Fuerzas de seguridad iraquíes votan en comicios parlamentarios con esperanza

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Bagdad, 8 oct (EFE).- Centenares de miles de miembros de las fuerzas de seguridad de Irak dieron comienzo hoy a los comicios legislativos, que proseguirán el domingo para los demás ciudadanos, y lo hicieron depositando un voto de esperanza en un futuro próspero para su país, devastado por años de guerra, corrupción y sectarismo.

Desde primera hora de la mañana, aviones de combate sobrevolaron Bagdad y otras zonas de Irak para, según el Ejército, "garantizar la seguridad" de la jornada electoral, en la que más de 1,75 millones de miembros de las fuerzas de seguridad, más de 120.000 desplazados internos y alrededor de 670 presos estaban llamados a las urnas.

Las calles de la capital, tapizadas con carteles electorales de los más de 3.000 candidatos que se presentan en estos comicios, estaban vacías, algo habitual los viernes, día festivo para los musulmanes.

Solo transitaban por Bagdad decenas de camiones cargados con militares, policías y funcionarios del Ministerio de Interior y de Defensa, mientras que miembros de agencias de seguridad privada mantenían el orden, en fila, esperando su turno para entrar en los colegios electorales.

SONRISAS Y ESPERANZA

Ali Husein Ali, integrante de la Policía Federal, llegó al mediodía a su centro electoral para verificar si su nombre figuraba en la infinita lista colgada en el muro del colegio Dijla, en el barrio de mayoría suní de Mansur, en el oeste de Bagdad.

"Gracias a Dios, el día de las elecciones es un día de estabilidad para el país. El futuro será mejor", dijo a Efe con una sonrisa de oreja a oreja al ver que su nombre estaba en la lista y que podía votar.

El principal motivo de alegría de este policía de 40 años es que "los candidatos pertenecen a grupos independientes y no a los partidos que gobernaban", explicó, un logro conseguido gracias a la aprobación en 2020 de una nueva ley electoral que reduce el monopolio de las formaciones tradicionales.

Para él y sus compañeros, "ahora hay nuevas caras que dan esperanza".

CONFIANZA Y PREOCUPACIÓN

Dentro del colegio, Ali Abás, un integrante de 36 años del cuerpo de protección de embajadores y diplomáticos, aguarda su turno para depositar su voto con confianza en un futuro mejor.

"Los cuerpos de seguridad son sensibles y espero que cualquier persona que se encargue de este órgano esté especializada", declaró a Efe, al tiempo que deseó que el próximo Gobierno apruebe una subida salarial para los uniformados.

Además, espera que solucione los "pequeños problemas" de Irak: "Necesitamos una mejora en la educación y en la salud", dijo, en referencia a la infraestructura de estos dos sectores que han sido dilapidados en los últimos 40 años por las múltiples guerras en el país y por la corrupción endémica.

UNA JORNADA SIN INCIDENTES

A pesar de que en la entrada de todos los colegios una gran señal indica que está prohibido portar armas, Asad al Zaghdoban, miembro de la artillería militar de 25 años, sujetaba su rifle como si se tratara de un recién nacido.

Es uno de los encargados de la protección del centro electoral y por ello depositó su voto más tarde, cuando sus compañeros le dieron el relevo. Aseguró a Efe que "no ha habido ningún problema. Todo correcto" en el día de hoy.

A pie de urna, un encargado de la Comisión Suprema Electoral, Ali Ebadi Hasan, también afirmó que no se ha detectado ninguna violación de las normas ni ningún intento de fraude, una de las principales preocupaciones que también han expresado organismos internacionales y locales así como la propia ONU.

Para evitar incidentes como en anteriores comicios, este año se ha implementado una tarjeta biométrica intransferible "que está funcionando muy bien y refleja la transparencia del proceso (...) y evita que haya fraude en estas elecciones".

El representante del órgano que organiza y supervisa las elecciones recordó el fraude en otras citas y explicó por qué este año se prohíbe el acceso a los colegios con teléfonos móviles: "Hay algunos partidos que llegaban a acuerdo con los votantes", a los que daban dinero si mostraban una fotografía que certificaba que habían votado en su favor.

Por su parte, los líderes políticos iraquíes, el primer ministro, Mustafa al Kazemi, y el presidente, Barham Saleh, tacharon de "éxito" la jornada de hoy, que precede la votación del domingo cuando unos 25 millones de ciudadanos están llamados a las urnas.

Al Kazemi afirmó tras el cierre de los colegios que estas elecciones anticipadas, que él mismo prometió convocar tras asumir el poder, representan "la esencia de la deseada transformación y cambio político" que los iraquíes exigieron en las calles en octubre de 2019, en masivas protestas que forzaron la dimisión de su antecesor en el Gobierno.

Carles Grau Sivera

(c) Agencia EFE

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