Comer menos pero variado no ayuda a adelgazar

MÁS DESTACADO EN SALUD Y CIENCIA

El trabajo fue realizado por expertos de la Universidad de Harvard, y contempló a 120.877 hombres y mujeres norteamericanos, no obesos al comienzo del estudio. Los resultados fueron reflejados por la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra en su edición de junio, informó The New York Times.

De acuerdo a sus conclusiones, existen varios factores que influyen en el aumento o disminución de peso, entre ellos la dieta, el ejercicio, el sueño, el tabaquismo, el consumo de alcohol y los hábitos sedentarios como ver televisión.

Del estudio participaron enfermeras, médicos, dentistas y veterinarios. Todos ellos completaron formularios bianuales detallados por un lapso de entre 12 y 20 años y que incluían preguntas sobre sus hábitos alimenticios y datos sobre su peso en ese momento.

En promedio, los encuestados subieron 1,47 kilos cada cuatro años, lo que equivale a 7,3 kilos en 20 años.

Dariush Mozaffarian, cardiólogo y epidemiólogo de esa casa de altos estudios y autor principal del trabajo, señaló que "muestra que la sabiduría popular en cuanto a que comer de todo con moderación, consumir menos calorías y evitar la comida grasosa no es el mejor enfoque".

"Marca una gran diferencia lo que come la persona. El solo hecho de contar las calorías no tendrá mucha importancia a menos que se estudien los tipos de calorías que el individuo está comiendo. La idea de que está bien comer de todo en moderación es meramente una excusa para comer lo que uno quiere", agregó.

No obstante, el trabajo demostró que la actividad física sí es importante en el camino al descenso de peso, ya que quienes practicaron ejercicio durante el período analizado no tendieron a subir kilos: aumentaron cada cuatro años 774 gramos menos promedio que los más sedentarios.

Es por ello que el principal factor detectado como influyente para mantener un peso adecuado fue el tipo de alimentos que cada persona consumía y no así su cantidad.

"Tanto la actividad física como la dieta revisten importancia para controlar el peso, pero si la persona es más bien activa y pasa por alto la dieta, incluso así puede ganar peso", dijo Walter Willett, presidente del Departamento de Nutrición de la Facultad de Salud Pública de Harvard y coautor del estudio.

Al analizar en detalle los alimentos que contribuyeron al aumento de peso de los participantes, no hubo sorpresas: a la cabeza se ubicaron las papas a la francesa, que causaron una suba de peso promedio de 1,49 kilos cada cuatro años.

Otros importantes contribuyentes fueron las papas fritas (748 gramos), bebidas endulzadas (440 gramos), carnes rojas y carnes procesadas (418 y 409 gramos, respectivamente), otras formas de papas (250 gramos), dulces y postres (180 gramos), granos refinados (171 gramos), otros alimentos fritos (140 gramos), zumo de fruta 100 por ciento (136 gramos) y manteca (132 gramos).

En tanto, los alimentos que ayudaron a la pérdida de peso fueron las frutas, los vegetales y los granos enteros, mientras que los lácteos –tanto los bajos en grasa como los enteros- resultaron ejercer un efecto neutral. La sorpresa fue el yogur, que junto a las nueces ayudó a la pérdida de peso.

Por otra parte, se confirmó lo ya arrojado por otros estudios en el pasado: que el número de horas que duermen las personas a la noche afecta el peso. En general, los que durmieron menos de seis horas o más de ocho tendieron a aumentar de peso.

También que pasar más tiempo frente al televisor "engorda", en parte debido al ataque publicitario de snacks y otros alimentos "chatarra".

Además, los que dejaron el cigarrillo en el período analizado subieron de peso –una media de 2,274 kilos cada cuatro años- en comparación con los que nunca fumaron, mientras que los que mantuvieron el vicio bajaron cerca de 30 gramos en el mismo lapso. Los investigadores estimaron que esto podría deberse a una enfermedad subyacente no analizada.

El consumo de alcohol tuvo una interesante relación con los cambios en el peso. No se encontró un solo efecto considerable entre quienes aumentaron su consumo a una copa de vino al día, pero aumentos de alcohol en otras formas tuvieron probabilidades de generar más kilos.

Cargando...