Comunidad del Cedart Frida Kahlo exigen edificio propio para estudiar

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CIUDAD DE MÉXICO, febrero 16 (EL UNIVERSAL).- Intervención del gobierno federal y del gobierno de la Ciudad de México con el fin de integrar una mesa de trabajo bilateral mediante la cual gestionen la dotación de un inmueble propio y no "andar vagando" de edificio en edificio ni que el gobierno siga pagando rentas millonarias, es la exigencia de la comunidad del Centro de Educación artística (CEDART) "Frida Kahlo" del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Maestros y alumnos de la escuela de educación artística denunciaron este martes a través de un encuentro virtual con la prensa que, a pesar de las varias cartas y solicitudes que han hecho a la directora del INBAL, Lucina Jiménez, y a la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto, no han tenido respuesta a sus demandas y tampoco han considerado las razones de su negativa de ocupar el nuevo inmueble que les proponen en San Pedro de Los Pinos, un espacio que dicen, no cuenta con las condiciones mínimas de seguridad ni educativas.

La comunidad ha buscado incluso opciones de inmuebles con rentas más bajas de los 575 mil pesos mensuales que cuesta el arrendamiento del edificio en San Pedro de Los Pinos, y que ofrecen mejores condiciones para los alumnos, las cuales han hecho llegar a las autoridades culturales, pero tampoco han tenido respuesta y acusan que ni siquiera son tomados en cuenta.

Además, han realizado una encuesta sobre cuál es la opinión de la comunidad en torno al cambio de sede entre 190 alumnos, que representan el 71% de los estudiantes, y de los 40 maestros que conforman la plantilla docente, donde en general el 81% señalan no estar de acuerdo porque se incrementa mucho sus tiempos de traslado; pero además, según esos datos, de mudarse a San Pedro de Los Pinos, podría haber una deserción del 37% de la población estudiantil.

Carlos Barajas, profesor del Cedart, señaló que desde hace al menos dos semanas comenzaron a enviar toda la información y a solicitar la mesa de diálogo con la secretaria Alejandra Frausto, pero desde el pasado 7 de enero han solicitado un encuentro con la directora del INBAL, Lucina Jiménez, sin que hayan tenido respuesta alguna. Ante la situación, decidieron enviar una carta con la petición de que atiendan su caso, tanto al presidente Andrés Manuel López Obrador, como a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

También han emprendido una campaña de apoyo en redes sociales y una petición en Change.org que ya supera las dos mil firmas. Sin embargo, el INBAL mantiene su negativa a escucharlos y a atender el análisis arquitectónico que le hicieron al inmueble propuesto en San Pedro de Los Pinos, que califican de "una caja de zapatos" que no cuenta con las condiciones de seguridad ni de ventilación natural requeridas en medio de la pandemia.

Incluso aseguran que el inmueble es un peligro porque sin ventilación natural podría ocurrir un siniestro, pues los estudiantes de artes visuales y de fotografía manejan químicos y ninguno de los salones que han dispuesto cumplen con las mínimas condiciones de protección civil.

"No queremos ser una guardería ABC ni un Colegio Rebsamen", señaló Erika Carrizales, mamá de una alumna de artes plásticas del Cedart durante el encuentro virtual en el que participaron alumnos, padres y maestros, como Virginia Arcos, quién apuntó que siempre las autoridades han mantenido una discrecionalidad, que jamás les han querido dar mayor información sobre la cancelación del contrato de arrendamiento del inmueble que tenían en la colonia Tabacalera desde hace 15 años y que venció en diciembre.

También ha habido discrecionalidad sobre quién es el dueño del edificio en la Tabacalera y por qué, si supuestamente fueron avisados desde 2019 que ya no le renovarían el contrato de arrendamiento, ellos fueron avisados una semana antes de que venciera el contrato. Además destacan que saben por las propias autoridades que no buscaron inmueble hasta noviembre de 2020. Aseguran en que los responsables han mentido al decirles que el dueño del nuevo edificio en San Pedro de los Pinos va a costear las adecuaciones del inmueble para que sea escuela.

Daniel Espinosa, a nombre de los maestros, señaló que ante el nuevo edificio hay miedo, impotencia y coraje porque no cuenta con las condiciones que requiere una infraestructura educativa, no tiene salidas de emergencia, ni ventanas suficientes para la ventilación.

"No nos quisieron decir el uso de suelo, además de que el laboratorio de ciencias y lo salones de artes plásticas estaban situados de tal forma que los cuerpos de socorro no podrían intervenir de una manera adecuada en caso de incendio; los techos al ser de lámina harían que el inmueble se sobrecalentara, generando un ambiente inadecuado para alumnos y docentes, además de que el riesgo de incendiarse era mayor con los salones de artes plásticas y el laboratorio de ciencias", leyó Espinosa.

El profesor agregó que la comunidad escolar exige la asignación de un espacio educativo propio que considere todas las medidas de seguridad pertinentes para su función, así como con la infraestructura necesaria para cumplir con la educación de calidad que los planteles que el INBAL ofrece.

"Manifestamos concordancia con la Cuarta transformación y en congruencia con ella pedimos que las rentas millonarias de edificios inadecuados para una escuela deben terminar, en conformidad con el Decreto de Austeridad Republicana del actual gobierno", concluyó Espinosa.