Columbia vs Chicago. Insólita pelea entre Guzmán y Guedes por la “mano invisible” durante una reunión del Mercosur

Francisco Jueguen
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El ministro de Economía, Martín Guzmán
El ministro de Economía, Martín Guzmán

En medio de un áspero debate sobre el futuro del Mercosur -a partir de cambios impulsados por Brasil y Uruguay, principalmente-, las autoridades argentinas volvieron a protagonizar un enfrentamiento con sus pares del bloque comercial. Esta vez fue el turno del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien se batió a duelo teórico con su par brasileño, Paulo Guedes, en una cumbre de cancilleres y referentes económicos.

“La mano invisible de Adam Smith es invisible porque no existe”, dijo Guzmán, economista vinculado a la Universidad de Columbia, en una parte de su disertación. Guedes, cofundador del Instituto Milennium (un laboratorio de ideas de expertos liberales) le respondió a Guzmán: “Nosotros conocemos muy bien a los economistas que cita el ministro Guzmán, pero más de la mitad de los Premios Nobel los ganaron economistas de la Universidad de Chicago”.

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La reunión del Mercosur de hoy era de cancilleres, pero iban a estar también miembros de los equipos económicos de los diferentes gobiernos. Por caso, por parte del gobierno argentino también estaban (además de Guzmán) el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el de Agricultura, Luis Basterra.

A fines de marzo pasado, fue el presidente Alberto Fernández quien mantuvo un duro intercambio con su par uruguayo, Luis Lacalle Pou. Entonces, Lacalle Pou había afirmado que el Mercosur es, con las condiciones actuales, un “lastre” y un “corsé” para el desarrollo uruguayo.

Fernández, presidente pro témpore del bloque, respondió entonces: “Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento. No queríamos ser una carga para nadie. Terminemos con esas ideas que ayudan tan poco a la unidad. No queremos ser lastre de nadie. Si somos un lastre, que tomen otro barco. No somos lastre de nadie, es un honor ser parte del Mercosur”.

Fuentes del equipo económico argentino que participaron de la reunión de hoy dijeron que se hará un encuentro presencial el mes que viene. Cuando se planteó la posibilidad de sumar a los ministros de Economía a ese encuentro, Guedes contestó que “no le veía sentido” y que con los cancilleres alcanzaba. Guzmán, contaron, pidió la palabra y dijo que no ve el costado negativo de sumar a los funcionarios y que, al contrario, es mejor que estén presentes. Esas fuentes destacaron que quien tuvo un ánimo “disruptivo” fue Guedes.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro (d), y el ministro de Economía brasileño, Paulo Guedes (izq.), hablan sobre ayuda financiera para brasileños vulnerables, hoy, en el Palacio Planalto, en Brasilia
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro (d), y el ministro de Economía brasileño, Paulo Guedes (izq.), hablan sobre ayuda financiera para brasileños vulnerables, hoy, en el Palacio Planalto, en Brasilia


El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y su ministro de Economía, Paulo Guedes

Agregaron que Guedes disertó largamente sobre los países que “vienen teniendo éxito” y que ampliaron el comercio. Los enumeró y destacó particularmente a los del sudeste asiático y a China. Guzmán volvió entonces a responderle. Admitió “el valor fundamental de la integración comercial”, pero también señaló que en todos los casos que Guedes mencionó de desarrollos exitosos el Estado tuvo un rol muy importante desde las políticas económicas y productivas para poder transitar ese sendero. “Es el Estado contribuyendo a una economía de mercado que funcione mejor”, afirmó el ministro de Economía argentino, según fuentes oficiales.

La relación entre la Argentina y el dúo Brasil-Uruguay se viene complicando como consecuencia del reclamo del gobierno brasileño y del uruguayo de reducir el arancel externo común del bloque -actualmente, es de 13% en promedio- y la posibilidad de firmar tratados de libre comercio por países (y no en bloque). Esta segunda opción es la resistida por la Argentina. En cuanto a la primera, el país avanzaría en la reducción de los gravámenes de insumos que no se producen en la Argentina, según confirmaron fuentes oficiales a LA NACION.

Lo que observamos aquí nos deja un grado de optimismo importante. Estamos de acuerdo con que teníamos un Mercosur dormido y es importante despertarlo”, reconoció Guzmán. “Aquí se está despertando y es importante que sea un buen despertar que avance sobre la base de consensos, reconociendo el momento histórico de pandemia que se está viviendo”, indicó el ministro.

“Hay un gran valor al trabajar como bloque, que requiere reconocer que hay asimetrías”, admitió Guzmán, y completó: “La Argentina reconoce las distintas situaciones que están experimentando los distintos países del bloque. Por eso es importante reconocer la necesidad de la flexibilidad para lidiar con esas situaciones”.

“Pero también es fundamental no olvidar que a la integración la estamos pensando como un medio para el fin del desarrollo. Necesitamos una integración apropiada que entienda qué nos dan y qué nos quitan en términos de trabajo, del crecimiento de la productividad y de estabilidad macroeconómica cada una de las políticas comerciales que como bloque propiciamos”, señaló, según un comunicado del Palacio de Hacienda.

“La posición argentina tiene similitudes y diferencias con los demás miembros del bloque, pero busca construir equilibrios que den condiciones de mayor prosperidad e impulsen comportamientos responsables. Consideramos que no avanzar y no hacer nada sería contraproducente. Vemos las diferencias, pero vemos que hay puntos de acuerdo, y lo importante es avanzar sobre esos puntos de acuerdo para ir construyendo un Mercosur más moderno y adaptado a la necesidad del desarrollo de nuestras naciones”.