El comando yihadista que atentó en Cataluña quería atacar el Camp Nou

Agencia EFE
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San Fernando de Henares (Madrid), 10 nov (EFE).- La célula yihadista que en agosto de 2017 cometió los atentados de Cataluña, en Barcelona y Cambrils (Tarragona), con 16 muertos, tenía como primer objetivo el estadio de fútbol del Barcelona, que iba a atacar el día 20 de ese mes durante un partido.

Hoy comenzó en la Audiencia Nacional en Madrid el juicio contra el comando terrorista, que también pensaba atentar contra la iglesia de la Sagrada Familia, monumento emblemático de la capital catalana y la Torre Eiffel de París, según detalló uno de los jefes policiales de la investigación.

Seis de los integrantes murieron entonces en enfrentamientos con la policía, pero ante la Justicia comparecen ahora dos presuntos miembros del comando. En el banquillo de los acusados se sentaban hoy Mohamed Houli, superviviente de la explosión de un chalé en Alcanar (Tarragona) donde habían almacenado un centenar de bombonas de butano y explosivos para cometer atentados, y Driss Oukabir, a cuyo nombre se alquiló presuntamente la furgoneta utilizada para el atentado de Barcelona y hermano de uno de los terroristas de Cambrils.

Para ellos la Fiscalía pide 41 y 36 años de prisión, respectivamente, mientras que un tercero, Said Ben Iazza, supuesto colaborador, se enfrenta a una pena de ocho años de cárcel.

La tarde del 17 de agosto de 2017, un hombre llamado Younes Abouyaaqoub entró en la céntrica calle barcelonesa de Las Ramblas a gran velocidad, al volante de una furgoneta alquilada y arrolló a las personas que caminaban por allí. Entre los documentos que se encontraron en el vehículo estaba el contrato de alquiler a nombre de Oukabir.

Al día siguiente cinco miembros de la célula llegaron al paseo marítimo de la localidad de Cambrils, atropellaron a los viandantes y agredieron a las personas que se encontraron a su paso.

En total, murieron 14 personas atropelladas en Barcelona y otra apuñalada por el presunto terrorista cuando huía, más una víctima apuñalada en Cambrils.

Todos los que participaron directamente en los atentados fueron abatidos por la Policía regional de Cataluña. Abouyaaqoub huyó y fue localizado por la policía el 21 de agosto con un cinturón que simulaba explosivos, intentó atacar a los agentes con cuchillos y fue abatido, igual que los cinco participantes en el ataque de Cambrils, que fueron disparados por la Policía cuando se saltaban un control.

INTENCIÓN DE ATENTAR

El testigo de la Policía catalana manifestó durante el juicio que la célula terrorista tenía la intención de atentar contra el estadio del Barcelona, uno de los equipos de fútbol más conocidos del mundo, aunque la explosión del 16 de agosto -víspera del ataque en Barcelona- en la casa de los terroristas en Alcanar precipitó que llevaran a cabo los dos atentados que desde hoy se están juzgando.

Pero añadió que del contenido de ordenadores incautados al grupo y de la declaración de uno de sus integrantes, se desprende que su pretensión era cometer un atentado con furgoneta bomba, con granadas y con cinturones explosivos en el estadio barcelonés el 20 de agosto de 2017 con ocasión de un partido.

Además de los ya citados objetivos de la Sagrada Familia y la Torre Eiffel.

DECLARACIÓN DE LOS TRES ACUSADOS

Mohamed Houli, el primero en declarar ante el tribunal, se acogió a su derecho a no declarar ante el fiscal, al tiempo que mantuvo en sus manifestaciones anteriores.

"Siempre he manifestado mi voluntad de colaborar y mi arrepentimiento", se limitó a decir antes de que comenzaran a mostrarse en la sala diferentes vídeos de los acusados, incluso uno en el que se ve a uno de ellos fabricando presuntamente explosivos y diciendo "enemigos de Dios, aquí os esperaremos".

Los otros dos acusados, Driss Oukabir y Said Ben, negaron su integración en la célula yihadista e insistieron en que no conocían al imán de la mezquita de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, líder espiritual de los terroristas.

"Cómo me voy a integrar en una célula, no, si yo ni era religioso ni practicante. No tenía relación con ellos (en referencia a los cinco miembros que cometieron los atentados), no me juntaba con ellos", aseguró Driss, quien explicó que alquiló la furgoneta porque su hermano, abatido por los agentes tras el atentado de Cambrils, y otros dos jóvenes se lo pidieron para "hacer una mudanza".

Said Ben, que respondió a su defensa pero no al fiscal, admitió que dejó a "dos chicos marroquíes" su vehículo, pero en ningún momento le explicaron para qué necesitaban la furgoneta, sino simplemente que querían transportar "unos productos de limpieza".

(c) Agencia EFE