Comer en un restaurante de 5 a 8: la pandemia trae nuevos hábitos a Madrid

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Hace tan solo un par de años programar una cena a las 8 de la tarde en Madrid era poco menos que una excentricidad. Solo se hacía cuando venía de visita algún amigo europeo, había sesión de cine o de teatro... o, sencillamente, no había mesa más tarde y algún avispado hostelero se sacaba de la manga una reserva tempranera... Porque realmente en Madrid, tradicionalmente, se ha cenado siempre más cerca de las 12 que de las 8. Sin embargo, la pandemia ha traído consigo un cambio en la tendencia. El toque de queda a las 11 (o incluso a las 10, en determinados momentos) ha hecho que no haya habido más remedio que explorar las zonas valle y abrirse al maravilloso mundo de la merienda-cena. Muchos restaurantes han diseñado planes de 5 a 8 con el objetivo de no perder facturación. Y en algunos casos, además, esta maniobra de emergencia nos ha puesto sobre la pista de nuevas experiencias que merecen la pena.

Las tardes son especiales con la picaeta en el restaurante Berlanga. Foto: Restaurante Berlanga
Las tardes son especiales con la picaeta en el restaurante Berlanga. Foto: Restaurante Berlanga

Margarita Míguez Casal, responsable de Comunicación de Hostelería Madrid, considera que "la pandemia ha obligado a los ciudadanos a adaptarse a nuevos horarios y nuevas formas de consumo como el delivery, que antes no estaban tan extendidas". Ahora que los horarios tienen a regresar a la antigua normalidad, ¿seguirán teniendo público las meriendas-cenas? "Los cambios han venido impuestos por normativas sanitarias a las que ciudadanos y hosteleros nos hemos adaptado, pero no ha sido fruto de un cambio social. El tiempo nos dirá si este adelanto de las cenas se quedará para el futuro o si volveremos a nuestros horarios de antes", reflexiona Míguez

En ocasiones, esta apertura de horarios sirve para introducir nuevas cartas o menús. Así sucede con la picaeta a la valenciana diseñada por el restaurante Berlanga, situado enfrente del parque de Retiro. El alma mater del local, José Luis García-Berlanga, hijo del cineasta Luis García-Berlanga, propone un picoteo de nivel con propuestas frías como las anchoas mariposa, traídas del País Vasco, servidas con pan de cristal y tomàquet, el salmón marinado con eneldo o las sardinas ahumadas, que se pueden degustar junto a una copa de vino o un cóctel clásico. Un complemento perfecto a su oferta de arroces, que se mantienen para los servicios de comida y cena.

En el restaurante mexicano Tepic también se afanan en ofrecer una propuesta especial para ese momento entre el almuerzo y la cena en el que antes la cocina permanecía cerrada a cal y canto. Lo que ofrecen en Tepic son catas guiadas en las que probar y comparar tres tipos de mezcal de la mano de su barman, Javier Quiñones. Las variedades son Del Maguey Crema, Danzante Reposado y Alipus San Andrés. Para acompañar los tragos, hay una selección de platillos con la firma de su chef, la poblana Sara Herrera: desde una quesadilla de flor de calabaza o un guacamole con totopos caseros hasta unos tlacoyos de maíz azul con chorizo o unos tacos de pastor, todo ello disponible a cualquier hora. Para Herrera, "el cliente se ha adaptado muy bien a estos nuevos horarios. Durante el fin de semana la gente se queda comiendo hasta las 18:00 y a las 19:00 ya tenemos clientes que quieren cenar". La chef apunta incluso motivos que tienen que ver con la salud. "Muchos clientes nos comentan que notaron que les sentaba bien cenar pronto para poder disfrutar más del momento posterior a la cena, hacer la digestión tranquilamente e incluso descansar mejor".

La apetitosa tabla italiana de las tardes de Salutteria. Foto: Salutteria
La apetitosa tabla italiana de las tardes de Salutteria. Foto: Salutteria

También cobran más sentido que nunca las propuestas que ya se desarrollaban, naturalmente, en las horas vespertinas. Un ejemplo es el aperitivi italiano, ese festivo picoteo en el que las barras se llenan de especialidades para degustar mientras se sostiene una copa de spritz en la mano. Naturalmente, el Covid-19 ha hecho que los bufés libres no estén tan bien vistos, por lo que ha habido que darle una vuelta a esta fórmula transalpina. Un ejemplo lo tenemos en Salutteria, en este bar que recupera el espíritu de la salumerias italianas, plenas de delicatessen. Su oferta consiste en una riquísima tabla de embutidos y quesos artesanales (italianos, por supuesto), que se acompaña de dos vinos, dos cervezas o dos Aperol Spritz, por 15 euros. "Esta fórmula está funcionando de maravilla y seguiremos empleándola hasta que podamos volver a organizar aperitivos clásicos", confirman desde Salutteria. 

La selección de dim sums de China Crown para sus tardes. Foto: China Crown
La selección de dim sums de China Crown para sus tardes. Foto: China Crown

En otras ocasiones, las nuevas propuestas vinculadas a la tarde están asociadas a la apertura de nuevos espacios. China Crown, uno de los templos de la cocina imperial china de Madrid, han querido inaugurar su terraza con una sofisticada propuesta gastronómica para las tardes. Su menú ‘Dim sum & champagne bar’ se compone de 15 tipos de dim sums, las clásicas empanadillas chinas, entre los que se encuentran elaboraciones como el Char siu bao con lomo adobado y masa bao o el Liu Ye Bao, vegetariano con tofu ahumado, setas y bambú. Para acompañar, una selección de champagnes por copas especialmente seleccionados para ir de la mano con los dim sum.

El ambiente de 'beach club' de la terraza de Ramsés, en pleno centro de Madrid. Foto: Ramsés
El ambiente de 'beach club' de la terraza de Ramsés, en pleno centro de Madrid. Foto: Ramsés

Finalmente, quedan las propuestas que han decidido tirar la casa por la ventana y apostar por poner toda la carta a disposición de los clientes a cualquier hora, independientemente de la hora de que se trate. Es el caso de la terraza de Ramsés, con una ubicación privilegiada en la Plaza de la Independencia madrileña. De su parrilla salen verduras de temporada, pescados y carnes. Además, caviar Petrossian con mantequilla ahumada, anchoas, jamón ibérico o platos internacionales como el ceviche de corvina al ají amarillo. "Sin duda, antes era inimaginable que el público cenase a las 8 de la tarde y ahora hemos detectado que muchos clientes agradecen incluso haber adelantado el horario de las cenas para llegar a casa y cambiar hábitos aprovechando más los días", comentan desde el restaurante madrileño. "Nosotros ya abríamos por las tardes sin interrupción y antes de la pandemia ya las animábamos con DJs, cócteles, etc. Lo que es cierto es que cada vez tiene más acogida y que la cocina abarca cada vez más horarios", explican. Eso sí, creen que hay muchos clientes "que echan de menos la noche y que por supuesto volverán a ella cuando los horarios se terminen de normalizar, pero las opciones de tarde han venido para quedarse y es una opción por la que muchos van a seguir apostando". 

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