Comisionado de Pesca y Caza de Idaho mató a una familia de babuinos, lo presumió en fotos y fue obligado a renunciar

La práctica de la caza deportiva y de trofeos es controversial y genera encendidos y a veces apasionados debates. Pero cuando es practicada de modo insolente por una persona cuya responsabilidad es proteger la vida salvaje, el asunto se vuelve explosivo.

Y a Blake Fischer, hasta el pasado lunes miembro de la Comisión de Caza y Pesca del estado de Idaho, le estalló en las manos.

El comisionado renunció, pero no se ha disculpado por la matanza. Vía CBS News.

Fisher y su esposa realizaron el mes pasado un viaje a Namibia, África, donde practicaron la cacería de modo sustantivo y mataron, de acuerdo al periódico Idaho Statesman, al menos 14 animales. Sus presas fueron, entre otras, un leopardo, una jirafa, un impala, un antílope y una familia de babuinos. Para exhibir sus proezas, Fisher se tomó fotos posando con los animales muertos y las envió por correo electrónico a cerca de 100 personas. Es posible que Fisher pensara que era una buena idea promocionar sus andanzas de caza por Namibia, que por lo que se ha publicado se realizaron con base en las regulaciones legales de ese país.

“Amigos… mi esposa y yo fuimos a Namibia por una semana, primero ella quería mirarme y tener la sensación de lo que es África… entonces le disparé a una familia entera de babuinos. Creo que ella captó la idea rápidamente”.

Pero el efecto que tuvo la difusión de esas fotografías fue otro: un hondo repudio público a la matanza perpetrada por Fisher, incluso con reproches de practicantes de la caza, y exigencias de que él renunciara a su puesto en la Comisión de Caza y Pesca, una instancia pública cuyo mandato es preservar  y proteger la vida salvaje y administrar las actividades de caza y pesca legal en Idaho.

Las personas que rechazan la caza y los defensores de los animales consideraron lo hecho por Fischer una atrocidad –la matanza de la familia de babuinos, entre ellos uno de muy corta edad, fue especialmente repudiada– y criticaron también que él lo hubiese festinado abiertamente.

Incluso, Fischer recibió críticas de personas defensoras de la cacería, entre ellas otros comisionados o excomisionados de Caza y Pesca de Idaho. El propio gobernador de Idaho, C.L. Otter, le pidió a Fischer la renuncia.

Al impugnado comisionado, así, no le quedó más que renunciar ante el vendaval desatado por las fotografías de sus trofeos de caza en Namibia, como informó The New York Times.

Con todo, las razones que Fischer aludió en referencia a su renuncia –y las que le formularon varios de sus críticos– no son precisamente las que los protectores de los animales expresarían.

De acuerdo a The Washington Post, Fischer comentó que “recientemente tuve una falta de criterio al compartir fotos de una cacería en la que no mostró el apropiado nivel de deportividad y respeto por los animales que recolecté”.

Así, parece que lo que Fischer entendió como inapropiado no fue ir a matar animales a gran escala a África, sino el haberse retratado con ellos sin la debida “deportividad y respeto”. No es ciertamente claro lo que él quiso decir con ello –si lo irrespetuoso o poco deportivo fue matar a la familia o meramente haberse mostrado insolentemente con los cadáveres– y muchos dirían en contrapartida que el respeto comienza por no cazar a esos animales.

Otros, con todo, no censuraron el hecho de que Fischer haya cazado y posado con el leopardo o la jirafa sino específicamente la matanza de la familia de babuinos, incluida su cría. Excomisionados de Pesca y Juego de Idaho opinaron al respecto. “Ellos mataron a una familia entera de babuinos, incluyendo babuinos pequeños, y creo que eso es asqueroso”, dijo el excomisionado Keith Stonebaker al Idaho Stateman.

“Mi reacción a la foto y el texto que lo acompaña de ti sonriendo y en posesión de la ‘familia’ de primates que mataste me desconsuela y desilusiona. Me ha sido difícil entender cómo una persona con el privilegio de ser comisionado de Caza y Pesca de Idaho puede ver eso como algo con deportividad o como ejemplo para otros”, dijo Fred Trevey, otro excomisionado.

Y algunas personas simplemente dijeron que las citadas fotos hacen lucir muy mal a los practicantes de la cacería, desacreditan a la citada Comisión y dan munición a sus críticos.

Blake Fischer con una jirafa muerta/Vía ABC News.

Fischer aparentemente no habría cometido ilegal, pues la caza de babuinos y otros animales que él abatió es permitida  e incluso comercialmente promovida en Namibia, pero la matanza de los babuinos fue considerada un exceso. “Legal no lo hace correcto”, señalaron varios de sus críticos, que con todo defendieron la noción de una cacería responsable.

¿Se trata de una cuestión de juicio sobre qué cazar y cómo mostrar sus efectos o implica la valoración o rechazo de la práctica de la cacería de trofeos en general?

El contraste entre los diversos reproches, con todo, es punzante pues los defensores de la caza no pusieron pegas al hecho de que Fischer haya abatido leopardos, antílopes y jirafas y se centraron en deplorar la matanza de los babuinos y señalar que eso hace quedar mal a los cazadores. Quienes rechazan la caza en general encuentran todo el asunto especialmente repudiable, con el caso de la familia de babuinos como la prueba de los extremos de crueldad de la cacería de trofeos en África y de por qué debe ser detenida enteramente.

La polarización al respecto es grande y todo el asunto echó gasolina al fuego de la controversia sobre la cacería. Al final, los cazadores, incluso los que deploraron la matanza de los babuinos, defienden su actividad y la caza de otras piezas, mientras que los defensores de los animales rechazan por entero todo el asunto.

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