Comida solidaria contra la crisis argentina en el Fuerte del "Apache" Tévez

Agencia EFE

Buenos Aires, 13 sep (EFE).- El Fuerte Apache, uno de los barrios más pobres de la periferia de Buenos Aires y escenario de la serie de Netflix que narra los inicios del futbolista Carlos Tévez, vive, al igual que el resto de Argentina, sumido en una crisis económica ante la que los vecinos se organizan para que a nadie le falte la comida.

Desde hace quince años, al "Bichito de Luz", ubicado en la planta baja de una de las altas torres características del barrio, acuden cada vez más chicos a merendar y a cenar gracias a la labor solidaria de Daniel Benítez, propietario de un kiosco y fundador del comedor, y el resto de ayudantes que trabajan para que "cada chico vaya a dormir con menos ruido en su pancita".

"Es importante que las tripas de los chicos, que son un montón, a la noche cuando van a descansar hagan menos ruido", aseguró a Efe Benítez, vecino del barrio que un día decidió revivir un viejo comedor de la zona para dar algo de comida a los chicos y chicas a los que enseñaba a jugar al fútbol.

El lugar funciona gracias a las donaciones y a "una pequeña ayuda de la municipalidad", además del altruismo de todos los que colaboran con Daniel, quien además se encarga de recoger con su furgoneta los aportes que reciben y hacer que los ingredientes lleguen a la cocina.

Incluso hace unos meses participó en el concurso "¿Quién quiere ser millonario?" para obtener recursos extra.

En sus inicios daban la merienda a unos 50 chicos cada día, un número que fue en aumento debido a la fuerte crisis económica y alimentaria que vive el país, en el que según los últimos estudios un 49,6 % de los niños en zonas urbanas viven por debajo de la línea de pobreza.

Ahora, además de la merienda, ofrecen cena para un grupo de unas 130 personas, en el que ya no solo se encuentran los más jóvenes, sino que acuden "padres, abuelos y familias completas".

"Si vienen a comer es por la necesidad que estamos pasando en la Argentina", sentencia Daniel mientras en el país proliferan las protestas que reclaman al Gobierno que proclame la emergencia alimentaria y ayude con fondos públicos a comedores como este.

El lugar necesita alimentos, utensilios de cocina y limpieza, pintura o mobiliario, y también a todo tipo profesionales que ayuden a los niños a salir de la complicada situación que viven.

"Yo pregono siempre por el futuro y el progreso de los chicos. Necesitamos profesores, tenemos un espacio hermoso donde podemos darle una actividad, necesitamos profesores para que mañana ellos sean el futuro", afirmó Benítez, quien no se siente "orgulloso" de lo que hacen y afirma que esos lugares "no deberían existir".

Además, los chicos pueden disfrutar de actividades como fútbol, en la que participa habitualmente Fabricio Coloccini, exjugador de Deportivo de La Coruña o Milán, entre otros, y reciben ropa, zapatillas e incluso muebles para sus casas.

"Se ve mucho más el hambre ahora que antes. A nosotros nos donan ropa, zapatillas... Todo lo que nos entra lo vamos dando, sabemos más o menos la necesidad de cada chico porque los conocemos a todos", afirmó Miriam Estela, quien desde la apertura del merendero se ocupa de la cocina.

Los menús se hacen con base en la comida que les donan y normalmente están compuestos de ingredientes básicos como fideos, verdura y algo de carne.

"Nos gustaría darle de comer más carnes, hacerle ñoquis, ravioles... Salen caras, no nos da para darles comidas caras", valoró.

La de Gladys Álvarez es otra de las caras familiares en la cocina del "Bichito de Luz", un rostro que refleja cierta satisfacción cuando describe su labor.

"El Bichito de Luz tiene pan todos los días, que acá no se puede comprar. Está a 150 pesos (2,67 dólares), ¿Quien tiene?", cuestionó.

Ella conoce como pocos un barrio que históricamente se ha asociado con la violencia y el crimen, una visión que para sus habitantes no se corresponde con la realidad.

Su nombre (o apodo, ya que oficialmente se llama Barrio Ejército de los Andes) está ligado al futbolista Carlos Tévez, quien en su presentación como jugador de Boca Juniors en 2015 puso como condición a los más de 60.000 hinchas que acudieron a recibirlo que donaran un alimento no perecedero al merendero.

El vínculo entre el jugador y sus orígenes se ha reforzado gracias a la popular serie de Netflix "Apache", que narra sus inicios y que ha permitido a muchos de los chicos del barrio debutar como actores.

Este es el caso de Leyla Uñate y Dylan Vera, ambos de 17 años y amigos gracias al "Bichito de Luz", donde se conocieron hace años.

Vera afirma que ya vio dos veces la serie, una de ellas en la habitación que el mismo construyó con los ladrillos que compró gracias a su primer sueldo como actor.

Por su parte Leyla usó sus ingresos para cumplir uno de sus sueños y conocer el mar, una de las fantasías de muchos de los niños que acuden al comedor y en los que ella se ve reflejada.

"Venía acá de chiquita y me llené de sueños. (...) La gente margina a las personas, la gente dice que somos todos delincuentes. No, no somos todos delincuentes, somos personas con sueños", concluyó la joven actriz.

Mientras los espectadores esperan una nueva temporada de la serie, los habitantes del Fuerte Apache esperan que algún día no sean necesarios los lugares como el "Bichito de Luz".

Aitor Pereira

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