Cómo la legalización de la marihuana ha cambiado Colorado en los últimos cinco años

El experimento pionero para legalizar la marihuana recreativa en Colorado ya cumple cinco años y cuenta con datos suficientes como para dejar a un lado las conjeturas y empezar a debatir su éxito.

Los primeros dispensarios del estado comenzaron la venta legal de marihuana recreativa el 1 de enero de 2014. En 2014, las ventas de marihuana recreativa y medicinal alcanzaron los 683,5 millones de dólares y se espera que hayan llegado a los 1,5 mil millones de dólares en 2018. Durante estos 5 años, las ventas de marihuana recreativa generaron el 78% de los ingresos. De hecho, los datos de las ventas más recientemente publicados muestran un total de ventas en 2018 que, hasta octubre, ascendía a 1,27 mil millones de dólares.

247 millones de dólares en ingresos fiscales

Durante dicho período, los ingresos fiscales aumentaron un 266%: de 67 millones en 2014 ascendieron a 247,4 millones de dólares en 2017. Desde la legalización de la marihuana recreativa, los ingresos fiscales de Colorado aumentaron cada año, y en la actualidad representan aproximadamente el 1% del presupuesto del año fiscal 2018-2019 del estado.

Los impuestos a la marihuana se utilizan en proyectos de escuelas públicas, servicios humanos, asuntos públicos, agricultura, trabajo y empleo, asuntos jurídicos, políticas de atención médica, transporte y asuntos regulatorios.

Los datos financieros, que aparecen junto al informe de impacto social publicado esta semana por el Departamento de Justicia Criminal de Colorado, son reveladores para dicho estado y los que están considerando la legalización.

El informe presenta datos alentadores, pero también revela otros frustrantes.

Durante estos 5 años, se evidenció que el número de arrestos relacionados con la marihuana disminuyeron, incluso entre los afroamericanos, quienes fueron arrestados por tales delitos el doble de veces que las personas blancas.

En cambio, las cifras de las infracciones por conducir bajo los efectos de la marihuana aumentaron un 3%. En un subconjunto que se tomó de los datos de detenciones de 2016, y en el que se realizaron análisis de sangre, el 73% de los detenidos dio positivo en una prueba para detectar cannabinoides.

“El número de víctimas mortales relacionadas con conductores que dieron positivo a cannabinoides o cannabinoides y otras sustancias aumentó un 153%, de 55 en 2013 a 139 en 2017”, señaló el informe. “La detección de cannabinoides en sangre no es un indicador de las pérdida de capacidades, solo indica su presencia en el organismo”, agregó. Por otro lado, los accidentes de tráfico fatales que involucraron a un conductor positivo a tetrahidrocannabinol (THC, por sus siglas en inglés) disminuyeron un 5%.

Dentro de los cannabinoides se incluye tanto el THC como el cannabidiol (CBD, por sus siglas en inglés). El cannabidiol es un componente bioquímico no psicoactivo que se encuentra en las plantas de cáñamo y marihuana. El tetrahidrocannaabinol es el bioquímico psicoactivo que se encuentra en la marihuana. Ambos productos bioquímicos son cannabinoides que interactúan con los neurotransmisores que forman parte del conocido sistema endocannabinoide.

Tasas de hospitalizaciones relacionadas con la marihuana en la época de la legalización en Colorado.

Las hospitalizaciones relacionadas con la marihuana, incluidas las posibles exposiciones, diagnósticos o codificaciones, aumentaron de 575 en 2000 a 3.517 en 2016. También ascendieron las visitas a las salas de emergencia y las llamadas a toxicología por motivos relacionados con la marihuana.

Cifras que, probablemente, decepcionen a los legisladores y políticos que promocionan la legalización recreativa como una solución para las prácticas de justicia penal discriminatorias.

El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, y el reciente partidario de la legalización de la marihuana, el Gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, quienes han declarado que la reforma de la justicia penal es una razón para apoyar la legalización, se enfrentan a la resistencia de la Asociación de Funcionarios de Salud del Condado y la Ciudad del Estado de Nueva York.

Impacto social positivo

Las buenas noticias sobre el impacto social se refieren al aumento en los índices de graduación del instituto en Colorado y una variación nula en el número de estudiantes de secundaria e instituto que reportan consumir marihuana.

Los expedientes judiciales relacionados con la marihuana disminuyeron un 55%, de 11.753 en 2012 a 5.288 en 2017, según el informe.

Si bien las infracciones del tráfico por consumo de marihuana aumentaron, el número total de infracciones por conducir bajo los efectos de la marihuana disminuyó de 5.705 en 2014 a 4.849 en 2017.

El número de adultos que informaron haber consumido marihuana en los últimos 30 días aumentó un 2%. Asimismo, los hombres que informaron consumir marihuana en los últimos 30 días, el 19,8%, fue casi el doble que el de mujeres, el 11%.

El informe advierte además que sus datos deben analizarse teniendo en cuenta los cambios que la legalización ha aportado a la aceptación social del consumo de marihuana.

“La legalización puede originar informes más útiles, los cuales pueden cumplir la misión de disminuir el estigma y las consecuencias legales asociadas con su consumo en vez de mencionar solo los cambios reales en los patrones de consumo”, señaló el informe. “Del mismo modo, las personas que se acercan a toxicología, los departamentos de emergencia o los hospitales pueden sentirse más cómodas al hablar sobre su consumo reciente o un abuso de la marihuana en aras de encontrar un tratamiento”.

Alexis Keenan