Comienzan a peritar el teléfono del chofer asignado a Maradona que estuvo el día de la muerte

LA NACION
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Intervención policial tras la muerte de Diego Armando Maradona frente al barrio privado San Andrés, de Tigre
Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli

Los fiscales que investigan las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona comenzarán hoy a peritar el teléfono celular secuestrado a Maximiliano Trimarchi, el asistente del astro que el día del fallecimiento estaba presente en el barrio privado San Andrés, de Tigre.

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Según informaron fuentes de la causa, el iPhone 8 del hombre al que el abogado Matías Morla, representante de Maradona, le asignó la tarea de acompañar y servir de chofer del Diez durante su rehabilitación en Tigre, se realizará en la Fiscalía General de San Isidro con el UFED (Dispositivo Universal de Extracción Forense, según sus siglas en inglés), el mismo aparato con el que se extrajo toda la información de los cuatro celulares secuestrados a los médicos investigados por este caso, el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.

Esta mañana, en la puerta de la sede judicial, el abogado de Cosachov, Vadim Mischanchuk, dijo al canal de noticias TN que los fiscales notificaron a las partes para participar de "la apertura de esos dispositivos electrónicos y de la bajada de esa información a una computadora".

"Después hay un segundo proceso de la decodificación de esa información, descargada de la tarjeta SIM y del aparato, y la fiscalía verá si convoca o no a prestar declaración" a Trimarchi, agregó.

"Esperamos que la información que se baje colabore y ayude para reconstruir el hecho, nuestro mayor interés es que se haga una junta médica que elabore un dictamen en forma conjunta con los peritos de parte y, a partir de ahí, poder evaluar responsabilidades con relación a lo que cada uno hizo según su especialidad", concluyó Mischanchuk.

Trimarchi, de 44 años, es empleado de Morla y su función era estar a disposición no solo para trasladar a personas sino también todo tipo de mercadería y para la logística del cuidado de Maradona.

Es hermano del abogado Marcelo Trimarchi, socio de Morla, y de Andrea Verónica Trimarchi, la contadora del exfutbolista y de Sattvica SA, la sociedad que tiene la explotación de las marcas comerciales "Maradona", "El 10", "La Mano de Dios", "El Diego" y "Diegol", entre otras.

Los fiscales Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra decidieron allanar su domicilio y secuestrar su celular luego de establecer por videos de cámaras de seguridad y registros de los ingresos y egresos al country que aquel 25 de noviembre, Trimarchi había ingresado a las 11.44 con un Ford Focus a nombre de Morla y estaba en la casa del lote 45 cuando se produjo el deceso de Maradona, sin que nadie lo hubiera reportado.

Desde el entorno de Morla explicaron en su momento a Télam que ese día a Trimarchi le tocó trasladar hasta el country San Andrés a la psiquiatra Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz para la visita de estos profesionales al Diez, y que si no les tomaron los datos fue por una falencia de la policía o de los funcionarios judiciales que llegaron al country luego de la emergencia que culminó con la muerte del astro del fútbol mundial.

Incluso, explicaron que el día del hecho, como no había espacio en los patrulleros presentes, Trimarchi asistió a la policía para llevar en su auto a la psiquiatra, al psicólogo y a la enfermera para que declararan en la fiscalía de Benavídez.

Al análisis de los teléfonos también se suma el peritaje que se inició en la sede de la Policía Judicial de La Plata a seis computadoras y tablets que fueron secuestradas a Luque y Cosachov.

La idea es poder extraer toda la información referida a los tratamientos médicos de Maradona contenida en los celulares, las PC y tablets secuestradas, así como también las comunicaciones y mensajes que hayan tenido las personas investigadas sobre los momentos previos, concomitantes y posteriores al deceso del "10".

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre pasado al mediodía, en una casa que su familia había alquilado en el barrio privado San Andrés, de Tigre, a dos semanas de su externación de la Clínica Olivos, donde había sido sometido a una neurocirugía por un hematoma subdural en el cerebro.

La autopsia determinó que el "10" murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada" y descubrieron en su corazón una "miocardiopatía dilatada".

De acuerdo con los resultados de los estudios toxicológicos realizados, Maradona no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo aunque sí detectaron psicofármacos.

Fuentes de la investigación indicaron a Télam que algunos de los psicofármacos encontrados son "arritmogénicos", es decir que producen arritmia, algo que ahora los peritos y los fiscales deberán analizar para ver si eran convenientes para un paciente con una cardiopatía crónica como la que padecía el ex DT de Gimnasia.

La investigación del equipo de fiscales creado por decisión del fiscal general de San Isidro, John Broyad, se centra en tres ejes principales: si hubo negligencia médica y por lo tanto un eventual "homicidio culposo", quién tuvo responsabilidades sobre ese posible delito y si la muerte de Maradona se pudo haber evitado.