Un año sin compras, el reto de una vblogger que está a punto de cumplir

Los últimos años para Serein Wu han sido vertiginosos. Desde que en 2012 dio inicio su carrera como bloguera de belleza, subiendo a YouTube videos sobre sus productos de belleza favoritos, esta mujer de 35 años se ha convertido en un referente del sector.

Serein Wu y Jeff Lam en un acto público en Hollywood, California. Foto: Byron Gamarro / WireImage / Getty.

Pero Wu no es solo una conocida vlogger radicada en Los Ángeles, con un podcast y cuatro canales de YouTube, incluido Serein Wu, donde revisa productos de belleza y métodos de autocuidado, y LedFit, un canal de acondicionamiento físico, sino que también es capaz de hacer llegar mensajes ecológicos y por un mundo más sostenible.

A medida que ha crecido su reconocimiento, Wu admite que también se han incrementado sus gastos.

“Al final de cada mes, miraba la factura de mi tarjeta de crédito y me sorprendía”, reconoce.

Wu estima que gastó “tal vez decenas de miles de dólares en el primer año en productos, tan solo para revisarlos”.

Como apunta el portal Grow, el maquillaje, los productos de belleza y los tratamientos de spa que aparecerán en los canales de esta vlogger se consideran “gastos necesarios”, aunque a veces la línea entre lo personal y los gastos de trabajo aquí se hace difusa.

Es por ello que, con la llegada del Año Nuevo, Wu hizo público un video en el que comunicaba su decisión de frenar su gasto excesivo, yendo a contracorriente.

“Me encanta ir de compras —reconoció ante su audiencia—. No es algo de lo que quiera deshacerme, pero sí necesito evaluar y descubrir cómo tener una relación más saludable con el dinero”.

Para atenuar los efectos de ese gasto “inconsciente y fuera de control”, ella se propuso crear contenidos de mayor calidad —que a su vez se traduciría en más clics y más ingresos, pero fijarse como estrategia la idea de un año sin compras.

“Me resultó muy difícil establecer un presupuesto —explica—. Es realmente difícil para alguien como yo que trabaja de manera independiente o que es dueño de su propio negocio, así que aprendí poco después que los presupuestos tradicionales no funcionan para mi estilo de vida”.

Como primera medida, la vlogger decidió congelar el gasto discrecional por completo y empezó dividiendo el año a partir de trimestres fiscales que servirían como una guía.

“Sentí que sería más efectivo establecer metas para tres meses a la vez —dice—. Sé que mis hábitos cambiarán, así que quiero ajustarlo todo a medida que aprendo más sobre mi relación con el dinero”.

Durante el primer trimestre de 2019, Wu no gastó en nada más que en facturas obligatorias y en alimentación, aunque sí tuvo en cuenta algunas "experiencias" como espectáculos y eventos especiales. También colocó todas las compras potenciales, incluyendo los productos de maquillaje que quería revisar, en una lista; de esa manera a evitar “comprar por impulso o por emoción”.

Y su estrategia funcionó: “La mayoría de las veces, el 90% de lo que estaba en esa lista nunca fue comprado”, reconoce.

Para el segundo trimestre de 2019 se permitió gastar 100 dólares por semana en compras adicionales. “Ese límite me permitió reprogramar mi mente sobre lo que era un costo justo”, apunta.

De manera que ya en abril pudo permitirse subir a su canal de YouTube un video titulado “Actualización de 3 meses sin compra o poca compra”. “Rompí mis reglas, ya que no necesitaba maquillaje nuevo —les confesó a sus espectadores—. Y todavía no he usado esos productos”.

Para celebrarlo, Wu y su esposo adquirieron boletos para el Hollywood Bowl. “Pudimos ver a uno de mis actores favoritos, Sutton Foster, en ‘Into the Woods’. También preparé una cena-picnic y pasamos una noche maravillosa viendo el espectáculo bajo las estrellas”, reveló.

“En el pasado, por culpa de mis gastos sin sentido, no habría podido justificar el costo o habría optado por comprarme una camisa nueva en lugar de esa experiencia”, dice.

Así que ahora lo que marca la diferencia no es solo en que está gastando su dinero, sino también cómo lo está gastando.

Para ella se ha vuelto esencial promover una relación más saludable con el dinero. De paso, los cambios han sido buenos para los negocios. Pues, gracias a su presupuesto estratégico, pudo pagar el equipo que necesitaba. Aunque al principio esperaba comprar una nueva cámara por 3,000 dólares, optó por un modelo restaurado de apenas 500. “Si bien podíamos haber hecho que la más costosa funcionara, sentí que no era la decisión más inteligente”.

Ahora, cuando apenas quedan tres meses para cerrar este 2019, el año sin compra de Wu está dando sus frutos, y ella está feliz de informar que no ha vuelto a sus viejas costumbres.

“Me di cuenta de que cuando estoy sola o aburrida puede ser más difícil de resistir —admite—, pero ahora también soy completamente capaz de entrar en un centro comercial y salir con las manos vacías”.

Con casi 200,000 seguidores en YouTube e Instagram, Wu graba, edita y sube sus videos ella misma, además de elegir los productos y servicios que suele presentar.

Sus ingresos anuales están entre los 100,000 y los 200,000 dólares.