Cómo un padre convirtió sus 'tours' por cultivos de marihuana en un negocio de 1,8 millones de dólares

Melody Hahm
Senior Writer

Así como el valle de Napa ha atraído a amantes del vino de todo el mundo, Denver se ha convertido en un destino privilegiado para los aficionados a la marihuana desde que Colorado legalizó su uso recreativo en noviembre de 2012.

Un entusiasta de la marihuana, Michael Eymer, vio rápidamente una oportunidad para sacar provecho de la industria legal de la marihuana, y su iniciativa fue valorada en 1.300 millones de dólares. Fundó Colorado Cannabis Tours en enero de 2014, año en el que se declaró legal la venta de marihuana para fines recreativos en dicho estado.

La empresa comenzó con un modelo rudimentario. Eymer llevaba a cuatro personas en un sedán y visitaba un par de dispensarios. A día de hoy, Cannabis Tours traslada a 200 personas en seis autobuses de fiestas cada fin de semana. Aunque la principal atracción es el paseo en autobús, los turistas también visitan algunos dispensarios, incluido el Medicine Man (apodado el “Walmart de la marihuana”), y asisten a una demostración de soplado de vidrio.

Ahora, Eymer, padre soltero de 35 años, dirige su empresa desde su casa, y el año pasado recaudó 1,8 millones de dólares en ventas. Este año ya lleva ganado el 66%.

“La marihuana es mi pasión”, le dijo Eymer a Yahoo Finance. “Me introduje en este nicho de negocio rápidamente. Siempre participé de alguna forma en la industria incluso antes de que fuera oficial. Luego, al ver todos los cambios que se daban en Colorado, lo único que pensé es que era el momento perfecto para aprovechar la oportunidad”.

El negocio de la marihuana

Eymer, ávido consumidor de cannabis desde que tenía 15 años, vio por primera vez la posibilidad de construir una empresa basada en su pasatiempo favorito en diciembre de 2009, cuando el estado de Colorado legalizó la marihuana para uso medicinal. Decidió mudarse a Denver cuando Colorado y Washington se convirtieron en los primeros estados en legalizar el uso recreativo de la marihuana (la venta no comenzó hasta 2014 en los tres estados).

El cannabis es ahora una industria legal de 6.000 millones de dólares en Estados Unidos, y los analistas esperan que para 2026 esté valorada en 50.000 millones de dólares. La legalización del cannabis en Colorado ha “aumentado la cantidad de dinero que llega a las arcas del Estado”, afirmaba el opositor a la legalización de la marihuana y exgobernador de Colorado Bill Ritter en una entrevista con Yahoo Finance. Sin embargo, Ritter cree que debería haber sido la legislatura del estado, y no los votantes, la que decidiera legalizar la marihuana o no.

“Lo hicimos a través de nuestra constitución. No redactamos un texto legislativo que pudiera tratar realmente todas las cuestiones. Fue aprobado por los votantes en la constitución. Fue como si se hubiera empleado un instrumento contundente para una operación, en lugar de usar instrumentos quirúrgicos”, apuntó.

Ritter no está solo en su oposición a la legalización de la marihuana. Solo un 53% de los habitantes de Colorado votaron a favor de legalizar el uso recreativo de la marihuana, lo cual refleja la división en el país sobre este tema. Solo un 49% apoya una legalización a nivel nacional de los usos recreativos de la marihuana, según se desprende de la encuesta exclusiva de Yahoo News y Marist “La marihuana y las familias estadounidenses”.

Por otra parte, la mayoría de la gente no ve en la marihuana un negocio valioso, a pesar de las oportunidades económicas que ofrece: al 72% de estadounidenses no le gustaría invertir en negocios relacionados con la marihuana, según la misma encuesta de Yahoo News y Marist.

Una polémica mina de oro

A pesar de ser la causa de polarizaciones, la marihuana ha sido fuente de lucro para Eymer. Originario de Florida del Sur, se mudó a Colorado para ayudar a abrir y administrar dispensarios por todo Denver. Tras un par de empresas fallidas, decidió renunciar a esos negocios en plena avalancha de competidores. Las calles de Denver están atestadas de dispensarios, y en Colorado hay 459 tiendas de marihuana. Eso suma más del total de locales de Starbucks en el estado.

En su lugar, decidió construir una empresa de tours experimentales. Cualquiera puede buscar dispensarios por su propia cuenta, pero nadie puede ofrecer un autobús de fiesta engalanado que recorra las calles de Denver. Colorado Cannabis Tours es una de un puñado de empresas que han construido sus negocios en torno al turismo canábico sin vender la droga en sí misma.

Dado que las leyes federales prohíben a los bancos y las cooperativas de crédito recibir dinero proveniente de la marihuana, la abrumadora mayoría de dispensarios operan solo con efectivo. CCT tiene una ventaja general sobre otras empresas relacionadas con la marihuana. En tanto negocio secundario, ha encontrado bancos y proveedores de servicios comerciales con los que trabajar, y que aceptan pagos con tarjeta de crédito.

Todo lo que hay a bordo del bus canábico

Yahoo Finance se unió a un tour de 30 personas con una gran variedad de asistentes, procedentes de todo el territorio estadounidense y representantes de diversos grupos de edad y étnicos.

Los participantes más jóvenes fueron tres hispanos de 23 años de Chicago. La más vieja fue una abuela caucásica de Nueva York cuyo sobrino la invitó a este viaje para celebrar su 69 aniversario.

Sherri Doll, una mujer de 50 años proveniente de Dallas, Texas, fue a Denver con su mejor amiga para conocer la ciudad desde una perspectiva favorable a la marihuana.

“Estamos en un bus en Denver, Colorado. Nos están llevando a fumar marihuana. Esto es increíble. Cuando era joven, en mi adolescencia, queríamos fumar marihuana pero teníamos miedo porque cada vez que te dabas la vuelta, la policía estaba detrás de ti”, comentó incrédula.

Señaló que sin duda volvería con sus hijos adultos: “Volvería. Quisiera que experimentasen lo bueno, lo malo y lo feo”.

Los participantes deben tener al menos 21 años para poder subir al bus, pero Eymer dice que ha hecho algunas excepciones con aquellos que tenían 18 años si disponían de la tarjeta para uso de marihuana con fines medicinales.

El tour en sí cuesta 99 dólares y hace tres paradas. La primera parada es Medicine Man, conocido como el Walmart de la marihuana (y es realmente apropiado, a la vista de su gran dispensario en Colorado). Ahí los turistas aprenden cómo cultivar marihuana en interior, y se les enseñan los nutrientes necesarios para que la planta crezca saludable. Luego paran en un dispensario llamado River Rock. Finalmente, visitan Glasscraft y ven cómo un soplador de vidrio fabrica una pipa.

Un guía acompaña al grupo, y su papel principal es hacer que circule un bong para que los invitados estén contentos e hidratados (especialmente debido a las altitudes de más de 1.000 metros sobre el nivel el mar de Colorado).

La excursión comienza al mediodía y termina, muy atinadamente, a las 4:20 PM.

Empresario… y padre de familia

Ahora, con 30 empleados, CCT ha evolucionado hasta ofrecer mucho más que los viajes que llevan el mismo nombre.

Eymer y su socia empresarial Heidi Keyes, una artista visual, ofrecen Puff Pass and Paint, una clase de pintura de temática canábica, así como una demostración de cocina con cannabis llamada Cooking with Cannabis, impartida por un chef formado en el Instituto Culinario de las Artes que les enseña a las personas a hacer infusiones de coco con cannabinoides. Eymer y Keyes están planeando expandir su negocio a California, Nevada, Massachusetts y Washington, D.C., de cara a enero de 2018.

Mike Eymer con su familia (Fuente: Mike Eymer)

Dado que su negocio disfruta de un éxito continuado, Eymer tiene la esperanza de acabar con el estigma que envuelve al cannabis y a sus consumidores.

“Simplemente quiero demostrar que [mis clientes] son gente normal. Les gusta consumir esta planta. Y cuando las personas que no consumen cannabis puedan entender esto ‒viéndolos y sin que ellos se escondan‒, entonces quizás se pueda eliminar por completo el estigma, y veremos caer también las leyes. Y con suerte, dentro de 10 años, no será necesaria una empresa como la mía”.

A medida que CCT sigue creciendo, Eymer ha encontrado cada vez más dificultades para dirigir la empresa desde fuera de su casa, especialmente porque es padre soltero de una niña de cinco años. A pesar de su éxito como empresario, dice que “lo más importante de su vida es ser padre… mucho más allá de mi empresa”.

Por ahora, ha podido evitar hablarle de la marihuana, pero anticipa que la conversación puede llegar a precipitarse de forma inminente.

“No hemos tenido ninguna [conversación] todavía. Aún no ha sido necesario. Cuando tu hija es tan chica está, en cierto modo, dentro de una burbuja. En los próximos años dejará atrás esa burbuja”.

¿Qué pensará tu hija de lo que haces para ganarte la vida?

“Soy un agente de viajes”, dice. “Ella simplemente piensa en el cannabis como una planta”.