Cruceros afectados por coronavirus entran al Canal de Panamá con destino incierto

Juan José Rodríguez
1 / 4

Vista del crucero Zaandam de Holland America mientras navega por el Canal de Panamá en la Ciudad de Panamá, el 29 de marzo de 2020.

Vista del crucero Zaandam de Holland America mientras navega por el Canal de Panamá en la Ciudad de Panamá, el 29 de marzo de 2020. (AFP | Luis Acosta)

El crucero "Zaandam" y su buque asistente "Rotterdam", con cuatro muertos y varios afectados por COVID-19, entraron este domingo en aguas del Canal de Panamá con rumbo incierto, tras el rechazo a recibirlos del alcalde de la localidad estadounidense de Fort Lauderdale a donde pretendían dirigirse.

"Los cruceros 'Zaandam' y 'Rotterdam' ingresaron la tarde de este domingo a las aguas de la vía interoceánica, luego de completar sus operaciones de traslado de pasajeros y abastecimiento de suministros", publicó la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en un comunicado.

Las autoridades del canal señalaron también que iniciaba formalmente el proceso de tránsito de estos cruceros "bajo condiciones especiales y humanitarias".

"Recibí la confirmación del gobierno panameño de que a ambos barcos se les ha permitido acceder al Canal para hacer nuestro recorrido hacia el este de Florida", confirmó Orlando Ashford, presidente de la compañía Holland America Line, a cargo de las embarcaciones.

Sin embargo, pocas horas antes de que los buques entraran a aguas de la vía interoceánica Ashford había dicho que la compañía estaba "intentando determinar" adonde iban a llevar los barcos.

La situación es "difícil y sin precedentes" y "todo mi equipo ha estado trabajando en esto 24/7 con agencias gubernamentales" para "asegurarnos de que no se deja una piedra sin mover para ver cómo podemos manejar de forma segura su regreso a sus hogares", había indicado Ashford.

El Zaandam zarpó de Buenos Aires el 7 de marzo, con unas 1.800 personas a bordo, hacia San Antonio, en la costa central de Chile.

Sin embargo, se vio obligado a alterar su recorrido hacia Panamá ante el cierre de puertos y fronteras decretados por los gobiernos sudamericanos ante la expansión del coronavirus.

- Condiciones del alcalde -

Desde el viernes, el crucero fue asistido en aguas panameñas por el buque "Rotterdam", que se desplazó desde San Diego, Estados Unidos, con suministros, personal y kits de prueba del nuevo coronavirus.

Además, se realizó el transbordo en altamar de un grupo de 400 personas sin síntomas del nuevo coronavirus desde el "Zaandam" al "Rotterdam".

Ambas embarcaciones pretenden ahora llegar hasta Fort Lauderdale, al este de Florida, pero el alcalde de esta localidad dijo que por el momento no hay condiciones para recibirlas.

"No se han dado las garantías de que (los viajeros) serían escoltados desde el barco hacia un centro de asistencia o colocados en cuarentena. Eso es totalmente inaceptable", señaló en Twitter el alcalde de Fort Lauderdale, Dean Trantalis.

"No podemos poner en mayor riesgo a nuestra comunidad ya que tenemos nuestra propia crisis sanitaria, con miles de personas que ya dieron positivo al letal y contagioso COVID-19", añadió Trantalis.

- Los muertos en la conciencia -

El Canal de Panamá dio luz verde este domingo, tras la autorización del ministerio de Salud de ese país, al tránsito de ambos buques por sus aguas tras finalizar el transbordo de pasajeros y el abastecimiento para continuar viaje hacia Estados Unidos.

Sin embargo, el alcalde Trantalis considera que "hay muchas bases navales en la costa Este a las que esta nave podría llegar para ser atendida en un entorno mucho más controlado".

La compañía Holland America Line anunció el viernes la muerte de cuatro pasajeros mayores en el "Zaandam" durante la travesía, sin precisar la causa. Otros dos, informó, están infectados por el nuevo coronavirus.

Además, según la empresa, 53 pasajeros y 85 tripulantes reportaron síntomas de gripe al centro médico del barco."Cuatro personas están ahora muertas, y eso está en la conciencia de todas las personas que a lo largo del camino nos rechazaron", dijo a la AFP la estadounidense Laura Gabaroni, evacuada del crucero junto a su marido."Lo que necesitamos más que nunca en este momento es un lugar para atracar, para que los enfermos reciban tratamiento y las personas sanas hagan lo que tengan que hacer para volver a sus hogares y a sus vidas", añadió.