Comienza una nueva etapa de identificación de caídos argentinos en Malvinas

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Buenos Aires, 17 ago (EFE).- Un equipo de seis forenses, coordinado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha comenzado este lunes en las islas Malvinas dos trabajos correspondientes a una nueva etapa de identificación de restos de excombatientes argentinos caídos en la guerra de 1982 entre Argentina y el Reino Unido.

La primera etapa se llevó a cabo en 2017, cuando se realizó la exhumación de 122 cuerpos de 121 sepulturas con la denominación “Soldado argentino solo conocido por Dios” en el Cementerio de Darwin para tomar muestras e identificar a los caídos.

Esa primera fase del Plan Proyecto Humanitario (PPH) permitió identificar a 115 soldados, mientras que de los siete restantes aún no se pudo encontrar a los familiares para realizar los estudios.

TUMBA C.1.10

Los trabajos de la segunda fase del PPH comenzaron este lunes con la exhumación de la tumba C.1.10 en el Cementerio de Darwin, donde se presume que se enterraron cuatro cuerpos.

La tumba múltiple C.1.10 no fue parte de la primera fase porque no se trataba de una sepultura anónima: la lápida colocada en 2004 consignaba los nombres del 1er alférez de la Gendarmería Julio Ricardo Sánchez y de los soldados de Fuerza Aérea Héctor Aguirre, Luis Sevilla y Mario Luna.

Pero el trabajo realizado en 2017 determinó que, en realidad, los restos de los tres últimos soldados se encontraban enterrados en otras tres sepulturas individuales que habían permanecido anónimas.

La tumba mal nombrada llevó a la historiadora argentina Alicia Panero a realizar en 2018 una denuncia en la Justicia por impedimento al acceso a la verdad y a la identidad de un muerto en combate. Sus investigaciones junto con la identificación de los restos impulsaron esta segunda fase.

“Fue muy doloroso”, pero “valió la pena”, dijo Panero a Efe.

La cruz original de la tumba C.1.10 mencionaba a cuatro soldados, pero sólo el nombre de Sánchez, gracias al trabajo y al informe que realizó el coronel británico Geoffrey Cardozo al construir el cementerio en 1983, explicó Panero.

La Comisión de Familiares Caídos en Malvinas llevó adelante la puesta en valor del cementerio reemplazando las cruces de lapacho blancas por lápidas de granito negro y señala que el error en la placa de esa tumba tuvo su origen en información facilitada por fuentes oficiales, explicó a Efe la presidenta de la Comisión, María Fernanda Araujo.

“Ojalá que en la C.1.10 se encuentren los compañeros del alférez Sánchez”, dijo Araujo, “para que los familiares puedan tener paz”.

CALETA TRULLO

El otro trabajo que realizarán los forenses es la exploración de una zona llamada Caleta Trullo, a unos 85 kilómetros del cementerio, donde funcionó un hospital de campaña y podría haber restos de soldados caídos argentinos no identificados.

Argentina pidió que se incorporara esta investigación en esta segunda fase del PPH después de que un excombatiente británico advirtiera sobre la existencia de una posible tumba de guerra en esa zona.

PENDIENTE

“A 39 años de la finalización del conflicto bélico tenemos esto pendiente”, dijo a Efe el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, quien añadió que “se demoró mucho en conseguir los mecanismos para poder realizarlo”.

La guerra por la soberanía de las islas concluyó con la rendición de Argentina y un saldo de 649 muertos argentinos, 255 británicos y tres isleños.

Argentina y Reino Unido firmaron un acuerdo en 2016 para identificar los restos de los soldados argentinos que habían sido sepultados sin identificación en el Cementerio de Darwin, luego de que el país sudamericano pidiera la colaboración del CICR en 2012.

El funcionario agradeció a Cruz Roja, que, señaló, mira este proyecto como un “caso testigo” y recordó que este acuerdo “no modifica” el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Malvinas.

Todavía queda pendiente la identificación otra tumba colectiva, B.4.16.Para Filmus, “probablemente dé lugar a otro proyecto humanitario para el próximo año”, aunque explicó que aún es necesario “trabajar con las familias” para que sea posible y lo permitan.

EQUIPO

El equipo de forenses está conformado por el jefe de la unidad forense del CICR, el argentino Luis Fondebrider; el jefe de la misión, el suizo Laurent Corbaz; Mercedes Salado Puerto, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF); el británico John Clark, y dos forenses del CICR: Derec Benedix, de EEUU y Jane Taylor, de Australia.

Filmus prevé que sobre fines de agosto, las muestras se enviarán al laboratorio de genética forense que el EAAF tiene en la ciudad de Córdoba , donde se realizará el cruzamiento con los perfiles genéticos aportados por los familiares.

“La idea es que a más tardar a fin de octubre, principios de noviembre, podríamos informar a las familias los resultados de la investigación”, estimó Filmus.

Verónica Dalto

(c) Agencia EFE

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