Compromisos climáticos dependen demasiado de los sumideros naturales de carbono: informe

Foto de archivo de un sector de la selva amazónica deforestado en Manaus

Por Shadia Nasralla

LONDRES, 1 nov (Reuters) - Los actuales compromisos climáticos se centran demasiado en los sumideros de carbono basados en la tierra, como la plantación de árboles, en lugar de en la producción de alimentos y la biodiversidad, afirmaron investigadores de Australia, Dinamarca, Suecia y otros países en un informe publicado el martes.

Los científicos coinciden en que el uso de la tierra, incluida la forestación, debe formar parte de la lucha contra el cambio climático, y el Grupo Internacional de Expertos sobre el Cambio Climático afirma que la deforestación tropical debe revertirse antes de 2030 para limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius.

En la cumbre del clima COP26 del año pasado, 145 países firmaron una declaración sobre los bosques y el uso de la tierra en la que prometían proteger la biodiversidad y las necesidades de las comunidades locales, centrándose en la protección de los bosques existentes y otros ecosistemas.

La cumbre también dio lugar a un marco para los mercados globales de carbono y la forma de canalizar la financiación hacia proyectos de reducción de carbono, por ejemplo en la forestación.

Sin embargo, de cara a la COP27 de este mes en Egipto, los autores del informe The Land Gap afirmaron que demasiadas promesas climáticas de países y empresas se centraban en la plantación de árboles para contrarrestar las emisiones continuas en lugar de reducirlas directamente.

Grupos de activistas medioambientales como Greenpeace ya se han pronunciado enérgicamente contra la idea de impulsar un mercado para comerciar con compensaciones de carbono en lugar de borrar las emisiones.

Además, es difícil determinar un potencial medio mundial de almacenamiento de CO2 para los distintos tasas de bosques y usos del suelo.

"Determinar el potencial de secuestro de carbono de las tierras y los usos del suelo es un debate apasionante", dijo Rob Jackson, profesor de Ciencias del Sistema Terrestre de la Universidad de Stanford.

El informe intenta poner una cifra a la cantidad de tierra que podría requerir esta práctica.

Según los autores, habría que destinar unos 1.200 millones de hectáreas de tierra a la eliminación de dióxido de carbono para cumplir los compromisos climáticos de los países, una superficie mayor que la de Estados Unidos o casi cuatro veces la de India.

"Los países tratan la tierra como un recurso ilimitado en sus planes climáticos", afirma Kate Dooley, autora principal e investigadora de la Universidad de Melbourne.

"Utilizar una superficie de tierra equivalente a la mitad de las actuales tierras de cultivo del mundo para plantar árboles simplemente no funcionará".

Según los autores del informe, hay que centrarse en detener la deforestación de los bosques en lugar de plantar monocultivos de árboles nuevos, que pueden ser más susceptibles a los incendios y a la sequía en tierras que podrían utilizarse para la alimentación.

Dooley afirmó que restaurar los bosques, pastizales y tierras de cultivo degradados existentes, de unos 551 millones de hectáreas, sería un objetivo razonable.

(Reporte de Shadia Nasralla. Editado en español por Javier Leira)