La historia de la escena de amor interracial de 'Comando' que nunca se hizo

Cine 54
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Para bien o para mal, los 80 fueron la edad dorada de cierto tipo de cine de acción hipermasculino y testosterónico hasta el extremo. Y si hubo una figura que encarnó el espíritu del género en aquella época, es sin duda Arnold Schwarzenegger. El austríaco, que saltó a la fama protagonizando las dos entrega de Conan (1982 y 1984) y se convirtió en estrella con Terminator (1984), siguió brillando en aquella época con las icónicas Depredador (1987), Desafío total (1990) y la que para muchos es la mejor película de su carrera, Terminator 2: El juicio final.

Pero entre medias, Schwarzenegger rodó una cinta de acción prototípica y al mismo tiempo tan absolutamente exagerada que rozaba la parodia. Una historia de venganza extrema con cierta ironía incorporada que abría para el hasta entonces lacónico exculturista una nueva vía hacia la comedia –y que hoy es considerada de culto por multitud de fans. Por supuesto estamos hablando de Comando, la película de Mark L. Lester (Curso 1984, Ojos de fuego) estrenada en EEUU hace 35 años –concretamente el 4 de octubre de 1985.

"Tenían miedo de que en las salas y los autocines del Sur no se fuese a proyectar la película, por mostrar a una mujer negra con un actor blanco", recuerda Mark L. Lester en el 35ª aniversario de la cinta. (Imagen: 20th Century Fox)
"Tenían miedo de que en las salas y los autocines del Sur no se fuese a proyectar la película, por mostrar a una mujer negra con un actor blanco", recuerda Mark L. Lester en el 35ª aniversario de la cinta. (Imagen: 20th Century Fox)

Frente al bárbaro de la espada y el robot asesino que había encarnado anteriormente, en aquella ocasión Schwarzenegger daba vida a un supersoldado de nuestro tiempo, llamado John Matrix, que emprendía una sangrienta misión para rescatar a su hija Jenny (interpretada por una Alyssa Milano de solo 12 años), secuestrada por los mercenarios de su antiguo aliado y hoy enemigo, Bennett (Vernon Wells). Por otro lado, Comando era un festival de chascarrillos que inauguró esa apuesta decidida del actor (o más bien de sus guionistas) por expresar su humor a través de frases más o menos ingeniosas –con ejemplos notables en Depredador o Mentiras arriesgadas, entre muchas otras.

Pero pocos saben que, originalmente, en su fría pero brutal búsqueda de Jenny y venganza contra sus captores, John Matrix se tomaba un tiempo para entregarse a placeres carnales… con una compañera de cama de otro origen étnico. Y no olvidemos que estamos en plenos 80, cuando esto no era en absoluto la tendencia.

En efecto, el guion original –que originalmente firmaron los autores de Teen Wolf, Jeph Loeb y Matthew Weisman, y que luego reescribiría Steven E. de Souza–, Matrix tenía una intensa escena de amor con Cindy, la azafata de vuelo que sin pretenderlo acababa enredada en la cruzada del personaje. Recordemos que este era viudo, aunque nunca se especificaba cómo había muerto su mujer.

En una entrevista con Yahoo! Movies, el director Mark L. Lester ha revelado que, aunque el papel fue originalmente escrito para una mujer blanca, finalmente recayó en Rae Dawn Chong (a quien también veríamos en El color púrpura). Y eso que en el casting tenían a “unas cuarenta actrices blancas”, entre ellas Sharon Stone, “pero ella fue la mejor”.

Era la más cómica y la que hizo la mejor prueba. En eso nos adelantamos mucho a nuestra época” recuerda Lester. Pero si bien los productores y ejecutivos de 20th Century Fox accedieron a fichar a una actriz de color para interpretar al interés amoroso de Schwarzenegger, trazaron una línea roja en aquella escena en la que John y Cindy debían intimar durante un vuelo.

Tenían miedo de que en las salas y los autocines del Sur no se fuese a proyectar la película por mostrar a una mujer negra con un actor blanco” comparte el cineasta y recalca que ni Schwarzenegger ni Chong tenían el menor reparo en interpretar la escena en cuestión: “No había desnudos reales ni nada, simplemente iban a liarse. Esto fue hace solo 35 años, lo cual demuestra cuánto han cambiado las cosas”.

El estudio habría alegado una excusa narrativa para eliminar la escena romántica interracial: que en aquel momento de la historia, Matrix tenía cosas más importantes en mente que liarse con una mujer. Así lo recuerda Lester: “Dijeron:Está yendo a salvar a su hija, ¿por qué se toma el tiempo de liarse con esta mujer? No habla muy bien de él. Quizá tenían razón en eso, pero creo que tuvo más que ver con el aspecto interracial en aquella época”.

Pese a haber tenido que deshacerse de la escena, Lester se aseguró de que la conclusión de la película sugiriese un final feliz para la pareja. “Se insinúa que van a acabar juntos”, señala el director en recuerdo de la escena final, en la que John y Jenny se reúnen y suben con Cindy a un avión, todos ellos sonriendo.

No obstante, la película sí incluye una historia de amor, aunque muchos no lleguen a detectarla. Al comienzo del rodaje Lester explicó a Vernon Wells, el actor que interpretó a Bennet, cuál era la motivación de su personaje para convertir la vida de Matrix en un infierno. “Le dije: “Tienes que interpretarlo como si le odiases, pero también como si le amases”, recuerda el director. “Le admiras tanto que tienes que matarle”.

Sin pensárselo dos veces, el actor tomó nota e introdujo, aparentemente a escondidas, todo un subtexto de tensión homoerótica en la actitud de su personaje hacia Matrix –algo que muchos espectadores avispados supieron detectar incluso en su momento.

¡Pero lo más curioso es que al propio Lester esta postura de amor-odio le resulto inapreciable durante el rodaje! “Todo el mundo lo dijo después, pero yo nunca lo supe ver. Aunque le dirigí en esa dirección, así que supongo que salió a la superficie”, concluye el cineasta.

Sin escena de amor interracial de por medio, Comando terminó siendo un éxito de taquilla y obtuvo un aprobado de la crítica que supo ver con buenos ojos el intento de parodia que Arnie hacía del género que precisamente estaba encumbrándolo a la cima. Sin embargo, muchos se preguntarán porqué no hubo secuela si la película fue un éxito ¿verdad? Pues lo cierto es que se intentó incluso Steven de Souza escribió un boceto y Frank Darabont lo retocó. La idea iba a trasladar al personaje de John Matrix a Los Ángeles, donde lo encontraríamos trabajando como director de seguridad para una compañía pero terminaba siendo traicionado por el personal que contrataba. Jenny y Cendy quedaban atrapadas dentro del edificio de la empresa y Arnie intentaba rescatarlas. La secuela nunca se hizo pero sí surgió una leyenda urbana que daba por hecho que la idea se había terminado convirtiendo en la base de La jungla de cristal. El bulo es muy conocido entre los amantes de las teorías conspiratorias de Hollywood, pero nada más lejos de la realidad. El propio Steven de Souza lo desmintió en entrevistas, asegurando que no tienen nada en común, y que la leyenda es pura fabricación.

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