizan los consejeros de salud, de ecología, de educación y el síndico, por el otro la presidenta de la administración. Ante este panorama el consejo se siente rebasado, y decidió lanzar el llamado de auxilio a las autoridades federales y estatales.

El Consejo Municipal emprendió una serie de acciones como el perifoneo en el pueblo sobre la situación, así como medidas preventivas, por lo que ahora los habitantes ya utilizan el cubrebocas en la calle, lo que no hicieron durante la primera ola puesto que no llegaron los contagios, tras implementar un cierre total de sus entradas y salidas.

Violencia y olvido

A este primer llamado de auxilio se sumó esta semana San Mateo del Mar, pueblo con más de 15 mil habitantes, donde a través de sus autoridades comunitarias, pidieron de manera urgente les envíen una brigada médica pues el Centro de Salud que poseen no cuenta con médicos suficientes ni medicinas.

Se trata de la comunidad ikoots donde en junio de 2020 se registró la masacre de 15 personas, quienes fueron linchados e incinerados vivos, como resultado de un conflicto político-electoral que divide a los habitantes entre un grupo de personas que apoyaba al excedió Bernardino Ponce y otro que respaldaba a las autoridades tradicionales.

Como consecuencia de dicho conflicto, la comunidad pasó meses sin atención médica, pues ante el clima de violencia los médicos decidieron no volver y el Centro de Salud se mantuvo cerrado por meses.

En esta población, que registra según los datos oficiales de Covid -19 un total de 31 contagiados y nueve fallecidos, la pandemia sorprendió al 60% de la población sin acceso al servicio de agua potable, un elemento indispensable para hacer frente la tercera ola.

Mientras esperan respuesta a su llamado realizan perifoneo en su lengua ombeayiüts, sobre las medidas preventivas.

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