Comienzan los trabajos de exhumación de restos del Valle de los Caídos

Por Sonya Dowsett
En esta imagen de archivo, vista de la cruz que preside el Valle de los Caídos, en San Lorenzo de El Escorial el 11 de mayo de 2016. REUTERS/Paul Hanna/File Photo

Por Sonya Dowsett

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL, Madrid (Reuters) - Seis años después de que los familiares iniciaran la batalla legal, el lunes comenzaron los trabajos para exhumar restos de víctimas de la guerra civil de la basílica de San Lorenzo del Escorial, construida bajo los auspicios del dictador Francisco Franco.

Los pasos para extraer los restos de cuatro varones fallecidos en ambos bandos del conflicto (1936-39) a petición de los familiares podrían alentar más demandas de exhumaciones en el gigantesco mausoleo del Valle de los Caídos.

"Al fin y al cabo, son nuestros abuelos y es lo que deseamos, llevarles a casa", dijo Rosa Gil, nieta de Pedro Gil, que murió combatiendo del lado de las fuerzas nacionales que ganaron la contienda.

La guerra civil arroja aún una sombra sobre la historia de España casi ocho décadas después del final de la contienda.

La ley de amnistía de los años 70 perdonó los crímenes políticos del pasado, pero la falta de responsabilidad por ellos ha dejado heridas abiertas.

Muchas familias de soldados y civiles muertos en el conflicto -hasta 500.000 según algunas estimaciones- quieren exhumar los cadáveres de sus seres queridos de las centenares de fosas comunes diseminadas por España.

El Valle de los Caídos, excavado en la roca de la sierra noroeste de Madrid y con su emblemática cruz de 152 metros de altura, ha sido foco de las críticas por ser el único monumento a un dirigente fascista europeo que queda en pie. Presos condenados, republicanos en su mayoría, fueron empleados en su construcción.

La iglesia alberga también las tumbas de Franco, muerto en 1975 tras 36 años de dictadura, y de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange en 1934.

Expertos de la construcción evaluaron el lunes la posibilidad de extraer los restos de los hermanos Lapeña -que fueron fusilados por las tropas de Franco a principios de la guerra civil- y de dos combatientes del bando nacional, Pedro Gil y Juan González.

Sus restos son apenas cuatro de los miles de soldados de ambos bandos enterrados en el lugar. Muchos más fueron exhumados de fosas comunes de toda España en los años 50 y llevados al Valle de los Caídos sin conocimiento o consentimiento de las familias.

Familiares de los fallecidos se reunieron a la entrada del monumento el lunes, con fotografías en blanco y negro de sus abuelos.

"No se trata ni de izquierdas ni de derechas. Es más, aquí hay familias representativas tanto del bando republicano como del bando nacional", dijo Eduardo Ranz, abogado que representa a las familias.

Un tribunal ordenó la exhumación de los restos de los hermanos Lapeña hace dos años, pero el proceso se vio frenado cuando el prior benedictino que está al frente de la basílica apeló la decisión.

El prior alegó que le preocupaba que otros restos se vieran afectados y que la iglesia resultara dañada durante la exhumación. Sin embargo, desistió el mes pasado y retiró la apelación, permitiendo que prosiguieran los trabajos.

"Es un día muy importante, no sólo para nosotros, sino para todas las familias que estén en la misma situación", dijo María Purificación Lapeña, nieta de uno de los hermanos Lapeña. "Me gustaría que se dedique este lugar a un centro donde se encuentre la verdad de la historia".