Comienza el juicio por el asesinato de un político que conmocionó a Alemania en 2019

Agencia EFE

Berlín, 16 jun (EFE).- El juicio contra el sospechoso del asesinato del político alemán Walter Lübcke, suceso que conmocionó al país en 2019, comenzó este martes en un tribunal regional de Fráncfort, con la comparecencia del principal sospechoso, Stephan Ernst, de ideología ultraderechista.

La muerte violenta de Lübcke, político de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, encendió las alertas en Alemania por la violencia de la ultraderecha en ese año, en el que se registró un incremento del 19 % de los crímenes de motivación política, la mitad de ellos con ese trasfondo ideológico.

La Fiscalía General alemana presentó el pasado abril la acusación formal contra un neonazi por ese crimen: a Stephan Ernst se le imputa haber acudido a la casa de Lübcke, la noche del 1 de junio de 2019, con el propósito de asesinarlo por la defensa del político de la acogida de refugiados.

Tras reconocerle sentado en la terraza de su casa, se acercó y le mató de un disparo a escasa distancia con su revólver, según la acusación.

LA FISCALÍA CONSIDERA QUE EL AUTOR ACTUÓ POR RACISMO

En su escrito la Fiscalía consideró que Ernst actuó por "racismo", movido por su ideario ultraderechista, pero se cree que no actuó solo y además se presentó acusación por presunta complicidad contra Markus H., quien le habría suministrado el arma con la que cometió el asesinato.

Los dos estuvieron este martes presentes en la audiencia, la primera de las 30 previstas en este proceso que ha devuelto la atención sobre aquel suceso, en vista además de otros similares que, en los últimos meses, han puesto de relieve la asociación entre violencia y la ultraderecha.

Ambos asistieron a un acto público de Lübcke, en octubre de 2015, donde el político defendió la línea de Merkel para la acogida de refugiados después de que la canciller hubiera decidido unas semanas antes mantener abiertas las fronteras del país.

Otros países cerraban en aquel momento sus fronteras a la masiva llegada de refugiados y peticionarios de asilo, pero Alemania recibió casi un millón de refugiados, la cifra más alta de la historia reciente del país.

Fue a partir de aquel acto en el que vieron al político conservador cuando Ernst, según la Fiscalía, empezó a desarrollar su odio hacia Lübcke, un político local de la CDU del "Land" de Hesse (oeste del país).

Con su presunto cómplice hicieron prácticas de tiro, entre 2016 y 2018, mientras aparentemente seguía alimentando su odio hacia el político. Además, participaron en sucesivas marchas neonazis y actos xenófobos.

La Fiscalía no tiene constancia de que Markus H. estuviera al tanto del propósito de su compañero de matar a Lübcke, aunque sí de su odio xenófobo, que le llevó en enero de 2016 a herir a cuchilladas a un refugiado iraquí.

CONMOCIÓN EN EL PAÍS

La muerte de Lübcke provocó una fuerte conmoción en el conjunto del espectro político alemán. Tanto desde el bloque conservador como desde las filas socialdemócratas, de los Verdes y la Izquierda se consideró que el discurso xenófobo de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), tercera fuerza a escala nacional, actuaba de caldo de cultivo para la violencia neonazi.

Antes de la lectura del acta de acusación la defensa de Ernst solicitó la suspensión del juicio y presentó una moción de parcialidad contra el juez presidente.

El abogado Frank Hannig justificó la demanda de la suspensión de la negociación, entre otras cosas, porque aseguró que la protección de la salud del principal sospechoso no está garantizada debido a la pandemia del coronavirus.

Por su parte el abogado de la familia de Lübcke, Holger Matt, aseguró, conforme informaron medios locales, que los demandantes quieren conocer todas las circunstancias que rodearon el asesinato, y mencionó entre ellas la planificación y ejecución del delito, los perpetradores y simpatizantes, así como los motivos.

Matt aseguró además estar convencido de que se trató de "un crimen a sangre fría, cometido insidiosamente y cobarde".

A principios de este mes de junio y en relación con este caso la policía hizo registros en doce estados federados para investigar los comentarios injuriosos vertidos en redes sociales contra Lübcke.

Según la Fiscalía de Fráncfort, se trataba de unas cuarenta personas sospechosas de haber difundido en diversas redes sociales comentarios constitutivos de delito por su carácter injurioso para el fallecido y por incitar a la xenofobia. EFE

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